5 mayo, 2026

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

La inclusión desde el reciclaje

Federico González es profesor de Educación Física y junto a otros cuatro especialistas crearon OMNES.

Federico González es profesor de Educación Física y junto a otros cuatro especialistas crearon OMNES. Se trata de una fundación conformada por un equipo de profesionales provenientes de diferentes disciplinas, con experiencia en educación y salud para personas con discapacidad. 

  • Por Clara Angeletti. periodico@elmilenio.info
  • Joaquina Pereyra y Carolina Roldán. 4°B IENM.
  • Alejandro Canto y Franco Bugía. 4°A IMVA

[dropcap]O[/dropcap]MNES surge con el fin de incluir realmente a “Todos y Cada Uno” –como dice su slogan- a través de diferentes actividades, seminarios y cursos sobre las problemáticas generales y particulares de quienes tienen alguna discapacidad. La entidad carece de fines de lucro y apuntan a que “no sea solamente apoyo pedagógico, en forma de estudio, si no también apoyo edilicio, que algo esté creado específicamente para alguien”. A partir de esto, un innovador servicio que ofrece uno de sus integrantes, Federico González, es la producción de muebles de cartón prensado, que pueden ser utilizados principalmente por personas discapacitadas, pero a medida que el sistema va funcionando puede servir para quién lo desee, incluso sin tener una discapacidad visible.

El Milenio: ¿En qué consiste su trabajo dentro de la fundación?

Federico González: Yo trabajo en una parte con actividades de pileta y actividad física para personas con discapacidad y, otra parte, diseño y construyo los elementos adaptados con cartón. Esto sería una posibilidad de inclusión para las personas ya que, por ahí, no existe un material específico o el costo es muy grande, entonces la idea de poder crearlo para que todos puedan tener material de apoyo.

EM: ¿Cómo nace el proyecto de los muebles?

FG: Surge en un viaje que hicimos todo el equipo en 2015 a Estados Unidos, visitamos una institución que se llama Perkins, que es una escuela para ciegos, principalmente, y allí tenían un taller. Veíamos que ellos tenían muchos recursos, que el recurso económico no sería un problema, pero sin embargo tenían un taller donde creaban diseños y adaptaciones con diferentes materiales. Esto quiere decir, si ellos que tienen diferentes recursos, hacen esto con cartón, plástico, con cosas recicladas, nosotros que tenemos por ahí menos recursos, estaría buenísimo poder hacerlo.

Entonces, después de ese viaje se nos prendió la lamparita. Y el año pasado, en otro viaje que hicimos, fuimos a un lugar específico donde hacen diseño adaptado en cartón; me interioricé más sobre la técnica y surgió la posibilidad de poder ayudar de esta forma.

EM: ¿De qué material están fabricados los muebles? 

FG: Una de las ideas de hacer estos muebles es cumplir con un proyecto de la ONU. Esta organización se ha planteado una serie de objetivos de acá hasta el año 2030 sobre sustentabilidad. Todos estos productos están hechos 100% con material reciclado.

EM: ¿Cómo se financia la producción?

FG: Recién estamos comenzando. Hicimos algunas cosas personalizadas, por ejemplo, unos atriles para la modalidad hospitalaria, del Hospital Infantil de Córdoba, donde los chicos estaban estudiando con una mesita apoyada con dos frazadas, algo muy precario. Estamos poniendo todo el material para que la versión sea 100% para esas personas, pero nosotros sabemos que no es gratis hacerlo, necesitamos algún modo de financiación, que puede ser de la misma persona, de alguna empresa, de algún sponsor, pero como recién estamos arrancando nos tomamos el privilegio de hacerlo por nuestra propia cuenta.

En el momento que empiece a generar mayor pedido o mayor tiempo de construcción vamos a necesitar sí canalizar de alguna forma la parte económica solamente, para que en este caso yo que estoy abocado a hacer esto siga disponiendo ese tiempo para hacerlos. O sea, que el precio no va a ser para generar una ganancia ni un beneficio económico, sino para que la persona que lo haga siga disponible para poder hacerlo y el poco material que se puede llegar a usar comprado esté listo para que el próximo que venga a necesitar una adaptación tenga los materiales. Nada más, se va a hacer una cadena en donde el recurso económico va a ser una base donde se lo van pasando distintas personas.

EM: ¿Qué costo tienen los productos?

FG: Se hacen 100% a medida, porque se cubre una necesidad muy puntual, por ahora ninguno de los productos tiene costo, porque las cosas que hemos hecho hasta ahora han sido donación de la fundación, pero sabemos que cuando esto empiece a llevar más tiempo de trabajo va a tener un costo; la idea es que la gente entienda la importancia de poner un granito de arena.

No vamos a hacerle creer a la gente que todo es gratis; o sea, le puede salir gratis a una persona, pero no quiere decir que alguien no lo pagó, así sea la fundación, un benefactor o el gobierno. Alguien puso esa cantidad de plata para que eso sea posible. Si comenzamos con esta premisa la gente ya sabe que va a tener el producto, el cual tiene que valorar.

EM: ¿Existen productos similares?

FG: Creo que no existe ningún producto igual, no es que queríamos hacer un producto distinto, sino que queremos cubrir una necesidad. Entonces, si uno va a querer comprar un asiento ergonómico va a los lugares y están las sillas que vienen con respaldo, pero no tienen otra función que no sea sentarse, no hay ningún estándar ergonómico por lo que lo que nosotros hicimos fue principalmente para cubrir algo que no existe. Los atriles para las camas de los niños del hospital, nadie tiene un atril o a lo sumo a alguien se le puede ocurrir adaptando cosas, pero no hay para ir a comprar, no existe.

EM: ¿Cómo influyó lo que estudió con lo que hace hoy?

FG: Yo tengo el título de profesor de educación física y trabajo en un nivel inicial, entonces para poder enseñar siempre hay que llevar cosas nuevas y motivar a los chicos, siempre estamos buscando material o cosas específicas.

Además, trabajo en una escuela especial en donde la necesidad de adaptación es mucha, yo ahí fui aprovechando y creando cosas con lo que había, una hamaca con cubiertas, distintos materiales que voy adaptando y reutilizando y por eso es que después fui y me formé en Estados Unidos.

Allí, en una fundación que se llama “Adopting Desert Association” que está en Nueva York  fui  a aprender, más que todo, la técnica en cartón. Ellos te enseñan la técnica, aunque muchas personas pueden conocerla porque es parecida a la carpintería, de hecho, esto es carpintería en cartón, pero lo que tiene que surgir es la creatividad, para poder crear un producto personalizado o necesario que va más allá de saber la técnica. Ellos te enseñan la técnica, pero la creatividad tiene que salir de vos, entonces uno tiene que pensar cómo crear el producto.

EM: ¿Desde cuándo estás trabajando en este tema de la construcción de muebles?

FG: Hace un año más o menos que comencé, pero hace más tiempo que hago adaptaciones en la escuela que yo trabajo, una escuela especial. Este año me tomé una licencia para dedicarme más tiempo a esto.
Estoy estudiando una carrera de terapia ocupacional, que es una carrera que tiene que ver mucho con las adaptaciones, con las actividades y las ocupaciones de todas las personas, para complementar o para obtener más base. Desde este año, precisamente, me estuve dedicando a esto. No sólo se necesita tiempo, sino que hay que estar disponible para resolver cosas, ya que por más que yo tenga una actividad si no le dedico tiempo, esa actividad no va a funcionar.

EM: ¿Por qué elegiste esta actividad extra?

FG: Uno se siente más cómodo haciendo estas cosas, me da más satisfacción porque yo, por ejemplo, trabajo en una escuela especial. Allí ayudaba a esas personas, pero las del exterior quedaban fuera, no tenían acceso, entonces sí se puede abarcar más gente uno puede cumplir distintos compromisos particulares y cambiar distintas realidades, no sólo cambiar la realidad de 50 personas, sino poder cambiar la de cientos; la idea de poder cambiarle la suerte a alguien que no ha tenido la posibilidad de contar con un recurso está muy buena y eso es lo que me llena de satisfacción.

