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Desde el Son Cubano

Además de ser vecino de Unquillo, Fabricio Boretto es fundador de Calle Vapor banda que lleva más de una década sobre los escenarios.

Además de ser vecino de Unquillo, Fabricio Boretto es fundador de Calle Vapor banda que lleva más de una década sobre los escenarios.


Por Amira López Giménez  | amiralopez@elmilenio.info


[dropcap]C[/dropcap]alle Vapor es una banda que suena en cada rincón del corredor serrano y mucho más allá de esos límites. Ya ha pasado más de una década desde que Fabricio Boretto, vecino de Unquillo, decidió fundar la banda. A pesar del correr del tiempo y los cambios en sus integrantes, el grupo ha mantenido su esencia basándose en una premisa fundamental: Calle Vapor como una identidad independiente a cada uno de sus músicos, como una empresa que brinda trabajo a muchas personas más allá de sus propios músicos.

“Si bien, Emi (cantante) y yo estamos todo el tiempo, y han pasado muchos músicos e hicimos cuartetos, quintetos, septetos, cada uno ha aportado cosas muy hermosas e increíbles y aprendimos mucho de la convivencia. Más allá de los objetivos individuales lo más importante es el aprendizaje, aprender a querer, a tolerar, a poner límites, entre otras cosas. Para que esto no sea una decisión individual o una imposición, hemos decidido poner a Calle Vapor por fuera de todo, la banda no es lo que yo quiero o lo que quiere el manager, sino que Calle Vapor es lo que necesita como identidad para que funcione”, expresó Boretto en diálogo con El Milenio.

El amplio grupo elabora sus melodías al estilo cubano donde se propone diversión, conciencia y reflexión en cada presentación. A pesar de llevar adelante un folclore distinto a la vez de atrapante, Calle Vapor tiene su magia propia de las Sierras Chicas, muchos de sus integrantes viven entre las ciudades de Unquillo y Villa Allende y allí donde surge esta particular banda que gira por teatros, calles, peñas, restaurantes y bares del corredor.

El Milenio: ¿La música es un lenguaje universal?

Fabricio Boretto: La música sin duda es un lenguaje, en realidad es algo muy profundo. La música es un lenguaje universal, hay muchos lenguajes que son universales en realidad. Tengo la certeza de que el lenguaje más profundo que todos tenemos es el amor y no hay nada más ligado a la pasión y al amor cuando uno hace música. Hay varias formas de encarar y abordar la música, pero cuando uno la encara con esa pasión es distinto. Hoy en día, la música se utiliza como una manera más de la dispersión y el entretenimiento. Pero, ancestralmente la música venía desde otro lugar, venía de los grandes festejos, de las ceremonias, se les tocaba a los dioses, sobretodo puede verse en la música afro y afroamericana.

EM: ¿La música vendría a ser tomada como las vibraciones del alma?

FB: Exactamente, hay una parte muy profunda que no se ve, pero es que la música sana y en eso hay certeza. No sólo la música sino más bien el sonido, entonces en ese sentido la música es un lenguaje. Se puede entender o explicar, pero para mí el arte en general no se tiene que entender, se siente. Es como un cuadro donde se observan las técnicas que se utilizaron, pero no entiendo nada con eso, simplemente “me llega o no me llega”. Lo mismo pasa en la música, me emociona o no, o me divierte o me aflige. Es una forma de comunicación muy antigua.


“Para mí la música es todo. La música me da todo lo que tengo, me muestra cómo quiero vivir, cómo quiero ser, me muestra cómo quiero relacionarme con la gente. Me enseña, me da muchas alegrías y me sana muchas tristezas. La música es muy sincera, cuando uno sube al escenario si no es sincero se nota desde el público. Eligiendo esa sinceridad es como uno se encuentra a sí mismo”. Fabricio Boretto


EM: A los comunicadores se les pide generar contenidos y mensajes según el interés del público. En el caso musical, ustedes no tienen un público específico. ¿Tienen un mensaje particular que buscan transmitir?

FB: Sí, en realidad tenemos un público definido, pero que no está encerrado en un marco, ni de una edad determinada, ni de un sector social, grupo o costumbre. Si bien, Calle Vapor trabaja mucho con la música cubana y el ambiente de la salsa, pero hace once años que estamos arriba de los escenarios y trabajamos mucho tiempo por fuera del ambiente “salsero”. De hecho, tampoco nos definimos por la salsa, hacemos un folclore cubano más son. Y en eso del público, es muy amplio, y el mensaje que se quiere transmitir es siempre el mismo y es común a todas las generaciones. Tiene que ver con la alegría, con la conexión con uno mismo y con el otro. Aparte de eso, desde hace muchos años se viene trabajando en el mensaje que se da más allá de que es una música bailable y de fiesta, también se trabaja sobre la palabra de la canción. Hemos tenido la suerte de trabajar con un colega de ustedes, Mariano Saravia, y con él estamos haciendo un show que se llama “Acordes a la Historia” y ahora estamos haciendo relatos sobre los negros y la esclavitud. Es sobre la realidad paralela, una relación de lo que se vivió durante los viajes donde se traían los esclavos de África y los nuevos modos de esclavitud.

EM: ¿Buscan asumir la función social del músico?

FB: Sí, es la intención. Durante muchos años Calle Vapor fue una banda que se dedicó a “hacer bailar” en cualquier festejo con la intención de sacar afuera a lo que a uno le pasa y cargarse de otras energías más positivas y que permitan abordar los siguientes días. Sobretodo, nuestra intención de arriba del escenario más allá de las diferentes consideraciones es la pasión y el respeto con el que tocamos. Creo que si todos abordáramos nuestros trabajos desde esa pasión y ese amor muchas cosas serían distintas.

EM: ¿Necesitás conquistar al público primero?

FB: No, primero tenés que permitir que la música te conquiste a vos, debes permitir dejarte atravesar por la música y su esencia, independientemente del género y el estilo. Debes dejarte, permitirte ser conquistado. Uno mismo, es un canal, la música viene y debes transmitirla al público en algún sentido.


EXTRA: Calle Vapor en Unquillo – Fiestón en el Quita Penas


La pasamos tan bien cada vez que tocamos en Unquillo que somos reincidentes. Los invitamos a todos a este nuevo Espacio Cultural, donde se come muy rico y se beben ricas cervezas artesanales. ¡La música es de Calle Vapor, el baile y la fiesta de todos ustedes!

Más info haciendo click en la imagen: 

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