A escasos días del mundial, El Milenio recuerda aquel otro, que fue el primero de todos, celebrándose en el Montevídeo de 1930.

A escasos días del mundial, El Milenio recuerda aquel otro, que fue el primero de todos, celebrándose en el Montevídeo de 1930.


Por Carlos Cerutti | Colaboración 


[dropcap]L[/dropcap]os jugadores utilizaban camisetas de manga larga y el cuello se cerraba con un cordón. Estos salían al terreno de juego con un saco sobre la ropa que utilizaban a posterior para jugar y así posaban para la foto. La pelota empleada era de tiento, creada en 1880 y que tenía un casco de cuero. La costura exterior obligaba a usar boina como protección para los cabezazos. La sorpresa del Mundial fue Estados Unidos, llegaron a semifinales con un equipo plagado de veteranos escoceses.

Los albicelestes que se concentraban en el hotel «La Barra» de Santa Lucía (a unos kilómetros de la capital, se movilizaban de allí al estadio y viceversa), en las clásicas bañaderas que observamos en una de las fotos…

Estaba previsto que el Estadio Centenario abriera por primera vez sus puertas el 13 de julio de 1930 para la inauguración oficial del Primer Campeonato Mundial de Fútbol. Pero por más esfuerzos que se hicieran para secar el cemento, este seguía húmedo, de manera que la Copa se inició sin ese estadio matriz. Aquel día 13, jugaron Estados Unidos con Bélgica en el Parque Central (primer partido de la historia de los mundiales) y Francia con México en Pocitos (el segundo), mientras que el estadio estuvo recién terminado el 18 de julio, fecha Patria y debut de Uruguay en el Mundial contra Perú, al que se le ganó apenas 1 a 0 anotación de Héctor “El Manco” Castro.

El día del estreno del estadio «Centenario», hubo un desfile de delegaciones; y en cuanto a su nombre, el mismo respondía a la celebración del cumpleaños de la Constitución del país, que un siglo antes había negado los derechos civiles a las mujeres, a los analfabetos y los pobres.

Argentina debutó ante Francia el 15 de julio derrotándola 1 a 0, con un tanto del ex mediocampista Luís Monti faltando diez minutos para la espiración del encuentro. Este partido se disputó en el estadio del Parque Central y la concurrencia de espectadores apenas alcanzó a los 3.000.

Para la disputa de aquel mundial, tanto jugadores, como técnicos y dirigentes, se desplazaron desde Buenos Aires a la capital uruguaya, en los vapores de la ex.empresa Nicolás Mihanovich. A su vez las delegaciones europeas, partieron algunas de Génova con escala en Barcelona (otras subieron en este puerto) en el buque «Conte Verde». En este viaje también venía John Langenus (arbitro más experimentado que sería el encargado de dirigir los partidos más importantes) y el propio Jules Rimet trayendo la propia Copa del Mundo.

El título fue para el país anfitrión y Argentina debió resignarse al segundo puesto. Francisco «Pancho» Varallo y otros jugadores argentinos -tras ser disputada esa final-, señalaron que antes de comenzar el segundo tiempo “trescientos militares con bayonetas caladas” intentaron intimidar a nuestro equipo, cuando salió al terreno del campo de juego para disputar la etapa complementaria del partido…