Anuncios

El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

Abuelazos y Tarifazos: Recetas para enfrentar la realidad

SOCIEDAD / UNQUILLO


Los aumentos de los servicios parecen ser los nuevos amos y señores de la realidad, sin embargo, los vecinos de Sierras Chicas se han ido organizando para aunar fuerzas y proponer alternativas, como el caso de las abuelas o como la organización “Ciudadanos contra el tarifazo”.

  • Por Amira López Giménez.
  • amiralopez@elmilenio.info
  • Cayetano Bellomo y Franco Lehmann.
  • Ana Sánchez, Candela García, Marianela Méndez,
  • Candelaria Martínez y Sofía Abate.

Unidas desde la preocupación por la situación económica que atraviesan los jubilados y pensionados del país, Clorinda Caldo y Susana Ratti, jubiladas y vecinas de Unquillo, dieron lugar a un proyecto que busca visibilizar las problemáticas que atraviesa la tercera edad: desde los bajos ingresos, el ahorro en comida y medicamentos, hasta cuestiones que tienen que ver con la sensibilidad propia de los abuelos.

Su nacimiento como grupo de ayuda es muy reciente, pero ya reunieron a varios abuelos y abuelas de Sierras Chicas para decir basta a los constantes aumentos de las tarifas que afectan su calidad de vida y proponer alternativas integrales, basadas en la solidaridad y la ayuda entre pares.

Visibilizar es uno de los principales puntos que estas “pasivas muy activas” defienden, pero también buscan brindar acompañamiento al adulto mayor, contención a través de diferentes proyectos, como la búsqueda de almacenes y mercados pequeños que provean productos más accesibles a los jubilados, concientizar sobre los medicamentos, ingesta y compra de otros genéricos más accesibles y también buscan brindar ayuda profesional, en especial desde la medicina.

“Tenemos proyectos para ir integrando en distintas facetas, así de alguna manera, pasamos a ser un elemento creativo y de alternativa para esta situación tan difícil para nuestros pares. Estamos armando propuestas, como las compras colectivas o la feria itinerante que va por Sierras Chicas, para informar a nuestros pares”, relató Susana.

Números que atentan

“Innegablemente estamos en una situación donde el tema de los tarifazos son bastantes crudos para afrontar desde un sueldo básico, como el de un jubilado. Podemos tener mayor o menor ingreso de dinero, pero no tenemos otra posibilidad, si no nos alcanza no podemos trabajar en otra cosa. Y no porque no podamos, sino porque no hay un mercado laboral que nos incluya. Es realmente preocupante, incluso cuando vemos los datos duros”, sostuvo Clorinda Caldo en diálogo con El Milenio.

En números, los laboratorios, instituciones fundamentales de la tercera edad, realizaron durante el año aumentos que llegan al 400%. “Hablamos de medicamentos básicos, no complejos, de patologías comunes, propias de la tercera edad como hipertensión, diabetes, colesterol”, sostuvo Susana Ratti. A pesar de que la mutual brinde un descuento entre el 40 y el 50% de los medicamentos, los aumentos generan costos inaccesibles para los abuelos que terminan pagando tres veces más su valor. Muchos adultos mayores han recurrido a fórmulas peligrosas para palear la economía individual dividiendo las dosis en dos o tres partes.

“Para diciembre del 2018, los haberes de 18 millones de jubilados de todo el país habrán perdido el 15.7% del poder adquisitivo que tenían en septiembre del 2017. O sea, el haber mínimo hoy en día de un jubilado es de $8.637. En diciembre del 2018, ahora a fin de año, con la fórmula actual de actualización ascendería a $9.309. Si se hubiese mantenido la fórmula anterior, para diciembre del 2018 habría un aumento de $11.043 pesos, la diferencia sería de $1.734 pesos, o sea el 15.7% menos, que es el poder adquisitivo que estamos perdiendo”, detalló Susana y Clorinda, agregó: “También se hizo un estudio de la Defensoría de la Tercera Edad porteña donde decía que la canasta básica para el jubilado, donde entran otros ítems como los medicamentos, es de $21.127, osea, el 70% de los jubilados vive debajo de la línea de pobreza”.

