Anuncios

El milenio

10 años conectando Sierras Chicas

Artista de Exportación

De estilo atemporal, emprendedor permanente y trotamundos, así es Diego Arrascaeta. Radicado en Buenos Aires, habla sobre sus exposiciones en Nueva York, y sus próximos proyectos.

Diego Arrascaeta en CASA, durante la exposición en Nueva York.

Por Florencia  Taddey. periodico@elmilenio.info

Diego Arrascaeta es artista, un complejo concepto que encierra múltiples y diversos aspectos. Durante los últimos 25 años su trabajo ha mutado, explorando la bi-dimensión, el espacio, la tecnología, la música y las artes escénicas. “Pero al mismo tiempo – rescata– uno siempre ejerce la infinita variación de una misma cosa, esencial, que no sabemos bien qué es, pero que finalmente es la búsqueda última de todas nuestras búsquedas”.

SALSIPUEDES EN NUEVA YORK

En octubre de 2017, Diego realizó la exposición Salsipuedes en Nueva York. Esta surgió a partir de una propuesta de su representante en Buenos Aires, quien decidió abrir una galería en Estados Unidos. La exposición fue creada en su taller de las Sierras Chicas “desde un exacerbado hermetismo y silencio, que inevitablemente se traduce en las obras”.

Destaca que las obras presentadas no han sido inspiradas conscientemente por la zona, sino que fue un conjunto de trabajos realizados a lo largo del tiempo, “con el hilo conductor de su propia necesidad y coherencia”. Sin embargo, el título fue “un guiño interno, donde bromeamos que si yo salía la única manera de estar allá era llevándome el pueblo entero a la Gran Manzana y problema solucionado”, recuerda entre risas.

Se expusieron diez pinturas sobre tela de diversos tamaños, un centenar de dibujos sobre papel con técnicas mixtas, ordenados de forma aleatoria en dos paredes y el techo de CASA, el espacio emergente creado por Clara Rizzo y Thom Sánchez.

Entre las obras presentadas se encuentra “Octavio y el Zorro”, el cual retrata el profundo amor hacia su hijo. Además, evoca la bella experiencia de viajar juntos, en donde destaca Diego, anduvieron conociendo lugares como a ellos mismos. Una pintura que lo invita a volver a pasar por lo infinito del amor.

Aparte de CASA, también expuso en Manthattan y en Mana Contemporany. Este último lo invitó a ser parte de sus programas de residencias, en donde estuvo dos meses trabajando y conociendo a diversos artistas de todo el mundo. “Allí – dirá Arrascaeta-  radica una de las verdaderas riquezas de este oficio, en el cruce de visiones aparentemente tan distantes y al mismo tiempo tan hermanadas por la condición humana”.

Sobre la recepción de sus obras, Diego expresa que es un interrogante difícil de responder porque las personas que se cruzan con su trabajo representan una parte muy pequeña de la sociedad. Sin embargo, reconoce que tanto los espectadores neoyorquinos como la institución sentían una cierta sorpresa, “de algo extraño, de una cosa puesta ahí que está hablando de soledad, dolor, fragilidad, amor, intemperie, de unas imágenes que no encastraban con los parámetros de la moda del arte, o de los paradigmas impuestos en cada publicidad de consumo”.

TIENE BUENOS AIRES, QUE SE YO

Recientemente radicado en la capital bonaerense, Arrascaeta destaca las bondades de la ciudad: “Buenos Aires realmente me parece una ciudad maravillosa, que late a corazón abierto una producción artística muy singular: desde lo under hasta lo institucional”.

En esa clásica metrópolis conoció a diversos artistas, con los cuales ha intercambiado miradas y con los que se encuentra “eternamente agradecido”. Reconoce a sus pares como seres humildes, que luchan incansablemente por causas nobles, trabajando para contribuir con el bien común, “algo que nos haga mejores personas y que el legado para nuestros descendientes no sea tan cruel”, agregó.

Sin embargo, Diego reconoce no tener una mirada “tan ingenua” sobre esta ciudad, destacando que esta capital es una cuna de desigualdades y de “concentración de esta calamidad social que estamos viviendo”.

De igual manera, su hogar es Salsipuedes donde aún conserva su taller. Es allí donde logra esa alternancia entre ciudad y naturaleza, donde “cada una tiene sus vivencias nutricias para pensarse como individuo y para pensar el propio hacer”.

PROYECTOS

Actualmente, Diego se encuentra en varios proyectos, diversos, pero siempre con esmero.   Nunca deja de ser él mismo, de dedicarse al arte cotidianamente, al que desarrolla como una parte inherente a él. “Sigo desarrollando mis intuiciones en imágenes, desde una narración que anda sola, y por otro están las cosas que se van cruzando, tejiendo en esa trama esencial”, contó.

Al mismo tiempo es parte de una propuesta de la ceramista Sol Lála, quien está desarrollando Arte U. Este es un espacio en Cabana, de las Sierras Chicas, el cual busca armar un sólido grupo de artistas para participar en diversas ferias de arte del mundo. Además, colabora con la Fundación “Vivir agradecidos”, la cual difunde el pensamiento de Br. David Steindl-Rast.

Diego Arrascaeta es un privilegiado. Ha expuesto en una de las principales capitales artísticas, trabaja de lo que ama, y busca contribuir a la sociedad para así lograr “un mejor destino común”. Apartarse de lo típicamente artístico le es “saludable”, como él mismo cuenta. Pero al final de cuentas, él es y siempre será un artista. En la profundidad de su ser, ya que es lo que siempre ha movido su quehacer desde siempre.


Si quieren conocer más de la obra de Diego Arrascaeta, sus exposiciones y proyectos, podés visitar su sitio web y redes sociales:

  • diegoarrascaeta.com
  • Facebook: www.facebook.com/diego.arrascaeta
  • Instagram: @arrascaetadiego
Anuncios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: