El hecho sucedió en horas de la madrugada del lunes 7 de febrero. Desde Turismo aseguran que son cada vez más frecuentes las situaciones de inseguridad en el sector de la Plaza Belgrano.


Salsipuedes. Durante horas de la madrugada del pasado lunes 7 de febrero, ladrones provocaron destrozos en la Oficina de Turismo ubicada en Plaza Belgrano. Además, sustrajeron una computadora de escritorio, una notebook, un ventilador, dos estufas y una impresora.

De acuerdo con el testimonio de Rafael Jiménez, director de Turismo de Salsipuedes, tomaron conocimiento del robo cuando el encargado de abrir las puertas del edificio llegó a las 8:00 y constató la sustracción de varios elementos de valor.

“Nos enteramos al llegar. El chico que abre normalmente a las 8:30 de la mañana entró normalmente y vio que faltaban cosas. Fue al baño y observó que habían forzado aberturas. Suponemos que ha sido a la madrugada, en el sector no hay cámaras”, comentó Jiménez a El Milenio.

Según el director de Turismo, están acostumbrados a que se produzcan hechos vandálicos en la zona de la plaza, pero es la primera vez que sufren un robo de estas características.

“Hay muchos chicos haciendo daño, toman, se drogan. En el sector de la plaza han roto los baños públicos, los hemos tenido que cerrar y aun así fuerzan la puerta hasta que se rompe. Está complicado el tema de la plaza”, se lamentó el funcionario.


 Inseguridad latente

Jiménez consideró que la delincuencia es uno de los principales males que aquejan al sector de la Plaza Belgrano.

“Sospechamos que son chicos que se juntan en el sector de la plaza porque tienen Wi-fi y hay puestos de artesanos que han elegido para acobacharse. Estamos analizando qué hacer con esos puestos, porque pasaron de ser una fuente de trabajo para los artesanos, a convertirse en un lugar donde se refugian personas para hacer daño. Estamos viendo cómo hacer para que los artesanos tengan su puesto, pero, a la vez, con más seguridad», sostuvo.

Por ese motivo, el titular de Turismo confirmó que se están tomando medidas para reforzar los controles en la zona, atendiendo que también es un punto de encuentro para artesanos locales que, muchas veces, también son víctimas de la delincuencia.

“Las medidas en primer lugar serán mejorar la iluminación de la zona y la disposición de los puestos de artesanos para que no funcionen como aguantadero, además de estar en contacto con la policía para que hagan rondas más seguido, junto con los inspectores municipales”, comentó Jiménez.

“Más allá del perjuicio en sí, del robo material, causa mucha tristeza el tema de las roturas, el vandalismo, nos deja acongojados tanto daño”, finalizó.