Mendiolaza. A puertas cerradas

Mendiolaza. A puertas cerradas

Ingresando por calle Jacarandá, a unos 50 metros de la Av. Tissera, sobre mano derecha, se encuentra un espacio público al que, paradójicamente, los vecinos y vecinas no pueden acceder. Se trata de un corazón de manzana rodeado de viviendas que, hasta hace unos meses, contaba con un tímido ingreso para los transeúntes a través de uno de los lotes circundantes.

Sin embargo, este acceso quedó bloqueado cuando el propietario del terreno añadió un alambre perimetral para establecer el cerco de su patio. Así, el fragmento de lote abierto que funcionaba como ingreso quedó cerrado, y con él la posibilidad de acceder a este espacio público tan apreciado por los y las habitantes de El Talar.

Desde la Asociación Civil Mendiolaza Viva, Valeria Peirano, Ángela Alessio e Inés Balsagna explicaron a El Milenio que dicho predio está compuesto fundamentalmente por dos sectores: uno más elevado, integrado principalmente por bosque nativo, “que sería propicio proteger y conservar con algún plan de manejo”, y otro más bajo, con menos arbolado, donde las vecinas consideran que podría funcionar una plaza o algún tipo de espacio social recreativo.

“Planteamos estas iniciativas ya que El Talar no cuenta con espacios verdes de este tipo. Es un barrio que debe tener unos ocho mil habitantes, con muy pocos lugares para reunirse, sobre todo del lado oeste”, indicaron Alessio, Peirano y Balsagna. 

A su vez, las vecinas apuntaron que el parche verde puede servir para fines educativos, incorporando senderos con cartelería para reconocer árboles nativos, y manifestaron su preocupación ante el riesgo de incendio en un espacio sin acceso de ningún tipo.

Sin embargo, las alternativas pensadas permanecen en vilo mientras la comunidad espera recuperar la pequeña porción de terreno privado que permitía acceder al espacio. Aunque el reclamo fue elevado y la Municipalidad tomó cartas en el asunto, el propietario aún no brindó respuestas al respecto.

Problema con historia

Más allá de lo acontecido recientemente, este rincón de Mendiolaza ya fue objeto de discusión anteriormente. “Años atrás, el Municipio hizo un listado de espacios verdes con la intención de refuncionalizarlos, ya que había un presupuesto para ponerles equipamiento. Pero cuando vimos la lista, resulta que el de calle Jacarandá no había sido tenido en cuenta”, contó el grupo de mujeres.

El proyecto, actualmente en curso, contempla entre otros aspectos la creación de sendas peatonales, la instalación de juegos infantiles y una estación saludable para la práctica de ejercicios físicos en distintos puntos de la localidad. Asimismo, se consideran mejoras en la forestación general, consensuadas con las comisiones vecinales de cada sector.

Desde Mendiolaza Viva informaron que enviaron dos notas al Concejo Deliberante exigiendo la incorporación de este terreno al plan, una en 2017 y otra en 2018. La contestación que recibieron en aquel entonces fue que limpiarían el lote, aunque aclararon: “Fueron promesas de la Secretaría de Obras Públicas y Privadas que aún no se cumplieron”.

Por su parte, el titular de la cartera, Luis Sánchez, afirmó que el predio “siempre estuvo contemplado dentro del programa” y que sobre ese lugar, como de otros en la ciudad, “profesionales están evaluando las propuestas”. “Está previsto disponer del sector y determinar su funcionalidad de acuerdo a la disponibilidad económica para inversiones en ese sentido”, añadió Sánchez.

En espera

Con respecto al escenario actual, el funcionario comentó que “se hicieron dos actas de constatación al titular para que retire aquello que está interrumpiendo el acceso”. “Estamos volviendo a notificar con la asesora letrada y hemos establecido un nuevo plazo. También tenemos a la abogada trabajando en el tema, para que podamos sacar el alambre nosotros mismos”, agregó. Además, señaló que el propietario realizó un descargo en los últimos días. 

Desde Mendiolaza Viva, por otro lado, lamentaron no haber podido establecer un diálogo con el dueño del lote en cuestión y manifestaron su deseo de que “la gestión estatal avance y libere el ingreso de alguna manera”.

“Es sólo la tranquera de la residencia la que estaría en falta y nos parece lógico que no quieran que la casa quede expuesta, pero el predio en cuestión debe tener un uso comunitario y hay muchos vecinos que anhelan poder volver a entrar”, reflexionaron desde la organización y cuestionaron que los planos para la construcción de la vivienda hayan sido autorizados en su momento por el municipio. 

Igualmente, se mostraron optimistas al respecto: “Creemos que en algún momento se va a solucionar porque es un asunto simple, sólo implica retirar algo”, aunque admitieron que están dispuestas a llevar adelante nuevas medidas si el conflicto persiste. 

“La intención es continuar por los canales disponibles, con el apoyo de la población, pidiendo tanto la reapertura del paso como la reglamentación del lugar, ya que hay aves nativas y otras especies. Sin dudas hay que restaurar este fragmento”, remarcaron.

Finalmente, las vecinas concluyeron: “No quisiéramos llegar a la Justicia como sucedió con El Terrón, sino que se resuelva por las vías administrativas propias del gobierno, pero no vamos a bajar los brazos, este es uno de los lugares más lindos que tenemos en el barrio”.

Clara Angeletti

Periodista y docente Periódico El Milenio. Prensa Instituto Educativo Nuevo Milenio Unquillo.

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