EM: ¿Tenés todo lo que hace falta para avanzar y crecer en este proyecto?

FG: Recién estamos arrancando; estamos tirando las primeras líneas. Hace falta un espacio, como una oficina, así como herramientas; cosas básicas.
En el caso de que este proyecto comience a funcionar, obviamente, voy a necesitar de algunas herramientas eléctricas, sencillas, espacio para poder tener cartón, pegarlo, trabajarlo y nada más que eso, digamos. En el lugar a donde yo fui a aprender, también (en EEUU) usan los mismos materiales que yo uso; entonces se preguntaban: ¿con qué marcaba yo el cartón para doblarlo? y… con el cabo de la cuchara es lo mejor que hay, entonces ellos también hacían lo mismo.

Uno se da cuenta, va reafirmando que no hacen falta grandes cosas para poder hacerlo. Después, si uno quiere tener mayores posibilidades, mayor crecimiento, la escala para arriba es infinita, pero se puede empezar haciendo con lo que hay; no es que necesito sí o sí esto para hacerlo. Vuelvo a repetir, una vez que esto se inicie sí, hace falta apoyo.

EM: ¿Hay algún apoyo gubernamental? 

FG: Hemos participado de un par de congresos. En un congreso internacional de educación y salud que se hizo en la Universidad Provincial presentamos los cartones, y ahora hay un congreso de escuelas municipales, que participan solamente docentes de estas escuelas, en donde también mostramos estas intervenciones, queremos concientizar. La idea es que esto también se conozca en las escuelas, por si estás en una y necesitás un banco.

EM: ¿Reciben donaciones?

FG: Sí, las donaciones de cartón, ahora conseguí una empresa que tiene mucho cartón doble corrugado, ese yo lo utilizo para pegar doble con doble y así hago cuádruple, por más que un atril no necesite doble, está bueno porque si yo hago algo que se rompe, no van a querer una silla por si pasa lo mismo, entonces el tema del cartón lo tenemos más o menos cubierto, pero si hay otra empresa que tenga este cartón, sería buenísimo que nos colaborara.

En realidad, se puede usar cualquier cartón, pero se tendrían que poner demasiadas capas para llegar al grosor necesario, y se gastaría un montón de cola vinílica para pegarlo. Pero sí, va a hacer falta cuando empecemos a hacer otras producciones, lo queremos derivar a algún producto específico. La idea, es decir, por ejemplo, necesitamos hacer una silla postural para algún chico y el valor es de mil pesos, si alguien quiere donar ese dinero va directamente a esa silla, entonces la gente vería a donde va su plata.

EM: ¿Qué avances esperás tener en los próximos años?

FG: Entre los avances que quiero conseguir está el concientizar a la gente y que se dé cuenta de que lo que parecía inútil y lo tiraron a la calle, se puede reutilizar y crear algo nuevo, que no hace falta tener recursos económicos para tener la accesibilidad, sino que sólo hace falta voluntad y creatividad para llevar adelante cualquier proceso.
Cuando nos damos cuenta que todos necesitamos algún tipo de accesibilidad y caemos en la cuenta que lo podemos hacer por nosotros mismos o podemos cambiar principalmente nuestra realidad y la realidad de otros, es solamente hacer click y darse cuenta que se puede hacer cualquier cosa.

La idea de concientizar es más que todo, para que la gente conozca que hay otras alternativas y cuando surja la necesidad digan “podemos usar el cartón”.

Para contactarse:


– Fundación OMNES Todos y Cada Uno
– Mail: omnestodos@gmail.com

Pueden plasmar por tales medios su necesidad y en base de eso la fundación podrá visitarlos y ver qué es lo que necesitan.
“Al ser diseños personalizados, tenemos que ver para quién es, donde lo va a usar, se toman muchos recaudos”.


Descubre más desde El Milenio

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde El Milenio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde El Milenio

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo