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Calor de hogar para cada niño y niña de Sierras Chicas

Desde el acogimiento voluntario se puede ayudar a garantizar el derecho a vivir en familia.

INFORME ESPECIAL 


Desde el acogimiento voluntario se puede ayudar a garantizar el derecho a vivir en familia.

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En esta oportunidad, El Milenio tuvo el agrado de conocer en profundidad al Programa Provincial Familias para Familias, de la provincia de Córdoba, mediante su referente local Ángeles Pizarro, Lic. en Psicología.

Como sociedad nos encontramos en constante cambio y la noción tradicional de familia también se modifica. No importa el formato del cual se trate, aquí lo importante es reivindicar y dimensionar lo que implica vivir en Familia. Estos vínculos primarios son los que nos brindan las funciones del cuidado y la protección, tan importante para un desarrollo equilibrado, feliz y de resguardo. Es ese calor y lugar de referencia el que cada uno de nosotros anhelamos alcanzar.

Es sabido que la familia como tal, como institución, sufre de distintas transformaciones culturales, sociales, políticas y económicas, sin embargo, sentirse en familia es una necesidad para todo ser humano inalienable.

En esta oportunidad, El Milenio tuvo el agrado de conocer en profundidad al Programa Provincial Familias para Familias, de la provincia de Córdoba, mediante su referente local Ángeles Pizarro, Lic. en Psicología.

Medidas dolorosas… derechos al resguardo


Angeles Pizarro

El Milenio: ¿Nos podrías contar un poco en qué consiste y cómo surge el programa Familias para Familias?

Ángeles Pizarro: El programa es una respuesta que se brinda desde el Estado para los chicos, todos los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en alguna situación de vulneración de derechos. Es decir, que alguno de sus derechos no está siendo garantizado, entonces hay que tomar (luego de una serie de procedimientos) una medida excepcional, resguardándolo de esos vínculos. Luego se ve qué pasa.

Anteriormermente existieron ante esta situación las instituciones o una residencia, conocidos como orfanatos, que alojaban a estos niños hasta que se resolvía la situación familiar, se modificaba algún problema y en el mejor de los casos, volvían con su familia, con una abuela, tía, tío, primo, etc. Los institutos siguen existiendo, hay menos en la actualidad por ciertas irregularidades y por las desventajas de adaptación que les dejaba.

“El programa está funcionando en Córdoba hace diez años, se estableció como política que, para todo niño, niña y adolescente, fundamentalmente para los niños de 0 a 5 años, que lo mejor que se puede hacer es estar con otra familia y no en una institución, porque se evidenciaban muchos retrocesos a nivel madurativo y afectivo”.

EM: ¿Qué significa ser una familia de acogimiento entonces? y ¿qué pasa con el niño en el mientras tanto?

AP: Los niños, por ahí, pasaban meses o un año en esos establecimientos, entonces se decidió promover y garantizar el derecho a vivir en familia, por medio de las familias de acogimiento. Antes se llamaban sustitutas, luego transitorias y ahora son familias de acogimiento, que cuidan niños provisoriamente, es decir no es una adopción, sino que es por un tiempo, hasta que se resuelve esta medida que se toma desde el Estado y por los equipos profesionales.

Desde el poder ejecutivo se toma una medida de protección excepcional, en donde el niño está en periodo de meses fuera de su casa, de sus vínculos, luego se ve si se puede revertir esa situación. Hay un tiempo estipulado por ley de 90 días/ tres meses, luego de ese periodo se revisa si el niño vuelve o no, se pueden pedir prórrogas de tres meses más y así hasta el año y medio. Al año y medio tiene que estar resuelta la situación, si no se resolvió, si ese niño no puede volver con ningún familiar, se va a decretar por medio del juzgado las condiciones de adoptabilidad.

EM: ¿Quién toma dichas medidas en última instancia?

AP: El Estado, por medio del Ministerio de justicia, Derechos humanos y la Secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, de la cual formo parte. Hay distintos profesionales que vienen trabajando en territorio y bueno, en distintas instituciones que toman contacto con los niños y con las distintas situaciones.

EM: ¿Cómo se informa al estado de que un niño está en esa situación?

AP: A través de una denuncia, de un informe al organismo competente que en este caso es S.E.N.AF. Acá en la zona, en Sierras Chicas, nosotros tenemos en el corredor lo que es la UDER, que es la Unidad de Desarrollo Regional, ubicada en Unquillo.

Ahí hay profesionales que trabajan en las distintas localidades y se van involucrando, van conociendo las situaciones en las que están determinados niños, familias, barrios y así se van enterando, se redacta un informe, y se pide una medida excepcional. Cuando se pide esta medida se separa al niño provisoriamente de la familia, ahí intervenimos nosotros con familias que están ya evaluadas y listas para el proceso del acogimiento.

¡Tu familia, más familia! Si crees que puedes brindarles salud, educación, amor, contención y afecto… ¡Anímate!

EM: ¿Cuáles son las condiciones que deben tener las familias?

AP: En principio, ser mayor de edad, puede ser cualquier persona, adulta, hombre, mujer, familias, parejas, familias con hijos, etc.  Nosotras decimos familias con hijos, porque no es una instancia adoptiva.

EM: ¿Cómo suele ser la convivencia del niño con la familia de acogimiento?

AP: Esto es todo un tema, porque cuando en la familia no hay hijos es difícil, porque bueno, por ahí el vínculo con el niño arranca, que puedan cuidarlos como si fuesen sus hijos sabiendo que no lo son y que se va a ir, pero lo bueno es que en ese lapso de tiempo le puedan brindar salud, educación, amor, contención, afecto, etc. Que puedan priorizar sus vínculos con la familia de origen, porque al tiempo que está en el acogimiento, ese niño va a tener la posibilidad (es evaluado) de estar en contacto con su familia, a través de la institución, a través de un equipo técnico que viene trabajando con la familia del niño, se hacen visitas supervisadas en la institución y en las sedes de SENAF.

A esto lo llamamos re vinculación y es un proceso en el que el niño se encuentra con su familia, sus tíos, abuelos, cualquiera que esté interesado en cuidarlo y pueda, lo que también se valora y, se evalúa por qué pasó, por qué se tomó esa decisión. No se lo va a exponer al niño de nuevo por ahí a una situación violenta y se evalúa qué pasó, por qué se tomó esa medida y la familia de acogimiento tiene que tener presente eso también.

Derecho a una familia


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La Convención sobre los Derechos del Niño lo ha reconocido internacionalmente, así como también leyes en el ámbito nacional.

La legislación vigente establece que el entorno natural de desarrollo para los niños y adolescentes es la familia y que sólo pueden ser separados de ella en casos en que se ponga en riesgo su integridad psicofísica.

Aun así, ésta será una medida excepcional, subsidiaria e implementada por el menor tiempo posible y hasta tanto se remuevan los obstáculos que dieron origen a la separación familiar.

Es el Estado quien debe, a través de políticas y programas de fortalecimiento familiar, crear las condiciones para que los niños y niñas puedan crecer en sus contextos familiares y comunitarios y cuenten con las garantías necesarias para el ejercicio de sus derechos. Hablar de familia es, inevitablemente, hablar de derechos.

EM: ¿Cómo llegan las familias de acogimiento para inscribirse en el programa? ¿Hay lista de espera?

AP: Hacemos difusión, esta nota nos ayuda a difundir, a hacer que se conozca. En realidad, es una tarea solidaria; es importante aclarar ya que el Estado no financia la tarea. Sino que colabora con leches, pañales, se lo afilia al APROS, tienen cobertura de salud y el acompañamiento nuestro, por supuesto eso sí, pero no reciben ninguna remuneración económica, es decir que es una tarea compleja, difícil, pero linda, gratificante y de resguardo de derechos principalmente.

Las familias llegan a través de la difusión, del boca en boca, porque conocen un caso o un familiar, vienen y se presentan, se contactan con nosotros. Se les hacen algunas entrevistas a los interesados, y si después quedan, se los ingresa a una lista de espera y cuando hay demanda de familia para un niño los contactamos.

Por ahí hay familias que se presentan para bebés, otras para chicos en edad escolar, sin embargo, para adolescentes es lo más difícil, hay familias que reciben grupos de hermanos, igualmente nosotros evaluamos el perfil y características de cada niño y de cada familia para la posible compatibilidad.

EM: Al momento de entrevistar a la familia ¿sólo se entrevista a los padres o en el caso que tengan hijos, también se los entrevistan?

AP: Cuando los niños están en edad escolar o son adolescentes se los entrevista también, no es una entrevista individual, pero si una entrevista familiar. Cuando vamos al domicilio conocemos la casa, cómo viven, en qué lugar va estar el niño y demás… se conoce ahí a los chicos de la casa y se les pregunta sobre la decisión, si bien es una decisión de los padres es importante que los chicos sepan, qué dicen…por ahí, hay algunos que dicen no querer y evitamos situaciones.

Evitamos lo más que podemos el desarraigo, que se preserve el vínculo entre los hermanos, ya que algunas veces es lo único que tienen, son situaciones y decisiones muy fuertes.

EM: Y en el caso que la niña o el niño tenga hermanos, ¿Es importante el contacto entre ellos?

AP: Sí, eso es fundamental, porque imagínense que ya de por sí, vienen de una situación traumática, terrible, dolorosa que son víctimas de maltratos, de abandono, de violencia y si encima nosotros los separamos, que por más que estén sufriendo y padeciendo es su familia, y es lo que conocen.

Pero es necesario sacarlos de ese contexto, es duro, no es fácil, los ponemos en una familia desconocida para ellos, con sus normas, y sus cuestiones de familia son totalmente particulares, como lo es cada familia, e introducir un niño en ese mundo tampoco es sencillo. Que se preserve el vínculo entre los hermanos algunas veces es lo único que tienen, porque por ahí no quieren ver a sus papás, pero sí a los hermanos, es una cuestión muy fuerte.

Mamás de gran corazón: “son libres de llamarlas como lo sientan”


EM: ¿Cómo suele ser el trato que les dan en las familias de acogimiento? o sea ¿se les trata como un hijo más, se les hace saber que no son su familia?

AP: Sí, se les hace saber, porque es parte de un proceso que los chicos viven también. Se les cuenta que están allí por algún problema con sus familias, por un determinado tiempo, claro que ellos no manejan y a veces nosotros no manejamos. El factor tiempo es fundamental, porque dependemos de mucha gente que está trabajando, de muchas decisiones, de muchas voluntades, de muchas cuestiones y bueno, ese es un factor muy complejo.

A veces les digo que les expliquen bien qué tienen que saber. Los niños eligen cómo nombrar a las familias, eso es muy particular porque uno no puede decirle “no le digas mamá, por ahí le quiere decir mamá o por el nombre”. A las mismas mamás de acogimiento, nosotros les decimos “la mamá que te trajo al mundo se llama tanto…. entonces ella es tu mamá del corazón”.

En su cabecita también necesitarán construir la figura de una mamá, como estoy en otro lugar y necesito representar la figura de mamá, aunque sé que no es, necesito representármela. Es una figura nueva, distinta, porque ellos ya tienen una mamá, esta es otra.


AP: Ellos son hijos y son niños y también se posicionan, no es sólo el adulto, el niño también tiene una posición, un lugar, elige ser llamado, nombrado de una manera; también elige a la familia y la familia elige al niño, más allá de lo que hacemos nosotros, que decimos “este niño va a ir con esta familia” y hacemos todo lo posible para que funcione. Aun así, a veces no funciona por distintos motivos, a veces hay desencuentros también.

EM: ¿Existen escalas para detectar cuando retirar a un niño? ¿Hay una cierta escala para determinar “hasta acá”, tomamos la medida?

AP: Sí, es gradual, del maltrato al buen trato hay escalas, entonces se va viendo, hay etapas, procesos y hay distintas medidas que toman los equipos que trabajan. Por ley están las medidas de prevención, de promoción y éstas son las de protección, y dentro de ellas están las de protección excepcional.

EM: ¿Podés contar alguna experiencia favorable de alguna familia en particular?

AP: Hay varias, hay de todo, es lindo cuando uno ve que el niño está bien cuidado, es recibido como un hijo, cuando no pasa mucho tiempo en el lugar de acogimiento, más bien meses, cuando el niño regresa a la familia de origen.

Me acuerdo de una bebé que estuvo con una familia de acá, de Unquillo, era muy chiquita y estuvo un par de meses con ellos, y después apareció una tía que tenía una hermanita de ella, la hermanita estaba muy bien con la tía, se hicieron varios encuentros de re vinculación y se fue con ella. Hoy está muy bien, bárbara; y después, la familia mantuvo contacto con esta tía. Hay muchas experiencias similares.

Experiencias significativas: “Cuando ese niño o niña es recibido en esas familias como un hijo propio y tienen lugar, es querido, esperado… los cambios que se ven son muchos en los chicos”


A veces nos pasa con el factor tiempo, cuando pasa mucho tiempo, a veces se crean lazos muy fuertes con el niño y la familia, y cuando se tiene que ir, es bastante duro, y cuesta mucho, pero de todas maneras me parece importante, porque “suma” para el niño eso, el haberse sentido querido, valorado. Yo siempre les digo a la familia que, dentro de lo que se pueda o dentro de la situación, hagan un vínculo respetable, de buen trato con la familia de origen, una buena relación entre ambas. Es importante, porque si ese niño se va con el tío con la tía, etc. y vuelve a su situación, que la familia de acogimiento esté cerca, que le pueda dar una mano a la otra familia en algún momento, estar para esa familia, me parece que le suma.

PARA MAS INFORMACIÓN:


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UNIDAD DE DESARROLLO REGIONAL UNQUILLO. CORRIENTES 100.

TEL: 03543-15656412/485136

Buscamos a todas aquellas familias del departamento Colón que deseen brindar alojamiento temporal a niños y niñas por distintas problemáticas en particular.