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Cambio de paradigma. Los días de espera aletargadas para salvar la vida de las personas que necesitan un trasplante de órganos podrían tener fin ante la Ley Justina.

  • Por Pablo Brueyne. periodico@elmilenio.info
  • Florencia Sánchez y Lucrecia López. 4°B IMVA

[dropcap]J[/dropcap]ustina Lo Cane fue la niña de 12 años que el año pasado falleció en lista de espera por un corazón y quien logró impulsar una nueva norma para evitar más muertes. La protagonista de esta historia logró tras las repercusiones, tener un impacto a nivel nacional y que se sancionen modificaciones importantes en Argentina a la Ley de Donación de Órganos.

El Milenio entrevistó al Director del ECODAIC (Ente Coordinador de Ablación e Implante de Córdoba), Marcial Angós, institución pública que trabaja en coordinación con el INCUCAI.

Justina Lo Cane estuvo internada más de tres meses en la Fundación Favaloro a la espera de un trasplante de corazón, hasta que el 22 de noviembre de 2017 murió. Tenía tan solo 12 años y padecía una cardiopatía transgénica, diagnosticada a los 18 meses de vida.

El Milenio: ¿Qué nos brinda la nueva ley?

Marcial Angós: Primero aclarar que no es que hay una nueva ley porque no existía anterior. En argentina vos tenés un marco legal que tiene más de 30 años y la ley que acaba de estar en vigencia está desde el año 1993. Esta nueva ley resurge del lado de las personas en lista de espera, por la niña que falleció el año pasado, entonces la promueven los senadores, porque lo peor que podés pasar en la vida es perder un hijo y la familia de Justina fue el caso paradigmático, por eso ahora la ley lleva su nombre.

  • “Hay que destacar que el año pasado hubo más de 700 “Justinas”, porque fallecieron ese número de personas por no conseguir ser trasplantadas. El objetivo principal es poner este tema de nuevo en la conciencia de los argentinos y mostrar que las personas que están en lista de espera pueden tener una respuesta”.

EM: ¿Qué diferencia tiene con la ley pasada?

MA: La diferencia más importante es que somos donantes presuntos. El donante presunto existe en Argentina desde el año 2006, se consideraba que toda persona con un buen estado en los órganos, mayor de 18, era capaz de donar, el problema era que el 90% de los argentinos no están manifestados como donantes, entonces para estos casos había que consultarles a las familias cuál era la última voluntad de la persona fallecida, si se denominaba donante presunto. Esta nueva ley da un paso superador, quitándole a la familia la responsabilidad del consentimiento de su ser querido. Por ahí vos tenés en cuenta la entrevista que se les hace a los familiares, esta nueva ley elimina la consulta y afirma que todas las personas mayores de 18 años que no se hayan manifestado de manera negativa acuerdan con su donación.

  • “Los tres pilares de la Ley Justina: desmitificar, simplificar y liberar a las familias de tomar una decisión en el momento trágico de la muerte de un ser querido”.

EM: Luego del fallecimiento de una persona ¿la familia puede informar sobre su voluntad de ser donante?

MA: Técnicamente si una persona se manifestó en su documento nacional de manera tanto como positiva o negativa o en los registros habilitados como el INCUCAI (que te podés inscribir como donante a través de la página web http://www.incucai.gob.ar) allí queda registrada la decisión de ser donante. Esos son los registros que tienen validez y son las altas de donación que cualquiera puede llenar en algunas de las instituciones que están dedicadas a la donación de órganos como en córdoba lo es ECODAIC, esos son los medios activos.

EM: ¿Cuánto es el tiempo promedio de espera para un trasplante?

MA: Eso es relativo, depende de muchos factores y de cada órgano, hay órganos que se trasplantan más rápidamente y aparte, porque esto depende de la urgencia que puede tener el receptor. Les doy un ejemplo, si vos tenés una hepatitis fulminante, hoy se necesita un órgano de 48 y 72 horas, lamentablemente esa persona muere, entonces esa persona tiene prioridad al resto, donde también dependen del órgano; te doy otro ejemplo, las personas que están esperando una córnea para volver a ver, tienen un tiempo de espera aproximadamente entre un año y medio y dos.

EM: ¿Se puede llevar una vida normal luego de un trasplante?

MA: Ayer estuve en una reunión con un grupo de pacientes trasplantados que son todos deportistas, todos participantes de las olimpiadas nacionales/internacionales para trasplantados, en donde cada uno de ellos puede llevar una vida totalmente normal y por eso te lo estoy poniendo como ejemplo. Incluso ahora son corredores de maratón, hasta son nadadores de alta competencia, hasta cosas que muchas personas que no estamos trasplantadas no podríamos hacer. La vida de una persona trasplantada es con cuidado, con respeto a la toma de medicación y con los controles constantes, y así tienen una vida totalmente normal.

  • “Otra arista importante es la asignación de un 20% del Fondo Nacional del Trasplante para la formación y capacitación específica, en todo el proceso de donación para procuradores, enfermeros y médicos”.

EM: ¿Hay un dato estadístico sobre la cantidad de personas que necesitan trasplantes?

MA: Estadísticamente hoy, en argentina, hay 11 mil personas que necesitan un trasplante de órganos o un tejido, de los cuales son aproximadamente 8 mil que están en espera de un órgano y 3 mil que están esperando un tejido.

  • Gracias a esta normativa, las personas que actualmente se encuentran en lista de espera para recibir un trasplante en Argentina tienen más posibilidades de que se salven sus vidas. El INCUCAI estima que hay 14 donantes por millón de habitantes, una cifra muy menor a la de España, líder mundial en trasplantes de órganos, donde hay 47 donantes por millón de habitantes.

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