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El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

Afro-descendientes, una historia que se recupera

En el marco de una nueva investigación histórica del grupo serrano Tica Hen, se presentó el libro “África en Córdoba” de Marcos Carrizo en Río Ceballos.

  • Por Amira López Giménez – amiralopez@elmilenio.info

Fotografías gentileza de Tica Hen. Olga Andradas (ext.  izq.) y Marcos Carrizo (ext. Der.) posan junto a las integrantes de Tica Hen, organizadoras del evento.

A través del trabajo conjunto con el grupo Tica Hen, el historiador Marcos Carrizo presentó su segundo libro, que relata la historia de los afro-descendientes en la provincia: “África en Córdoba. Esclavitud, resistencia y mestizaje”. El evento celebrado en la Biblioteca Popular Sarmiento de la ciudad de Río Ceballos contó con invitados y curiosos que no dudaron en indagar sobre sus antepasados. 

Así, Carrizo demuestra a través de sus investigaciones que en el pasado Córdoba fue uno de los mayores centros esclavistas de población negra. El auge de estas prácticas se dio durante la época colonial, de la mano de las familias más importantes de aquel entonces. Algunos de los integrantes de esta etnia esclavizada huyeron a distintos puntos de las sierras cordobesas, donde se resguardaron junto a pueblos originarios.

La paulatina desaparición de la etnia, el legado cultural y genético y las continuas negaciones, forman parte del libro que, de algún modo, reconstruye el posterior destino de una población que aún hoy, camina las calles cordobesas. Además, en el evento estuvo presente Olga Andradas, vecina de Sierras Chicas y descendiente de pueblos originarios y africanos, quien realizó su aporte de concientización sobre las nuevas realidades que atraviesan los descendientes en Córdoba.

Por su parte, el grupo Tica Hen decidió ir más allá con sus investigaciones, de las cuales preceden muestras como los pueblos originarios en el corredor serrano y las primeras historias de las familias que se asentaron en la región y que dieron origen a la comunidad. De esta manera, la presentación formó parte de un puntapié inicial para descubrir y dar a conocer las raíces negras en Sierras Chicas, como parte de la reconstrucción histórica.

El Milenio: ¿Cuál es el objetivo de este libro?

Marcos Carrizo: Tengo la intención de contar que Córdoba fue un centro esclavista de compra y transferencia de personas esclavizadas. Eran comprados a los comerciantes que, en su primera etapa fueron portugueses que vendían esclavos en ciudades como Potosí, Oruro, Lima y también en la zona chilena de Cuyo. Estos eran algunos de los grandes mercados, en especial la zona alto peruana.

EM: ¿Para qué actividades estaban destinados?

MC: Principalmente para la ganadería, extensiva a todo lo que era caballos, mulas, el ganado vacuno, caprinos, inclusive los lanares. Todo eso, más la viticultura y la agricultura del trigo. También eran utilizados en el servicio doméstico y en todo el artesanado colonial. En todas las actividades como zapateros, carpinteros, herreros, ellos estaban presentes y en otros rubros más puntuales como la enfermería, donde hacían de parteras, barberos, músicos, plateros. Donde se necesitaban manos artesanales, estaban ellos. 

EM: ¿Qué pasó con ellos?

Olga Andradas: También existe la auto-negación porque el sistema mismo impone un prototipo de persona alta y delgada o rubia y se torna difícil reconocerse a uno mismo como perteneciente a una cultura, ya sea afro o indígena. Entonces, uno mismo se va negando hasta el punto de convencerse a sí mismo de que no forma parte de este proceso.

El trabajo de visibilización empieza primero por reconocer que no hay una sola raza sino varias razas en el planeta, una pluriculturalidad pre existente, que debería reconocerse en todas las clases. Otra cuestión es el trabajo sobre la identidad, para no seguir sometidos bajo el mismo sistema que nos niega, sino es muy difícil visibilizar la existencia. No sólo es un trabajo del otro, sino de uno mismo. 

Hay una negación impuesta y recurrente sobre el tema de nuestros orígenes, siempre conviene la mano de obra barata, conviene que sigamos negándonos como pobres e ignorantes. Incluso, Marcos (Carrizo) hizo alusión de las pocas personas que en la actualidad pueden llegar a una educación superior o incluso a niveles primarios. Mientras exista un sistema que precise de nosotros, esclavizados y sometidos, va a existir la invisibilización. La esclavitud todavía no terminó y la libertad aún no existe.

EM: ¿En sierras Chicas hay familias afro-descendientes?

OA: Sí, en todos lados hay familias afro-descendientes. Ellos recurrieron a las comunidades indígenas para poder sobrevivir en las sierras, hay un mestizaje muy amplio y profundo sólo que se desconoce y se niega. Recién hace diez años que se comenzó a hablar de los pueblos originarios como parte de nuestros antepasados, nuestros orígenes. Llevo tiempo y también será lo mismo con los afro-descendientes. Uno se puede dar cuenta de las raíces por los rostros, los rasgos, los rulos, la piel morena.

EM: ¿Hay lugares donde se haya asentado una comunidad afro?

MC: En Córdoba hay sectores donde se ha mestizado mucho, hay un mestizaje profundo que llevó a desdibujar los rasgos fenotípicos, por ende, se pueden encontrar muchos rostros con ciertos rasgos afro. En otros sectores de la provincia, suelen aparecer rostros más evidentes, como mi hijo, o rostros más blancos, como mi hermano. O como la hija de Olga que es blanca y con pecas. Pero también es una cuestión muy subjetiva, porque lo hemos negado, nunca hablaron del tema, nadie ha dado explicaciones, por ende, tendemos a no verlos o vernos. Generalmente se asocia a una persona afrodescendiente con un extranjero, pero si se pregunta, más de uno es de acá.

EM: ¿Cómo fueron los modos de resistencia?

MC: No fue como en otras partes donde se formaron aldeas de esclavos auto liberados llamados Quilombos. Aquí, se fueron dando fugas individuales y pequeños actos de resistencia al trabajo cotidiano, rompían herramientas o trabajaban con desgano. También hubo otra instancia de resistencia que nosotros llamamos el “cimarronaje judicial” que consistió en apelar a los vericuetos legales para que los vendan, los cambien de amo o les cambien el precio para que ellos mismos se comprasen la libertad.

EM: ¿Cuáles fueron las familias que compraban esclavos en Córdoba?

MC: Toda, absolutamente toda la oligarquía cordobesa compró esclavos. Por entonces, no era posible pensar en la oligarquía sin esclavos negros. Además, tanto los indígenas como los esclavos negros, eran tomados para el trabajo pesado, como así también lo hicieron los jesuitas en Alta Gracia. La iglesia fue uno de los grandes tratantes de esclavos del país y del mundo.

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