27 enero, 2022

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

La moda de emprender y reinventarse

Samanta Gesell y Paola Minuzzi son dos diseñadoras de indumentaria y vecinas de Villa Allende que vieron en la pandemia una oportunidad para fusionar sus saberes. Hoy conducen Reside, un taller textil creativo donde no sólo dan clases, sino que también acompañan a quienes quieran comenzar sus propios emprendimientos relacionados con la industria de la moda.

Colaboración: Rocío Bennazar y Rosario Centeno (4°IENM). Giuliana Darsie, Tomás Alfei y Tiziano Amara (4° IMVA).


La pandemia del nuevo coronavirus vino a poner en jaque a comerciantes y emprendedores, que en muchos casos vieron caer sus sueños casi de la noche a la mañana. Sin embargo, hay quienes tomaron el momento de crisis como una oportunidad para reinventarse y salir de nuevo a flote, con energías renovadas.

Tal es el caso de Reside, un taller textil creativo nacido en Villa Allende (Baltimore 588, Lomas Sur) que busca guiar a las personas que quieren crear sus propios emprendimientos relacionados con el diseño de indumentaria. 

En esta ocasión, El Milenio tuvo la oportunidad de charlar con sus creadoras, Samanta Gesell y Paola Minuzzi, quienes hablaron sobre los orígenes de tan interesante propuesta, para quiénes está destinada y, sobre todo, entender cómo es reinventarse y volver a apostar a algo que te apasiona.

El Milenio: ¿Cómo y cuándo surgió la idea de formar Reside?

Samanta Gesell: Reside nació en medio de la pandemia. Personalmente tuve que dejar mi casa y mis talleres después de seis meses sin poder trabajar. En ese contexto es que charlando con Paola Minucci (mi actual socia) decidimos empezar a compartir un taller y ayudarnos entre las dos. 

Pasado un tiempo de trabajar juntas, vimos la necesidad de ponerle un nombre al proyecto y quedó “Reside”, porque las dos residimos en Villa Allende y queremos seguir trabajando aquí.

Hoy en día nos dividimos las tareas: yo me encargo de las redes y ella de la organización de los talleres. En lo que respecta a las clases, Paola se ocupa de la parte de arte textil y yo de confección y moldería. Así nos complementamos, aunque eso no impide que nos demos una mano cada tanto.

EM: ¿Cómo explicás qué es Reside?

SG: Reside es un espacio para emprendedores. La idea es que todas las personas puedan aprender cómo iniciar sus propios negocios relacionados con la industria textil. Es decir: trabajos relacionados con la creación de ropa o accesorios que involucren el uso de telas.

Además, en todos nuestros talleres enseñamos técnicas que son rápidas, ágiles y que los asistentes pueden reproducir en sus propias casas con materiales caseros.

Es decir, por un lado, damos clases, pero por el otro lado también trabajamos con personas que quieran iniciar su propio emprendimiento textil, abordando cómo hacer diseños por computadora, armar una ficha técnica, crear muestras y demás.

No es fácil ser una emprendedora textil, todo tiene un porqué y es necesario saberlo para que el negocio perdure en el tiempo. Es muy importante saber qué quiero comunicar con mi vestimenta, qué impacto busco generar y cómo van a terminar viéndolo los potenciales compradores.

También explicamos todo lo que es uso de las redes sociales para potenciar tu microemprendimiento y otra cosa que hacemos es brindar asesoramiento de moda, es decir, enseñamos a vestir adecuadamente para cada ocasión.

EM: ¿Quiénes suponen que serían su público meta? ¿Participan muchas personas de Sierras Chicas?

SG: La verdad es que tenemos un rango muy amplio de personas. Por ejemplo, en los talleres educativos tenemos muchos niños y niñas, pero también varios adultos mayores. Vienen desde los siete años hasta señoras de más de 70 que quieren mejorar sus habilidades.

En cambio, para los servicios de microemprendedores la media es de 30 años en adelante. Es en ese rango de edad donde las personas empiezan a querer tener algo propio. Lo que es asesoría y vestimenta personalizada trabajamos con personas de 25 hasta unos 50 años.

La mayoría de ellos son de Villa Allende, aunque tenemos estudiantes y emprendedores de Mendiolaza, Unquillo e incluso de Córdoba. En cuanto a los talleres, los más solicitados son los de costura, principalmente en lo referido a la ropa urbana. 

EM: ¿Cómo es el trabajo en los talleres para los más chicos?

SG: ¡Son tremendos! Algunos creen que la máquina de coser es como un videojuego (risas). Con ellos tratamos de hacer trabajos más visuales, que utilicen telas de mucho color y texturas diferentes. Les gusta mucho aprender a combinar texturas y telas, además de que mejora su motricidad con el uso de las tijeras y los nudos.

EM: ¿Podés contarnos algunos casos de emprendedores exitosos que salieron de Reside?

SG: Por suerte son varios. Tenemos el de un grupo de chicas que sacaron su propia línea de pijamas para mujeres adultas, después una pareja que produjo su propia línea de ropa para bebés, otro grupo que sacó una marca de remeras que se llama Etiqueta Negra y muchos otros emprendimientos que quizás no están relacionados con la producción propiamente de ropa, pero sí con la industria textil en general.

EM: ¿Cómo fue trabajar durante la pandemia?

SG: Muy difícil. Si bien para mediados de noviembre del año pasado las cosas se relajaron un poco, antes de eso nos dedicamos mucho a tareas de confección y casi nada a dar clases. Recién en enero de este año comenzamos con los talleres de verano con grupos muy reducidos de tres o cuatro personas, siempre respetando los protocolos como el uso de barbijo y el alcohol en gel. Por suerte nunca tuvimos un contagio así que consideramos que venimos trabajando bien.

Experiencia de enseñanza virtual tuvimos muy poca. Con mi socia pensamos que todo lo que es online disminuye mucho el entendimiento. Aparte lo que nosotros enseñamos es algo muy práctico, es importante que alguien esté a tu lado explicándote cómo hacer tal punto o cómo utilizar correctamente la máquina de coser, algo que virtualmente no era posible.