Fabián Freccia señaló que el nivel de la represa está 11 centímetros por debajo del vertedero y que no hay que "alarmarse".

Llegó el otoño y con él viene aparejada la época de sequía para Sierras Chicas. Sin embargo, las lluvias de los últimos días preocuparon a los vecinos quienes temen por el nivel del Dique La Quebrada. Fabián Freccia, de Defensa Civil, aseguró que las últimas precipitaciones no superaron los 15 milímetros, lo cual se trató de una cantidad prevista.

Además, explicó que actualmente el Dique está 11 centímetros debajo del nivel del vertedero y aclaró que no existen riesgos en esta época del año, por haber finalizado la temporada de precipitaciones. “Si estuviera al nivel de vertedero en diciembre, por ejemplo, es riesgoso porque hay lluvias todo el resto del verano”, agregó y continuó: “ahora se trata de tener lo más llena posible la cuenca para encarar la etapa de sequía a la que estamos entrando”.

El nivel del Dique La Quebrada está 11 centímetros por debajo del vertedero.


El espejo de agua posee cuatro válvulas que regulan su contenido. De éstas, una se encuentra abierta siempre y abastece a la Planta Potabilizadora, mientras que, la apertura de las otras tres depende del milimetraje de agua caído, buscando regular las cantidades. En este sentido, Freccia valoró: “llovió menos que el año anterior; a fines de enero hubo que abrir dos de las válvulas al 50% para bajar un poquito el nivel por los pronósticos”.

La válvula que va directo a La Planta Potabilizadora siempre está abierta, las otras 3 válvulas regulan el nivel de agua contenido.


Asimismo, el control está dado por el consumo de las localidades a las que provee la represa y los caudales que desembocan en la misma. Ambos factores también se encuentran en equilibrio, en gran parte por la estación del año.

Por otro lado, Fabián aclaró que el área de Recursos Hídricos de la Provincia de Córdoba es la encargada de manejar los niveles de todos los lagos y determinar si es necesario abrir las válvulas. “Utilizan un modelo matemático para ver cuánto repercuten las lluvias y a partir de ahí se toman decisiones”, indicó.

Para regular el agua contenida en la represa debe tenerse en cuenta el consumo y los caudales que desembocan allí.


Conjuntamente, desde Defensa Civil utilizan sensores, de forma remota y una chapa reglada ubicada en el paredón, para medir el agua “in situ”. Desde todos los métodos, la conclusión es la misma, “no hay que alarmarse”, afirmó Freccia.