21 mayo, 2022

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

Paulo Zuleta y Luciano Heredia buscarán la gloria en Tokio

El Milenio entrevistó a Paulo Zuleta, Sensei del Ichigeki Dojo Unquillo y máximo representante del karate Kyokushin de la región, que acaba de arribar a Tokio junto a su alumno, Luciano Heredia y representantes de la provincia de Córdoba. La capital nipona será la sede de la competencia mundial más importante de esta disciplina los próximos 22, 23 y 24 de noviembre.

(Unquillo) – El unquillense Paulo Zuleta comenzó karate a los 10 años y hoy con 28, lleva una vasta experiencia que lo avalan como uno de los máximos Sensei cordobeses del karate Kyokushin.

Sus inicios fueron en la ciudad de Córdoba, en la Academia de Sensei Emmanuel Ruarte, ubicada en el Club ACV. A los pocos meses de arrancar, rindió su primer cinturón y al poco tiempo logró participar en un campeonato, en la categoría niño. La varita de Zuleta siempre fue la de superarse constantemente, por lo que poco a poco comenzó a competir más para convertirse en lo que es hoy en día.

Tras años al mando de su Ichigeki Dojo Unquillo, de dar clases en el Instituto Parroquial Nuestra Señora de Lourdes y de lograr importantes reconocimientos internacionales, vivirá por tercera vez su sueño de competir en el «12th World Open Karate Championship» en Tokio, los próximos 22, 23 y 24 de noviembre. Pero esta vez, no lo hará solo, ya que estará acompañado de su alumno, el también unquillense Luciano Heredia, que representará a las Sierras Chicas en la categoría juvenil.

En este contexto, Heredia y Zuleta buscarán sobrevivir al tercer día de competencia, donde se miden los 32 atletas más importantes del mundo.

El Milenio: ¿Podés contarnos sobre el viaje a Tokio?

Paulo Zuleta: Hace más de un año se realizó un campeonato sudamericano selectivo para este mundial que se realiza cada cuatro años. En este, obtuve el segundo lugar, representando a Argentina, obviamente a mi provincia y a mi academia de Unquillo, también. Logré así la clasificación directa y se realiza en Tokio los próximos 22, 23 y 24 de noviembre.

Este viernes es la primera instancia con las rondas preliminares. Se trata del torneo más importante para el karate Kyokushin a nivel mundial. Albergando a 166 competidores de todo el mundo, previamente clasificados, en sus torneos regionales.

En esta ocasión, de Argentina vamos dos representantes en esta categoría, que es la principal. Pero, además, en esta ocasión, se ha ampliado también las categorías del evento, es decir que se hace un campeonato mundial para las distintas categorías, es decir, juveniles, de niños, de adultos mayores, de mujeres.

En estos momentos, estoy viajando junto a 11 personas de la delegación, entre ellos, un alumno que se llama Luciano Heredia y es también de Unquillo, y va a participar de la categoría juvenil.

EM: ¿Qué podés decirnos rápidamente sobre el mundial de Kyokushin?

PZ: Este evento se hace cada cuatro años y yo tuve la posibilidad de participar en el 2011 y en el 2015, siempre se realiza en la misma ciudad, Tokio. Y la característica de este mundial, de karate Kyokushin, es que es un torneo abierto, si bien hay que clasificar para poder participar, porque no tiene categorías de peso, ni de edad, ni de cinturón. Por eso, que es considerado uno de los más fuertes en el mundo, a nivel general de las artes marciales.

EM: ¿Cuáles son tus metas para este año?

PZ: En el 2011 llegué hasta segunda ronda donde perdí contra un japonés, que era en su momento campeón pesado de ese país y en el 2015 no logré pasar la primera ronda.

Mis expectativas para este, siempre el sueño utópico es salir campeón, pero siendo realistas y viendo el nivel que hay en Sudamérica, que hay en Argentina, busco poder llegar al tercer día de competencia que empieza el viernes con las preliminares, sigue el sábado con la segunda y tercera ronda, mientras que el día domingo quedan los mejores 32 atletas. En esta instancia, se dice, que realmente empieza el campeonato mundial.

Mi sueño es llegar hasta esos mejores 32 para poder marcar un récord único particular, además de Argentina, ya que una sola vez logró posicionar un atleta entre este grupo selecto, en el año 2003 a través del también cordobés, Raúl Zunino.

