La psicóloga Verónica Capri explicó a El Milenio los pros y contras de la “nueva normalidad” para los más chicos.

En el marco del Día del Niño (también renombrado en Argentina como Día de las Infancias) surgen muchas reflexiones y dudas respecto a la infancia. Los adultos se preguntan a diario si está bien lo que hacen como madres, como padres, como tías, como tíos, como abuelas, como abuelos o cualquier tipo de referente. 

Sin duda, una de las cuestiones más latentes en la actualidad es cómo afectó y continúa afectando el aislamiento a los niños y niñas. Por esto, para responderlas, Verónica Capri, Licencia en Psicología -MP:5672-, compartió algunas de estas respuestas con El Milenio

La “nueva normalidad” de la niñez


Respecto a cómo a los niños y niñas están atravesando esta “nueva normalidad”, Capri manifestó a este medio lo siguiente: “Creo que esto varía según cada familia y sus vínculos. Si intentamos hacer una generalización, lo cual es muy complicado cuando hablamos de personas, sí creo que hay mucho cansancio ahora. Hay varias cuestiones que se notan mas tediosas, eso veo desde el consultorio”.

Cabe resaltar que al no poder salir, los mas chicos han recibido escasos estímulos desde el exterior. “Este estímulo siempre es importante en cuestión de psiquismo, poder vincularse con alguien que no pertenezca a la familia, que tenga que ver con el afuera y algo novedoso que pueda traer. Creo que siempre es saludable el estímulo con alguien que no forme parte de la familia de ese niño o niña”, destacó la profesional. 

Puntualmente, en relación al aprendizaje explicó que “al no tener contacto con otros niños para aprender, complica la situación del desarrollo académico y el vínculo social, porque es en el otro donde uno va aprendiendo y sosteniendo cuestiones emocionales”. 

Otro de los grandes debates se desarrolla alrededor de la tecnología, hablamos de si es favorable o no que los chicos pasen tanto tiempo en pantallas. Respecto a esto, la psicóloga opinó: “No lo pensaría en términos de “bueno” o “malo”, sino más bien en que ahora es necesaria y es lo posible para tener acceso a la escuela y vincularnos”.

En muchas familias es la única posibilidad de comunicarse con seres queridos que no están cerca (pensando en los permisos de encuentro familiar). La tecnología para hacer llamadas permite que la ausencia no sea tan marcada y haya una presencia virtual al menos”, agregó.

Para concluir, Capri sugiere “flexibilizar algunas rutinas, evitar saturar los vínculos de convivencia, cuidar las relaciones y los modos entre las personas que están cerca”.