27 enero, 2022

El Milenio

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Jorge Fabrissin: “No tenemos problemas financieros”

De cara a la finalización del año, el intendente Jorge Fabrissin se mostró orgulloso por los objetivos alcanzados en 2021. En diálogo con El Milenio, remarcó la necesidad de proyectar el futuro sin descuidar el contexto sanitario, destacó el inicio de la escuela de verano, una de las apuestas fuertes de la ciudad en esta época, y habló de la relación con el colectivo de artistas.

Colaboración: Jazmín Lasso Pinti y Joaquín Carrasco (6to IENM). Ignacio Chesa, Ignacio Adansia y Tobías Ibarra (4to IMVA).


Aunque reconoce que no le gusta hacer balances, porque se considera muy exigente y jamás se conforma, Jorge Fabrissin se animó a evaluar el 2021. El año que comenzó debatiéndose entre la flexibilización de protocolos y la lucha contra el coronavirus, termina de manera positiva, junto con el avance del plan de vacunación nacional.

Ahora se plantean nuevos desafíos, insertos en lo que se llamó “nueva normalidad”, y desde Unquillo aluden a “mantener el orden actual” para proyectar a futuro. “Es un momento de sacar conclusiones y pensar lo que se va a hacer próximamente, que depende no sólo de mí como intendente, sino de quienes colaboran y de sus ideas”, reflexionó, en primera instancia, el mandatario.

Asimismo, remarcó que la situación sanitaria sigue siendo prioridad en la gestión municipal, incluso en un momento donde las cifras de casos se mantienen bajas. “Hay que usar la cabeza, el ingenio y pensar actividades al aire libre, con protocolo, cuidándonos para terminar de salir adelante”, señaló Fabrissin.

Siguiendo esta línea, recordó los obstáculos que atravesó el municipio el año pasado, cuando debió trabajar “a media máquina”, sobre todo por la falta de personal, que no podía asistir por prevención. Además, reconoció que “fue necesario redireccionar el presupuesto al tema salud”, aunque hoy la perspectiva es óptima: “No tenemos problemas financieros, lo digo con toda humildad. Ahora hay que ver qué podemos hacer sin bajar la guardia con respecto a la pandemia”.

Consultado por los reclamos más frecuentes de la comunidad hoy en día, Fabrissin remarcó “el estado de las calles después de las lluvias y la falta de vivienda, así como también de trabajo”. Sin embargo, el intendente apuntó a revalorizar la ciudad desde los éxitos de infraestructura e instó a los privados a invertir para mejorar, en conjunto, el presente del “Pueblo de Artistas”.

El Milenio: Entre los últimos trabajos de su gestión, ¿cuál destacaría particularmente?

Jorge Fabrissin: La pileta del polideportivo demandó una inversión importante, grande y fuerte. Hemos cambiado los filtros por unos mayores, ahora hay uno que es más grande que todos los que estaban. Además, implicó pedir asesoramiento especializado, ya que no había gente dentro de la municipalidad que pudiera hacerlo. 

Entonces, abrir la escuela de verano es algo que nos entusiasma por varios motivos, desde ese frente, apuntamos al perfeccionamiento de quienes saben nadar y tres profesores estarán dedicados a distintos grupos etarios. 

También nos interesa la escuela de verano para adultos mayores, que la implementamos hace cinco años y es un éxito. Cada vez más gente de 60 años para arriba va a jugar y ejercitarse. Eso para mí, en lo personal, es una satisfacción enorme. 

Asimismo, en el predio hemos hecho un playón para prácticas no sólo de fútbol, sino también de básquet, hockey, vóley y otros deportes. Se puso énfasis en las cosas que pueden hacerse al aire libre por la situación sanitaria y atendiendo que mucha gente asiste a este lugar todos los días. Consideramos que la pandemia generó tanto problemas como oportunidades, ya que permitió centrarse en cosas que quizá antes no se les hubiera dado tanta atención.

EM: ¿Qué objetivos quedan pendientes antes de finalizar el año?

JF: Son muchas cosas, pero considero que es importante tener en cuenta tanto lo que se hizo, como lo que se piensa, más allá de comunicarlo. Muchas veces surgen ideas bárbaras, pero los hechos, las circunstancias no acompañan y lo planeado no se puede llevar a la práctica. Influyen cuestiones económicas, políticas y sociales, y entenderlo es algo que se va adquiriendo con la experiencia.

Fabrissin ocupó la intendencia entre 1995 y 2003. Luego fue elegido nuevamente en 2015 y reelecto en 2019, con el 48% de los votos. Foto E. Parrau/El Milenio.

EM: ¿Cómo evalúa el rol desempeñado a nivel sanitario siendo Unquillo la única ciudad del corredor con hospital provincial?

JF: En materia de salud fue muy importante que pudiéramos contar con ese servicio, aunque tuvimos que sacar presupuesto para atender el problema del coronavirus, contratando gente nueva, enfermeros, abriendo un vacunatorio. 

Considero que nos ha ido bastante bien y que la gente fue atendida óptimamente, como corresponde. Prácticamente todos los adultos están vacunados e inclusive más de 400 personas ya cuentan con una tercera dosis. Aunque hoy no vemos la problemática como un cupo, es fundamental remarcarlo. 

En este sentido, creo que se manejó todo correctamente y eso, por supuesto, tuvo que ver con que el Estado se hizo cargo de la cuestión de testeos e inoculación, complementando la atención del hospital.

EM: ¿Cómo ha sido este último tiempo la relación con el sector de artistas?

JF: Somos el Pueblo de Artistas, ese es nuestro slogan, y la relación con ellos en general es muy buena. Hace mucho tiempo que no recibo quejas de este colectivo, que actualmente cuenta con 140 integrantes. El número viene del censo que realizó la Dirección de Cultura, que estaba abierto para pintores, artesanos, músicos, escritores, etcétera, y la verdad es que enorgullece la cifra. 

EM: ¿Qué piensa de la opinión de algunos vecinos que consideran que Unquillo se está quedando atrás respecto a las ciudades aledañas?

JF: Probablemente si les preguntan a vecinos de otros pueblos opinan lo mismo del suyo.  Siempre queremos estar mejor y estoy convencido de que la actual gestión está haciendo mucho para mejorar.

La prueba de ello son las cloacas, el agua potable para los barrios que carecen de ella, la ruta S-441 tan largamente esperada, el Paseo del Centro, la pavimentación de calles y el cordón cuneta, los juegos, los desagües en diversos puntos de la ciudad, el saneamiento económico del municipio, la adquisición de maquinarias, etc. 

No obstante, jamás el Estado puede remplazar a la inversión privada, o sea que pretender que el gobierno haga todo es imposible. Se debe invertir por otro lado también para mejorar el pueblo entre todos.