8 abril, 2026

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Somos Voces Amigas: Relatos que acompañan

Un grupo de aficionados a la lectura encontró la forma de compartir su amor por los libros mediante un proyecto que busca convertir textos en audio narraciones. Actualmente, el equipo cuenta con voluntarios de toda América Latina y cuenta con más de dos mil títulos en formato digital, destinados a quienes por diversas razones no pueden leer.

SOCIEDAD

  • Por: Anna Meinero y Ulises Hunziker 4° IENM – Felipe Trobiani y Tomás Truccone 4° IMVA.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) a nivel mundial, se estima que aproximadamente 1300 millones de personas viven con alguna forma de deficiencia visual. Es más, varias investigaciones realizadas en más de nueve países revelan que las máximas prevalencias de ceguera y discapacidad visual se presentan en zonas rurales y marginales.

Atendiendo a este panorama, nació “Somos Voces Amigas” (SVA), una iniciativa solidaria que se dedica a compartir la lectura a todas aquellas personas que, por alguna u otra razón, se ven impedidas de leer.

Hoy, el proyecto es administrado por Fabiana Marconi, vecina de Mendiolaza y Licenciada en Informática que junto a un amplio grupo de voluntarios de toda América Latina, lleva adelante la propuesta.

El objetivo del grupo es la creación de audio relatos, es decir la lectura y posterior grabación de textos (novelas, libros infantiles, etc.) en formato de audio para que las personas  que tengan algún problema con la lectura, puedan disponer de este material.

El equipo está conformado por personas de diversas partes del mundo que, dedican su tiempo en grabar estos textos, de manera orgánica o casi sin edición, permitiendo así crear una cercanía con el oyente y creando un vínculo más personal, como si estuviesen en una misma sala leyendo o en familia.

De esta manera, el grupo ya tiene listos más de dos mil audios que abarcan distintos géneros, como cuentos, novelas, ensayos y mucho más, para su libre descarga en su sitio web: https://somosvocesamigas2.org/

Amor por las palabras



Según comentó Fabiana, todo comenzó hace varios años cuando era integrante de un grupo de Facebook llamado “El cementerio de los libros olvidados”, donde muchos aficionados de la lectura, de diversos países, se juntaban virtualmente para compartir sus experiencias y charlar sobre literatura.

Es en ese contexto, que su fundador (Fran Díaz), decidió implementar la posibilidad de grabar las lecturas de los libros, debido a que muchos integrantes, principalmente mayores de edad, comenzaban a tener problemas para continuar leyendo.

Con el tiempo, la idea de grabar las lecturas se volvió una parte muy importante del grupo y sin darse cuenta comenzaron a realizar grabaciones, a pedido, para personas fuera del grupo. Más tarde, por razones personales, la cabeza del equipo dio un paso al costado y delegó a Fabiana la responsabilidad de administrar al nuevo grupo que estaba naciendo. Nació así “Somos Voces Amigas”.

“Nosotros tenemos la finalidad de llegar más allá de la discapacidad visual, también queríamos acompañar a las personas adultas y pacientes que se sientan solos. La lectura es muy poderosa para unir a las personas”, añadió Eric Guillermo Rodríguez, un voluntario panameño que desde hace años colabora con SVA.

Algo muy importante que se debe tener en cuenta, es que todo el proyecto es Ad Honorem, es decir que ninguno de sus integrantes recibe una compensación económica por su trabajo, ni tampoco cobran a las personas que solicitan sus servicios ningún tipo de precio.

“Nuestra inversión es muy chiquita, solo gastamos lo mínimo para el mantenimiento de la página web una vez al año”, agregó la entrevistada, quien no obstante remarca que la satisfacción por ayudar a otros es un pago que no se puede cuantificar en dinero.

“Tenemos el caso de una señora mayor que nos ayuda con las lecturas y en una oportunidad nos dijo que gracias a Somos Voces Amigas, ella se siente útil de nuevo, que todavía tiene algo que aportar al mundo”, manifestó con emoción Marconi.

En ese sentido, ambos entrevistados sostuvieron: “Somos una familia que quiere estar presente en otras, en la soledad de algunos, en los talleres recreativos de muchos y sobre todo junto con aquellos que a pesar de su discapacidad no se les prive de disfrutar de una buena audio lectura”.

Trabajo a pulmón


Fabiana es la coordinadora del proyecto que es Ad Honorem, es decir que ninguno de sus integrantes recibe una compensación económica por su trabajo.

En cuanto a su forma de trabajo, los entrevistados comentaron que, con el paso de los años, han ido puliendo y mejorando su manera de realizar las grabaciones, aprendiendo reglas importantes para lograr que el proyecto tenga la máxima viralización posible.

“Tratamos de que nuestros audios no tengan música de fondo para evitar problemas con el copyright”, explicó Erik. De esta manera, el contenido que se crea puede ser fácilmente compartido en redes sociales como YouTube o incluso Spotify.

No obstante, también aprendieron a dejar que se escuchen los sonidos “incidentales”, es decir, aquellos que normalmente se perciben cuando uno está leyendo en una sala o en el patio de su casa. “El canto de los pájaros, los autos en la calle o los pasos de otras personas ayudan a que el oyente sienta que no está solo, que está acompañado”, explican los organizadores.

Es importante destacar que, muchos libros y textos cuentan con la aprobación de sus propios autores, quienes se sienten honrados de colaborar con el proyecto y no tienen ningún problema en ceder los derechos para que existan versiones de sus obras en este formato. Así, se pueden encontrar audios de escritores de distintos países como Mónica Madrid, Ramón Recalde (Argentina) y Nauro Torres (Colombia).

Respecto a la forma técnica de realizar la labor, al ser un equipo de voluntarios remotos, tratan de utilizar programas de grabación de software libre, es decir, que puedan ser fácilmente descargados en cualquier computadora sin ningún tipo de requisito, lo que propicia la participación de voluntarios de diferentes partes del mundo como Panamá, México y por supuesto Argentina.

El trabajo de SVA se centra en realizar narraciones caseras, “marcadas por la calidez familiar y grabadas en un entorno íntimo y personal”. Es importante remarcar que son una cooperativa de voluntarios de Latinoamérica que trabaja desinteresadamente en este proyecto. Las personas interesadas en colaborar, ya sea, para enviar audio narraciones, ayudar en la promoción o hacer llegar el proyecto a los lugares que consideres que más lo necesitan, pueden mandar un mensaje al mail: vocesamigas2022@gmail.com.


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