Las dietas exprés son algo cada vez más común. Elisa Rivas, nutricionista, explicó los riesgos de llevar a cabo este tipo de alimentación.

Son muchas las dietas que realiza la gente con el objetivo de bajar de peso rápidamente, ya sea para una fiesta o por no estar conformes con su cuerpo. A estas, se las llama “dietas exprés”, las que consisten en un descenso rápido de peso, presentándose como “dietas milagrosas”.

Elisa Rivas, licenciada en nutrición (MP: 1400) y vecina de Unquillo, explicó a El Milenio que lo más normal es encontrarlas en Internet, siendo dietas que se ponen de moda. “Hay muchas variedades, algunas prometen bajar un kilo por día o entre tres y cuatro kilos en una semana, lo cual es muchísimo en tan poco tiempo. Hay que ser precavido, ya que es la salud la que está en juego”, afirmó la profesional.


NOTA RELACIONADA

Generación veggie: ¿qué nos falta saber sobre vegetarianismo?


Rivas manifestó que estas deben ser llevadas a cabo a consciencia junto a un profesional que avale dicho tratamiento. Además, como explica a continuación, es importante que la dieta cumpla con las cuatro leyes de la alimentación: “La primera es la ley de la cantidad. Toda dieta debe ser suficiente, es decir, que no se puede comer menos de lo que el cuerpo necesita. Después, la ley de la calidad. Significa que debe tener todos los nutrientes que el organismo necesita para mantenerse saludable. La tercera ley es la de la armonía. Que los nutrientes estén en un porcentaje lógico par que todo funcione bien. Por último, la ley de la adecuación, que es la más importante. Cada dieta debe ser individualizada y supervisada por un profesional de acuerdo a las necesidades personales”.

Elisa Rivas recomienda una dieta hipocalórica. Fotografía: archivo El Milenio.


Aquellas dietas bajadas de Internet no cumplen con las leyes mencionadas, principalmente porque no están pensadas para las necesidades de cada individuo. Entre las exprés más famosas se encuentra la de la manzana, la que exige comer sólo de estas frutas durante aproximadamente cinco días.

Otro tipo de dieta popular es la cetogénica, la cual garantiza un exceso rápido de peso y saca todos los carbohidratos de la alimentación. Se basa en un consumo excesivo de grasas y consumo normal de proteínas.

Sobre este formato, Rivas afirmó: “Esto produce un desorden metabólico que hace que el organismo cuando necesita energía, al no tener los carbohidratos que son la fuente principal energética, recurre a las grasas. Entonces, se queman grasas para obtener energía y se produce un descenso rápido de peso”.

En esta línea agregó: “Estas dietas se hacen pero tienen que ser vigiladas por un nutricionista que este avalando la evolución de esa persona, y no por mucho tiempo. Además, son casos particulares, cuando una persona realmente necesita bajar rápidamente por una cuestión médica”.

La dieta de la manzana es una de las más populares pero presenta un gran riesgo para el metabolismo. Fotografía: archivo.


Como profesional de la salud, Rivas recomienda una dieta hipocalórica que contenga todos los nutrientes de todos los grupos de alimentos que hacen falta para mantener un buen estado de salud. “Obviamente, una dieta de este tipo, son dietas que a lo mejor vos bajas de peso en un tiempo mayor, pero son regímenes que cuando el paciente desciende de peso, lo mantiene, todo esto es con un seguimiento profesional. Siempre trato de aconsejar, sobre todo a las adolescentes, que se dejan llevar por esas dietas que son de pública difusión, que por favor estén atentas a que tengan un asesoramiento profesional”, contó la nutricionista.

El efecto rebote

Toda dieta debe cumplir con las cuatro leyes de la alimentación para mantener una buena salud. Fotografía: archivo.


Muchas personas mantienen estas dietas a lo largo del tiempo, lo cual puede ser peligroso según explicó Rivas a este medio. Esto se debe a que se comienza a tener carencias vitamínicas y nutricionales, lo que puede llevar a una depleción proteica, generando una sensación de debilidad en el cuerpo.

La profesional opinó que el público adolescente es el más vulnerable e influenciable debido a que notan resultados rápidos. Sin embargo, aclaró que “después viene todo lo contrario a lo que buscaban” debido al llamado efecto rebote”.

Este efecto se presenta una vez que el cuerpo se ve tan afectado por la depleción y comienza a ser intolerable el hecho de no comer nada más que lo que dictamina la dieta. Conllevando a que se vuelva a los hábitos anteriores e incluso a consumir más de lo que se comía anteriormente al régimen.

Así, aumentan de peso enseguida e incluso mucho más de lo que tenían al comienzo. Es como un círculo vicioso, suben y bajan constantemente. Esto genera también un desorden metabólico, ya que al ser sometido a estas dietas se cambia el metabolismo. En vez de quemar los depósitos de hidratos de carbono pasa a quemar grasas”, concluyó la nutricionista.