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El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

“Nosotras trabajamos el día a día para hacer el año a año”

Fueron las palabras de Ingrid Solana, integrante del grupo TODAS, una ONG con base en el merendero Gotitas de Miel, que busca evitar la deserción escolar primaria en Río Ceballos y la zona.


Por Mirco Sartore | mircosartore@elmilenio.info

Colaboradores: Álvaro Farías y Valentino Casadidio. 4°B IENM.

Valentina Coppeti y Giuliana  Crucianelli. 4°A IMVA


Desde hace casi veinte años, el grupo TODAS ayuda a evitar la deserción escolar primaria en Río Ceballos, además de llevar adelante otros tipos de acciones solidarias en la ciudad serrana y la zona. En esta entrevista, charlamos con Ingrid Solana, una de los miembros más antiguos de la ONG, quien nos comenta cómo surgió y cómo es la actualidad de la organización.

El milenio: ¿Cómo surgió la idea del espacio TODAS? ¿En qué contexto se generó?

Ingrid Solana: En TODAS somos mujeres todas las integrantes. Eso es cierto, pero no quita que tengamos varones que nos apoyen y ayuden. Esto nació como una inquietud y el nombre es bastante significativo, y lo recalco porque elaborarlo nos llevó todo el año. Nosotras también buscamos hasta dar con ello, estas mujeres se unieron para dar con un problema social. “TODAS” significa que estamos trabajando, organizadas; llevamos adelante una acción. Muchas veces decimos que nos gustaría mejorar todos los problemas de la niñez del mundo y no podemos, no contamos con los medios, somos muy conscientes de que cuando vos querés hacer algo, siempre necesitás dinero.

Entonces, acá nos movimos para solucionar problemas a nivel regional. Entonces, nos unimos con mujeres de todas las localidades: Unquillo, Río Ceballos, Salsipuedes, La Calera, Saldán, entre otras. La palabra solidario es la que más nos gusta, ser solidario es hacer un solidum con el otro: así nació esto.

EM: ¿Cuándo fue el inicio?

IS: Fue en 1998, y ya vamos para los 20 años. En un principio, trabajamos en casas e íbamos  a averiguar por la inspección jurídica, buscábamos y traíamos información. Con el tiempo, le dimos forma a esta organización.

EM: ¿Cómo definirían este espacio?

IS: Nosotros contamos ya con personería jurídica, que es un requisito que cuesta obtener. Yo creo que, primero, hay que tener mucha tenacidad y constancia para llevar adelante un proyecto como este.

Si yo te tuviera que resumir los objetivos en tres palabras serían: mujer, familia y niñez en cuanto sean grupos vulnerables. Tiene que haber cierta vulnerabilidad para que a nosotras nos convoque este llamado.

Nosotras comenzamos en el 2001, cuando hubo una crisis grande conocida por todos. La gente no tenía trabajo y era una situación muy dura. Entonces vimos que había necesidades, había menores, pero sabíamos que tenían Paicor en la escuela, pero muchas veces nos dábamos cuenta que desde las ocho de la mañana hasta las catorce, no era suficiente para que estos niños estuviesen bien alimentados. Además, la cuestión no era solamente la comida, también les dábamos el empujoncito que necesitaban en la ayuda escolar. Ese es nuestro fuerte. Este merendero de Gotitas de Miel tiene una particularidad: nació siendo un merendero más, pero  ahora es un centro socio educativo, uno que convoca a niños y niñas entre los 4 hasta 14 y 15 años, para ayudarlos en el estudio, para que no deserten del mismo.

EM: ¿A quién le pertenece el espacio físico donde ustedes trabajan?

IS: Pertenece al centro vecinal. Tiene que ser un lugar que no sea de nuestra propiedad. Nos convocaron a nosotras porque allí se ofrecía la Copa de leche, manejada en ese tiempo por mujeres del barrio, para que sus propios niños fueran ayudados y que recibían un dinero de parte de la municipalidad. Después, hay un cambio de gobierno y ellas dejan de recibir esto y nos llaman, porque nosotras somos una ONG. Nuestra labor era compenetrarnos y unir nuestras manos con las suyas y logramos que nos den un subsidio. Así nació todo lo que es Gotitas de miel.

Acá no se puede servir cualquier cosa: el gobierno propicia que le des leche en polvo, en vez de café malta y vienen inspectores a vernos. Hubo épocas en las que tuvimos dos horarios, cosa que ahora no podemos hacer porque los chicos van a la mañana y nosotros les damos apoyo a la tarde.

EM: ¿El centro está pensado para qué clase de gente? ¿Hay algún requisito para entrar?

IS: No, acá hay niños y niñas. Muchas veces vos tenés una maestra que enseñe súper bien pero no se compenetra con el lugar, hay que tener ciertos códigos, hasta cierto lenguaje para poder compenetrarse con los chicos. Siempre han tratado de estar chicas que quieren hacer esto de forma voluntaria.

Nuestra enseñanza es tradicional: hay chicos que muchas veces ven que sus padres trabajan todos los días y debemos complementar ese espacio. Además notábamos que muchos chicos no terminaban el primario, y hoy estamos orgullosos de decir que nuestros chicos y chicas terminan el primario y siguen en el secundario. Hasta te podemos decir que una de las chicas que estuvo con nosotras ahora se va a recibir de maestra y eso nos contagia algo maravilloso.

EM: ¿Cuántas mujeres son en total en la Fundación?

IS: Yo represento a un gran grupo de personas. Soy la secretaria de la asociación, la presidente es la señora Ana Príncipe, que siempre se preocupa por lo social y es muy buena en ello. La vicepresidente es una doctora abogada, que ha tenido la experiencia de trabajar en otros centros. Nuestra experiencia la hemos tenido no sólo en Unquillo, sino que también en otras localidades. Además, la tesorera que nos ayuda férreamente en cómo gastar cada peso que recaudamos. Después hay otros miembros de Saldán, otros son de Villa Allende… Siempre hemos querido abarcar el Centro Colón, y se necesitaron muchas manos para eso.

EM: ¿Los docentes que ayudan son voluntarios o les pagan?

IS: Se les da una beca. Es pequeña la beca que se les da a las chicas que hacen el apoyo escolar, las coordinadoras no recibimos nada y siempre pedimos insumos para trabajar.

EM: ¿Existen maneras en los que los vecinos los puedan ayudar?

IS: El contacto es con la coordinadora, en cualquier caso les doy mi teléfono que es 0351-155948984. A nosotros nos gusta el contacto personal. Necesitamos armar una biblioteca, para que quede, para todos los niños y que sea un espacio de lectura. Nos ayudaría que nos donen más libros.

EM: ¿Reciben el reconocimiento de la Municipalidad?

IS: Hace poco recibimos el premio de canto y baile de parte de la Municipalidad y nos sentimos muy orgullosos, porque la Municipalidad nos hizo saber que existimos para ellos y que nos tienen en cuenta.

EM: ¿Le gustaría agregar algo más?

IS: Tenemos que mantener este ímpetu de la acción social, tenemos que convencer a los otros para trabajar, para seguir adelante; tenemos que trabajar en red, ese es nuestro concepto, los tiempos han pasado y nuestra ONG persiste. Nuestros fondos son pequeños y todos se gastan en el objetivo. Nosotras trabajamos el día a día para hacer el año a año. Es un voluntariado organizado, todo tiene que estar organizado.

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