Reside en Buenos Aires hace cinco años y se ofreció como voluntario para probar la vacuna contra el nuevo coronavirus con el objetivo de "aportar algo al país". El comienzo de los ensayos será en conjunto entre personal médico del Hospital Militar y del laboratorio Pfizer.

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Son 15 mil los voluntarios elegidos para recibir la vacuna ARNm contra la COVID-19 en Argentina y uno de ellos es el ex-bombero de Saldán. Por lo que el cordobés, que desde hace 5 años reside en Buenos Aires, recibirá la primera aplicación el próximo 18 de agosto en el Hospital Militar Central de la Capital Federal. Luego de esto, deberá someterse a un monitoreo al menos dos veces por semana, con el objetivo de seguir bien de cerca los resultados.

Me siento ansioso pero tranquilo, con fe y esperanzas que todo salga bien. Estoy muy contento, ojalá Dios nos ayude para que salga está vacuna y así podemos agregar una cuota de optimismo a la gente que realmente la está pasando mal”, dijo en comunicación con El Milenio.

En lo que respecta al inicio de la prueba había sido anunciado por el ministro de Defensa, Agustín Rossi, adelantando que comienzo de los ensayos será en conjunto entre personal médico del Hospital Militar y del laboratorio Pfizer.

De origen serrano


Antes de mudarse a Buenos Aires por razones laborales, vivió durante 20 años en la ciudad de Saldán, desempeñándose por aquel entonces como jefe de los Bomberos Voluntarios locales. Vale destacar, que es tanta la relación que su familia tiene con los voluntarios, que el cuartel en el que servía lleva el nombre de su padre ya fallecido. 

Además contó que la iniciativa de ofrecerse como voluntario surgió para poder aportar algo al país: “Me anote como voluntario y salí elegido. Es poder aportar mi humilde grano de arena para ver si sale esta vacuna. Para las futuras generaciones”. 

Por otro lado, mencionó a Canal 26: «Me siento un conejillo de indias«. Esto fue tras darse por enterados de que estaban buscando gente para esta prueba y fue gracias al padre de un amigo que juega al rugby con su hijo en el Club Regatas. «Me pasó una planilla, me interesé, me instruí y me anoté. A los 15 días tomaron contacto conmigo para esta prueba«, agregó.

Finalmente, manifestó al mencionado medio de noticias su tranquilidad, aclarando que «no hay ninguna contraindicación» y que «ya se probó en la Universidad de Oxford y anduvo muy bien».