fbpx

Especial: Milagros Dolores Alcántaro


Aún quedan unos días de verano y las personas congregadas alrededor de una pileta o el río mientras están bajo el sol de la siesta es una escena que no deja de repetirse en esta época del año.  Aunque en los últimos años se ha alertado acerca de los peligros de exponerse a los rayos del Sol, las personas continúan tomándolo a lo largo del día, muchas veces sin las precauciones recomendadas. 

Entre los golpes de calor, des-compensaciones y des-hidratación, la salud de la piel también corre riesgo sino se la protege de manera adecuada, por ejemplo, puede darse un envejecimiento acelerado dando lugar a la aparición de manchas y arrugas, y causar quemaduras en la piel. Aun así, uno de los potenciales peligros y que, por lo general no se dimensiona en su totalidad, tiene que ver con el cáncer de piel. Según un artículo publicado en Multimed, una revista médica de Cuba, “se ha demostrado que la radiación ultravioleta solar es el principal factor desencadenante del cáncer de piel”. 

Entre los rayos que se desprenden del sol, se encuentran los rayos UVA Y UVB. Los primeros favorecen el envejecimiento prematuro de la piel y los segundos son responsables de las quemaduras producidas por la estrella.


Entre la estética y la salud

Además, la radiación solar es un factor de riesgo acumulativo, o sea, que la radiación que provoca el desarrollo de un tumor maligno de piel es la que la persona recibió desde su nacimiento hasta el momento en que aparece la lesión”.


Lázaro Roque Pérez, médico y autor del artículo mencionado, explica que los RUV (rayos ultravioletas) son absorbidos por las células cutáneas, ocasionando así efectos biológicos. La energía que reciben las células de estos rayos causa una serie de daños que se acumulan y provocan alteraciones estructurales del ADN, que se pueden convertir en mutaciones. 

A pesar de la evidencia que existe acerca de este tema, en la sociedad, la percepción del riesgo que implica la exposición solar irracional lleva a que las personas por el deseo de lucir la piel  bronceada se sigan exponiendo a estos rayos ultravioletas sin la protección adecuada. Además, las personas aumentan la cantidad de actividades al aire libre, otro factor que aumenta la exposición al sol. 

La radiación solar es un factor de riesgo acumulativo, o sea, que la radiación que provoca el desarrollo de un tumor maligno de piel es la que la persona recibió desde su nacimiento hasta el momento en que aparece la lesión”, se explica en el artículo. 

Los límites para la salud

Al exponerse al sol sin cuidado,”ya sea en el desarrollo de cáncer de piel o en el envejecimiento prematuro de la piel con aparición de arrugas y manchas, de eso no nos salvamos.


Rocio Actis Danna, médica del Hospital Córdoba y vecina de Río Ceballos, explicó a El Milenio que “el sol es fundamental para obtener vitamina D ya que por nuestro estilo de vida pasamos mucho tiempo en ambientes cerrados y tiende a haber un déficit de esta en la población”. Aún así, solo se necesitan entre 10 a 20 minutos diarios de exposición para poder utilizar la vitamina mencionada, y el uso de protector solar no influye en esto. 

Respecto a los cuidados a la hora de exponerse a los RUV, Actis Danna indicó: “El uso de protector solar siempre, independientemente de la época del año o si está nublado o soleado”. En el rostro, se acepta como seguro el uso de protector de factor 50. Mientras tanto, para el cuerpo  se puede utilizar el factor 30. “Pero si vamos a estar expuestos varias horas o tomar sol específicamente, deberíamos usar factor 50 en todo el cuerpo”, agregó la profesional. 

Otros cuidados a tener en cuenta son acerca del cuero cabelludo y el uso de gorros, ya que es más difícil utilizar protector en esa zona y se tiende a olvidar. También, es importante la protección ocular con el uso de gafas compradas en lugares autorizados, para de esta manera evitar daños en la retina. 

Rocío Actis Danna, también recomienda reforzar la ingesta de agua para evitar la deshidratación, ya que con el sol aumenta la transpiración.


La vecina de Río Ceballos se refirió, a su vez, al tan deseado “color bronceado que adquirimos al exponernos al sol, no es más que un mecanismo de defensa del organismo”. Se estimula la producción de melanina por parte de unas células especializadas de la piel llamadas melanocitos, “que absorben la radiación para que no impacten sobre otras células”. 

Al buscar un bronceado sin protección solar, estamos sobrecargando los mecanismos de defensa del cuerpo, y eso puede salirnos mal”, expresó. Al exponerse al sol sin cuidado, “ya sea en el desarrollo de cáncer de piel o en el envejecimiento prematuro de la piel con aparición de arrugas y manchas, de eso no nos salvamos”.  Por esa razón, es importante el uso del protector solar, ya que se pueden obtener los mismos beneficios del bronceado “pero ayudando a las propias defensas en el cuidado de nuestro cuerpo”, indicó. 

El ABC  de los lunares

Una de las formas de mantener un cuidado sobre la piel, es controlando los lunares y manchas. Para eso, Rocío Actis Danna habla de cinco puntos importantes a tener en cuenta para saber si la aparición de un lunar requiere la visita a un especialista: 

  • Asimetría: un lunar que es asimétrico es más riesgoso que uno que no lo es.
  • Bordes: los lunares con bordes definidos es más probable que sean benignos o seguros que aquellos de bordes difusos.
  • Color: los lunares rojos o azules o aquellos que tienen más de un color hay que vigilarlos más de cerca, que aquellos negros o marrones.
  • Diámetro: los lunares de más de 6 mm tienen a ser más peligrosos que los lunares mas pequeños.
  • Evolución: hay que seguirlos en el tiempo, que tenga una o dos de las características mencionadas no es problema siempre y cuando siempre haya sido así o se mantenga de esa forma. En caso que adquiera alguna de esas características y no las presentaba previamente o que comience a doler o picar hay que hacer una consulta al dermatólogo. De todas maneras, alguna vez en la vida, es recomendable el control de los lunares que ya tenemos.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: