26 junio, 2022

El Milenio

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Condenado a dormir en la cárcel

En Río Tercero un hombre fue condenado a dormir en la cárcel durante un año por agredir a un oficial. Cumplirá su condena desde las nueve de la noche hasta las seis de la mañana.

(Río Tercero) – La Cámara en lo Criminal y Correccional de Río Tercero resolvió el pasado 3 de octubre, condenar a un hombre por agredir a un oficial de policía en el año 2018.

Según estable el fallo, se dispone que el condenado ejecute su pena “bajo la modalidad de semidetención nocturna», la que se deberá cumplir entre las 21:00 horas y las 06:00 horas” por el término de aproximadamente un año.

De esta forma, se asegura por un lado, el cumplimiento de la pena y por otro asegurar que el condenado pueda cumplir con sus obligaciones laborales y familiares.

El hecho

En octubre de 2018, el condenado -identificado como Jorge Emanuel-, fue detenido y derivado a la comisaría de Villa General Belgrano debido a que se encontraba en grave estado de ebriedad.

En la comisaría profirió insultos y amenazas de muerte al oficial de turno y hasta trató de golpearlo cuando se le pidió que se quite los cordones de los zapatos y entregue sus pertenecías.

Por este hecho, fue acusado por los delitos de Resistencia a la Autoridad y Amenazas. No obstante, tanto la defensa como la fiscalía entendieron que el hombre actuó bajo efectos del alcohol y como demostró estar arrepentido, decidieron que lo mejor sea que cumpla su condena bajo el concepto de “semidetención nocturna”.

Según la defensa, el hombre casi nunca se pasaba con el alcohol, pero se relajó al celebrarse en la ciudad la tradicional Fiesta de la Cerveza. Y en el momento de la detención, recordó la última vez que estuvo detenido y tuvo temor de perder nuevamente su trabajo y su familia.

De esta forma, se busca por un lado resguardar el valor de la pena como castigo por la comisión de un delito y por otro lado, asegurar que la misma funcione como medio para asegurarse que el hecho no se vuelva a repetir.

“Es exacto que una pena severísima puede asegurar casi con certeza que el sujeto no delinquirá, pero si, frente a ello, la pena menor ofrece tal posibilidad, la mínima suficiencia exige que se imponga ésta y no aquella”, asegura la sentencia.