Hoy, cuento mucha más experiencia porque ya he participado en muchísimos eventos internacionales. En Sudamérica me he posicionado en podio desde hace varios años, soy campeón argentino, campeón cono sur, subcampeón sudamericano. Tengo confianza y esta vez apunté mucho a la preparación física, por lo que estoy mejor que nunca para afrontar este nuevo desafío. Sea cual sea el resultado, lo voy a afrontar con seriedad y con orgullo. Porque es un esfuerzo muy grande el llegar hasta acá, sin el apoyo de nadie, costeándonos todo nosotros solos, con el apoyo de la familia.

¡Hay equipo! Paulo y Luciano listos para Tokio 2019.

EM: Con respecto a tu alumno, Luciano Heredia: ¿Qué podés compartirnos de él? ¿Expectativas? ¿Cómo fue su trayecto para llegar a esta instancia?

PZ: En cuanto a mi alumno, él fue campeón cono sur, un campeonato que se hace entre Argentina, Chile y Uruguay. Este año, vimos la posibilidad de poder inscribirnos para el mundial, porque la invitación estaba, pero como te decía, se trata de un costo económico muy elevado y no tenemos apoyo de nadie, decidimos esperar a los resultados del campeonato sudamericano que se hizo el año pasado en septiembre y tomamos la decisión de participar con él, ya estaba en un buen nivel para medirse mundialmente con el resto de las potencias.

Además de los mencionados campeonatos cono sur y sudamericano, salió segundo en el Nacional, perdiendo la final con otro compañero de Córdoba que va a participar en este mundial también. Está muy bien entrenado, sobre todo hemos trabajado muchísimo la parte física y táctica. Se trata de un desafío nuevo, muy lejos de su casa, por lo que esperamos que pueda sobrellevar lo mejor posible y que lo disfrute, sobre todo, porque es la verdadera razón por la que estamos acá. Ojalá los resultados sean positivos, pero estar en este mundial, a ambos nos pone muy contentos.

Equipo Cordobés.

EM: En cuanto al éxito de las artes marciales en la región y el país: ¿Por qué creés que a los cordobeses y a los argentinos les apasionan tanto estas disciplinas?

PZ: Nosotros lo tomamos con mucha pasión, karate Kyokushin más allá de ser una disciplina, no es un deporte, es un arte marcial y nosotros lo tomamos como una forma de vivir, como una forma de encarar la vida. Siempre dando el máximo esfuerzo nuestro y una vez que llegamos a nuestro límite, intentando superarlo todos los días, tratando siempre de ser mejores personas. 

Afortunadamente, estas competencias nos brindan unas buenas instancias para mantener intercambios con otras culturas. Además de todas las situaciones que uno va teniendo, ya sea competitivamente, en el entrenamiento, que es muy duro, esto incluye lo físico, la preparación, la nutrición, la salud, el costo. Por eso, por lo general, la gente que lo practica valora mucho estos esfuerzos.

En cuanto a mi participación con el mundial, yo lo soñé de niño, lo sigo soñando y cada vez que participo lo vivo como si fuera la última vez. Intentando después, transmitir esta experiencia a mis alumnos, a mis amigos, familiares y toda la comunidad en general

Equipo Argentino.

EM: ¿Agradecimientos?

PZ: Primero y principal, al Sensei Emmanuel Ruarte, que es actualmente el gran chief del Karate Kyokushin en Argentina. Es mi maestro, siempre desde chico me estuvo apoyando y que una vez más lo ha hecho, juntos hemos trabajado para conseguir esto, y está acá acompañándome para este último tramo.

También, a mi preparador físico Nicolás Piombi y al Gimnasio Invictus de Córdoba, quienes me asesoraron siempre para poder llegar al 100 por ciento.

A mi kinesiólogo Román Filoni, me ayudó mucho con las lesiones y a seguir adelante. A mi familia obviamente, a mis amigos unquillenses.

Me han apoyado en el colegio donde doy clases, el Instituto Parroquial Nuestra Señora de Lourdes, a mis alumnos del Ichigeki Dojo Unquillo, quienes sufren con nosotros, se alegran cuando nos va bien y están siempre pendientes.