Con este panorama, los abuelos no sólo reducen medicamentos básicos, propios de la edad sino también ahorran en comida, transporte y en gustos cómo viajar, visitar nietos, pasear o simplemente salir a comer. Cualquier persona que trabaja en la actualidad podría esperar los años bien merecidos de descanso, sin embargo, el panorama de los jubilados en el país es crítico.

“Aparte de ahorrar en comida, hay cosas que tienen que ver más con la sensibilidad. Pueden ser cosas superficiales, pero tienen que ver. Nosotras estamos acostumbradas a manejarnos solas, a tener nuestros ingresos, a poder vivir y viajar y hoy cualquier viaje es imposible. Hay cosas que exceden esta situación que es la parte de lo sensible, donde uno creyó que llegado cierto momento en el que ya no hay horarios, uno se podría dedicar más a sí mismo, pero ni tan siquiera se puede hoy visitar a los hijos, porque el transporte está caro. Esa sensación nos excede, no digo pobreza pero sí falta de libertad para poder  resolver las cosas que son importantes para uno”, relató Clorinda.

“No tenemos tiempo para perder el tiempo y a nuestra edad es mucho más real. Ese tiempo que tenemos queremos aprovecharlo, que sea una cosa que demuestre que la vida no te pasó al lado, que has estado involucrada, que te has movilizado desde el compromiso y demás, con situaciones que no te gustan”. Clorinda Caldo

Otra de las iniciativas fue el “Semaforazo” donde los abuelos realizan una pequeña reunión con los vecinos en las esquinas de Spilimbergo y Av. San Martín, en la ciudad de Unquillo. Con pancartas visibilizan la situación precaria que atraviesan los abuelos en Sierras Chicas. Esta iniciativa logró el apoyo de ciertos comerciantes que decidieron, solidariamente, ofrecer precios accesibles para jubilados y pensionados. “Sería una forma para que el jubilado, cerca de su lugar, tenga un descuento, un lugar donde más o menos pueda cuidar su presupuesto”, sostuvo Caldo.

Además, las jubiladas convocan a reuniones todos los martes a las tres de la tarde, en una casa a elección, donde no sólo se debate y se generan propuestas, sino que también se generan compañías, un conocerse a través de las historias y un poco de distracción de la realidad.

“Hicimos un folleto pequeño con esto de los tarifazos, hemos puesto nuestro teléfono para la comunidad, para que puedan, a partir de una llamada telefónica, acercarse y contribuir. Estamos segurisimas,  que cada quien que se acerque puede aportar lo suyo, sin importar de dónde viene, qué le pasó, cómo fue, no importa, vamos a contenernos entre nosotros. Y quien venga con una idea la vamos a analizar porque con seguridad se va a poner en marcha, si estamos todos de acuerdo, porque esa es otra cosa: lo hacemos entre todos”.

Si de tarifazos se habla

Los abuelos no son los únicos que enfrentan el aumento de los servicios y se ajustan los bolsillos. Los ciudadanos de Sierras Chicas han sido testigos de numerosos incrementos, algunos sorpresivos y hasta dudosos, en la factura de la luz.

En el corredor la suba de este servicio tuvo una diferencia de un 30% en relación a la capital cordobesa. La causa: la ausencia de gas natural hace que ciertos electrodomésticos (estufas, calefactores, ventiladores, cocinas) sean conectados a la red eléctrica.

“Hubo gestos desde la empresa (EPEC) para tomar nota del abuso que hemos sufrido y se mostraron abiertos a trabajar y a comprometerse, a no cortar el servicio, que es el temor de todos”. Claudia Quintana.

De todos modos, los vecinos de las diferentes localidades del corredor entre las que se destaca Unquillo y Villa Allende se han reunido para demandar colectivamente a EPEC y ERSEP (Ente Regulador de Servicios Públicos). “Ciudadanos Contra el Tarifazo” es la organización que nuclea los reclamos de la luz en las distintas localidades, brinda asesoramiento y acompañamiento legal por parte de los doctores en leyes Valentina Enet y Horacio Viqueira.

“Lo que hacen ellos es receptar el reclamo, darle un marco legal y un acompañamiento gratuito para representar a los usuarios frente al ERSEP. Hacen primero un reclamo administrativo, y después, en el caso de situaciones graves o urgentes, realizan un amparo legal que tiene un costo que se asume colectivamente”, sostuvo Claudia Quintana, referente del reclamo en Unquillo y quien recibió, en su primera convocatoria, más de 150 boletas de familias que no pueden afrontar el pago del servicio.

Tanto EPEC como ERSEP no han brindado respuestas satisfactorias al reclamo, pero también han pasado por alto las convocatorias para las audiencias públicas. A los entes se les reclama por aumentos sin control real de consumo y por obviar las tarifas sociales. “Hubo gestos desde la empresa (EPEC) para tomar nota del abuso que hemos sufrido y se mostraron abiertos a trabajar y a comprometerse, a no cortar el servicio, que es el temor de todos”, relató Claudia Quintana.

Por su parte, la abogada Valentina Enet estuvo presente en Unquillo, donde se reunieron más de 200 boletas cuyas familias no pueden pagar, y sostuvo: “Tanto, para los reclamos del gas y la luz se hicieron reclamos administrativos, en el caso de la luz frente al ERSEP y en el caso del gas ante ENERGAS para que consideren la nulidad de las facturas que está emitiendo EPEC y EcoGas.

En el caso de la luz se cuestionan varios temas: Uno, el ERSEP va a autorizar un aumento que no llevó a audiencia pública previa; Dos, EPEC no ha respetado las mediciones, ha hecho mediciones estimadas y por último, fundamentalmente, el impacto del tarifazo” y detalló: “Una factura de luz está integrada en un 60% por el valor del kilowatt mayorista, ese valor lo fija el Estado Nacional. Desde enero de 2016 a enero del 2018 aumentó un 2.700%, entonces ahora se refleja el impacto del aumento”, apuntó la doctora que planea llevar los reclamos a Tribunales, en una denuncia contra el Estado Nacional que autorizó el valor excesivo del kilowatt y a la Provincia por no defender los derechos de los ciudadanos.

Asimismo, hay vecinos que receptan boletas en Villa Allende, en Salsipuedes (Lisa Adán), en Saldán (Nicolás Bustos), en Unquillo (Claudia Quintana y Analía Carnevales) y organizan reuniones de asesoramiento y protestas pacíficas. “En un momento como este, no tomar una acción para solucionar los problemas sería aún más negativo, estamos en una situación de emergencia y hay una pasividad que me sorprende”, concluyó la doctora en leyes Valentina Enet.


Sobre pañuelos y algo más

Los jubilados y pensionados no están solos en la lucha contra las inclemencias económicas. Pues los abuelazos ya son reconocidos en distintos puntos del país, como en la ciudad de Bariloche, donde se realizó el primer movimiento de protesta. En este punto, vale aclarar que no es un grupo con inclinación política: “No hay una organización partidaria atrás, está abierto para cualquier persona, para el jubilado que tenga su orientación política: nosotros no hacemos política. Estamos hablando de necesidades, estamos trabajando por estas demandas y este entorno social”, sostuvo Susana Ratti.

Para poder identificarse con la tercera edad en movimiento, las jubiladas optaron por utilizar un pañuelo liso, color violeta. “Hemos visto, con esto de estar en contacto con otras organizaciones parecidas que el violeta es, internacionalmente, el color de la tercera edad. Es una forma de identificarnos más allá de que nos identifiquen con los años, lo llevamos como símbolo de esta tercera edad que está en movimiento”, resumió Susana, y Clorinda apuntó: “Y lo hacemos de esta manera porque lo sentimos en carne propia, no nos cuenta nadie cómo es la situación, así que algo tenemos que hacer porque no nos gusta quedarnos quietos y lamentándonos solos”.


Anuncios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: