Sabina Grassi es la nueva promesa de la música cordobesa y eligió Sierras Chicas para presentó su primer disco.

Sabina Grassi presentó su ópera prima en Mendiolaza 3
Sabina Grassi se estuvo presentando junto a Diego Dotto en Aire Libre espacio de Yoga. También fueron artistas invitados Otro Viento.

  • Por Mariana Rey

Se llama Sabina Johana Grassi, más conocida como Sabina, a secas, y es cantante de diferentes estilos como lírica, pop, folclore, entre otros; además de autora y compositora. 

Nacida en la ciudad de Córdoba, se crió en un hogar de niños de Villa Allende hasta los 18 años, vivió en Mendiolaza por dos años y luego anduvo por varias ciudades de Buenos Aires, hasta establecerse en Virreyes (Partido de San Fernando), cerca de San Isidro y Martínez, donde estudia y trabaja actualmente. 

Sabina, presentó su música el pasado viernes 26 de julio en Aire Libre, Valle del Sol, Mendiolaza).

El Milenio: ¿Cómo fue tu inicio en la música?

Sabina Grassi: Canto desde chiquitita, cuando iba al jardín siempre andaba cantando. Mi maestra de jardín me alentaba mucho y después de grande la misma seño fue mi profe de canto en el Instituto Paula Albarracin de Sarmiento. María Correa se llama.

EM: ¿Siempre supiste que eso era lo tuyo?

SG: Siempre supe que cantar es lo mío, cantar me llenaba, más allá de hacerlo en público o no, que ese ya es otro proceso junto con teatro y el trabajo corporal.

EM: ¿Qué cosas te inspiran a la hora de crear tu música?

SG: En este tiempo, me di cuenta que la música soy yo, que de repente salen canciones de acuerdo a mi estado de ánimo, de las cosas que me molestan, las que me enamoran, motivos que generan cosas hermosas, las cosas que me hacen crecer, plasmadas en una poesía, en una melodía.

Sabina Grassi presentó su ópera prima en Mendiolaza 4

EM: ¿Hace cuánto y por qué te fuiste Buenos Aires?

SG: El 18 de septiembre van a hacer ocho años que vivo en Buenos Aires. Me fui porque mi hermana estaba sola allá, pensábamos alquilar juntas y aliviarnos gastos. Quería estudiar comedia musical, ya que la Capital tiene toda la fama de abrir puertas. 

Al final, fui a comedia musical como hobby. Después, me anoté en el conservatorio Juan José Castro y allí estoy estudiando. 

Estaba haciendo el profesorado de canto, pero hace poco decidí que quiero enseñar, porque siempre me gustó. Yo compartía lo aprendido con mis hermanos y amigos de chiquita, así que me anoté en educación musical.

EM: ¿Trabajás con otros artistas?

SG: Considero artistas a mis compañeros y a mis alumnos también y con ellos trabajo siempre desde los encuentros en las clases hasta los fogueos en las muestras. 

En mi álbum me ayuda mucho Luis Soria, un amigo y artista plástico que le gusta mezclar música, así que me ayuda con eso para armonizar el canto. Después tengo mi coequiper que se llama Agustín Rijana, que me acompaña en la guitarra y me enseña a darle una estructura a las canciones para ensamblar con los bailarines. Si de repente surge alguna zamba o compongo alguna chacarera, él me guía con la estructura para para que los bailarines no se enojen (risas). 

Acá, en Córdoba, me acompaña Diego Dotto en la guitarra, él fue mi primer y único profesor que tuve de este instrumento, estuve un año o dos con él y después de 10 años nos volvemos a encontrar en esta muestra. Nuestros ensayos fueron a la distancia, muy divertidos y extraordinarios.

EM: ¿Qué opinás de la música independiente de Sierras Chicas y el país en general? 

SG: No estoy viviendo en las Sierras Chicas, pero creo que con la tecnología de hoy en día la música llega a quien tiene que llegar. Después, cómo vendes el producto está en cada uno. Y creo que las posibilidades son muchísimas y positivas

EM: ¿Me podés contar sobre el álbum que estás por presentar? 

SG: El álbum lo registré como «Metamorfosis». Tiene tres canciones que no sólo hablan de mi crecimiento y transformación, sino también, del amor de los hijos, de las madres, de los vínculos.

Lo que quiero destacar es que tiene una pequeña obra que se llama «Encuentro de Sol y luna» y cuenta un poco mi vida, de esta paradoja de la gente que tiene hijos y no puede cuidarlos, de la gente que no puede gestar y busca tenerlos, de la gente que decide no gestar y la vida le regala muchos hijos ¡Todo con mucho amor, por supuesto!. 

EM: Es la primera vez que tocás en Sierras Chicas: ¿Por qué elegiste la región para presentar tu álbum? 

SG: Es la primera vez que presento estas canciones al público, si bien canto en Buenos Aires en peñas o en eventos, siempre fueron interpretaciones de otros artistas. 

Con lo mío vengo a Córdoba porque el público ya me conoce, es un público seleccionado de familia y amigos. La muestra es casi íntima, los músicos también son «elegidos» cordobeses que están conectados con mi raíz, con el comienzo y con mi crecimiento. Veo a Córdoba como mi casa, mi familia. 

EM: ¿Qué esperás de este tour?

SG: Más allá de que acá están los míos, mi familia, mis amigos y que siempre volver es un reencuentro hermoso, cuando canto tengo un mensaje que quiero dejar, no sólo es una melodía y danza en una Zamba, Chacarera o alguna canción pop que haya surgido, sino también, la letra esconde un mensaje de amor incondicional, que sólo espero que llegue el amor, y sólo voy a saber si llega conectándome con el público

EM: Para finalizar: ¿Qué planes tenés de aquí a futuro?

SG: ¡Tantas cosas y ninguna! Porque a veces tengo unas ganas locas de volver a Córdoba, pero allá en Buenos aires me espera otro tour. Con respecto a la música, de lo que sí estoy segura es que al mundo le quiero cantar del amor.

Tengo muchas ganas de volver a tocar en Córdoba, por ahora, sólo me presentó en Mendiolaza, pero mi idea es cantar en Unquillo (en la plaza con Raly Barrionuevo), en Villa Allende (en el Festival de la Solidaridad), en Saldán (en el anfiteatro) y en La Calera, pero también quiero que mi música viaje por todo el mundo. 

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