20 junio, 2026

El Milenio

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Santiago Carmona: “Nunca fue la idea no representar a la Reserva”


En las últimas semanas, dos importantes preocupaciones ambientales sacudieron la tranquilidad de los vecinos y vecinas de Villa Allende. La primera se refiere a la repentina desaparición de la Reserva Municipal Supaj Ñuñu del mapa provincial de IDECOR y la otra, el estado del emblemático Quebracho Blanco de la Av. Luchesse luego de su traslado y cómo esto afecta sus posibilidades de supervivencia.

Para conocer en detalle cómo se están manejando estas dos cuestiones desde el gobierno local, El Milenio se contactó con Santiago Carmona, Director de Ambiente Municipalidad de Villa Allende, quien aclaró un poco el panorama.

Comenzando con el tema de la Reserva, Carmona explicó que se trata de un proceso de actualización de mapeos que lleva adelante la provincia, donde es normal que los datos se vayan corrigiendo sobre la marcha.

Según explicó el entrevistado, la administración municipal no recibió dicha notificación de que estaban realizando esta actualización, lo que resultó en la no presentación de los datos más actuales sobre los límites de la Reserva. Es entonces que la provincia dio de baja el mapa antiguo hasta recibir la nueva información.

“Nunca fue la idea no representar a la Reserva”, aclaró Carmona, detallando que ya se comunicaron con IDECOR (Infraestructura de Datos Espaciales de la Provincia de Córdoba) para subir los datos nuevamente. De todas formas, aclaró el funcionario, los límites siguen siendo los establecidos por ordenanza en el año 2002, a la que luego se agregó una zona de amortiguamiento en 2022.

En cuanto al segundo tema importante, el estado del Quebracho Blanco trasladado durante la obra de expansión de la Avenida Padre Luchesse, Carmona fue cauteloso. “El pronóstico es reservado”, dijo.

A pesar de que muchos ya lo consideran muerto, el árbol se encuentra bajo cuidados intensivos, mostrando leves signos vitales que pueden deberse tanto a que sigue con vida o a que tan solo son “sus últimos alientos”.

No obstante, cuenta con la vigilancia y el cuidado de un equipo técnico que insiste en la necesidad de esperar un ciclo anual completo para determinar su supervivencia. Actualmente, el Quebracho cuenta con la visita de un ingeniero todos los martes que evalúa su estado y progreso.

En cuanto a los cuidados que recibe el Quebracho Blanco, Carmona detalló que cuenta con:

Un soporte estructural que lo sujeta mecánicamente, ya que sus raíces aún no están ancladas. Un tratamiento fitosanitario (pastillas disolubles para combatir plagas preexistentes) y bioestimulantes (se agregaron 100.000 dosis de micorrizas y dosis de Trichoderma para proteger y estimular el desarrollo de las raíces). Además, se planifica un riego por aspersión sobre las hojas si las temperaturas superan los 35 °C.

Mientras tanto, desde el municipio se proyecta la creación de un parque con los plantines generados desde el árbol. “Se han cultivado 36 hijos del árbol a través del INTA. El plan es plantar aproximadamente 20 de ellos en las inmediaciones del árbol trasladado para crear un parque”, aclaró el responsable del Área de Ambiente.

Para finalizar, Carmona pidió a la comunidad paciencia para conocer los verdaderos resultados del traslado. “No estamos acostumbrados a esperar, tengamos un poco de paciencia”, sentenció.


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