La situación climatológica complica el trabajo de los bomberos. En los sectores afectados hay alta temperatura, baja humedad y vientos con ráfagas.

Información actualizada a las 17.


Una temperatura de 30°, humedad relativa del 10% y viento intenso con fuertes ráfagas conspiraban esta tarde para que los bomberos pudieran controlar los incendios que desde hace 11 días arrasan con amplias superficies de terreno de Ischilín y el norte del Valle de Punilla.

Al respecto, el director General de Defensa Civil provincial, Diego Concha, aseguró que se está dando prioridad a la protección de las viviendas evaluando algunas posibles evacuaciones: “Tenemos 150 bomberos en el terreno con la asistencia de camiones cisterna y autobombas. También trabajan siete aviones hidrantes de la Provincia y Nación, y tres helicópteros”.

Se complica el control del incendio en este sector ya que hay un foco importante, de unos 3.500 metros, en la zona de Capilla del Monte, sobre el faldeo del cerro Uritorco y hacia el este, en dirección a Ongamira.

En la región de La Calera, Cosquín, San Roque y Bialet Massé, continúan combatiendo las llamas 100 bomberos voluntarios.