Oficinistas comparten unos refrescos y disputan un juego en la Plaza del Pueblo, dentro del centro administrativo de Shanghai.
Un juego popular se adueña de las calles y plazas de las ciudades chinas. Deriva del Chaturanga, antiguo juego indio que antecede al ajedrez.
Por Andrés Melano | periodico@elmilenio.info
[dropcap]C[/dropcap]hina se convirtió en los últimos años en uno de los países más temibles en las Olimpíadas de Ajedrez, que congregan a jugadores de más de 150 nacionalidades. Esto se debe a qué ganaron las últimas tres femeninas y obtuvieron podio en las últimas tres absolutas. Asimismo, en el ranking absoluto de octubre de la Federación Internacional de Ajedrez encontramos a tres jugadores chinos, dentro de los veinte mejores. Sumado a que, las líderes del ranking femenino son Hou Yifan y Ju Wenjun, ambas de esa nacionalidad.
Sin embargo, el juego más popular no es el “ajedrez internacional”, sino más bien el “Ajedrez Chino” (象棋/Xiàngqí). En las plazas centrales de Beijing (capital política) y Shanghai (capital financiera), jóvenes y adultos se concentran a practicar este juego que deriva del Chaturanga, antiguo juego indio que antecede al ajedrez.

Cabe destacar, que en los primeros días de julio estas ciudades, rodeadas de cemento, se convierten en una verdadera caldera, con temperaturas que superan los 40° y un cielo enrarecido por los altos niveles de contaminación, producidos por el vertiginoso crecimiento industrial, que posiciona a este país como la segunda potencia económica a nivel mundial.
Mayor información sobre el juego: http://www.chinoesfera.com/inxianzai.php?id=164

No obstante, el clima no es un impedimento para los amantes de este juego, que pueden pasar toda una tarde concentrados sobre un tablero con 10 líneas horizontales y 9 verticales. Donde se producirá la batalla para ver quién cruza el río (línea que divide el tablero en dos), para luego encerrar al general o rey enemigo, tal como sucede en el ajedrez internacional. Incluso, en algunos casos, utilizan el conocido reloj digital para que la partida termine en un determinado periodo de tiempo.
Las piezas son negras y rojas y se dividen en: general, oficiales, elefantes, carro de guerra, cañón y los soldados. El primero que mueve es el jugador con las piezas rojas y al igual que en el ajedrez internacional, el juego termina cuando un jugador captura el general contrario.

Durante la contienda, se produce una comunión entre la paciencia, el silencio, la expresividad y la exaltación de los participantes y el público. Debido a que, alrededor de la misma se ubican futuros contendientes y curiosos que cada tanto opinan sobre las mejores alternativas y sobre lo que debió haber movido cada uno de los jugadores.
Al fin y al cabo, éstas ciudades, la cultura china y su gente de a pie, tienen un poco de todo eso. El ruido, la masividad de sus calles y sus rascacielos se funden con la armonía y el conocimiento de una civilización milenaria de la que queda mucho por aprender.
Descubre más desde El Milenio
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

MÁS NOTICIAS
Las Murciélagas son campeonas otra vez
Llega el Trail Running a Río Ceballos: SOLUNA 2026, 3.ª edición
Talleres presentó al nuevo director técnico, Omar De Felippe
Unquillo: Santiago Tulian representará a Argentina en los Juegos Sudamericanos Santa Fe 2026
Las Leonas campeonas del mundial de hockey 2026
Con participación sierrachiquense, Argentina venció a México y se consagró campeón panamericano de squash
Córdoba: llega el primer circuito de Ciclismo Urbano Adaptado
Unquillo: gran velada de boxeo en el Club Unión
Río Ceballos: se viene la cuarta edición del circuito de mountain bike