8 abril, 2026

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¡A tomar la leche!

El desayuno y la merienda en Sierras Chicas es un combo sin variantes: café con medialunas. Aunque las recomendaciones de nutricionistas son otras, los productos de panificación se adueñan de las mesas.

El desayuno y la merienda en Sierras Chicas es un combo sin variantes: café con medialunas. Aunque las recomendaciones de nutricionistas son otras, los productos de panificación se adueñan de las mesas.


Por Redacción El Milenio | periodico@elmilenio.info

Colaboración: Carla Belelli y Lucía Solís

Alejo Ortíz y Benjamín Recalde. 


[dropcap]E[/dropcap]l desayuno es la primera comida que se consume en el día, siempre que sea por la mañana. Esta primera ingesta de alimentos es fundamental por más de una razón. Hace que empecemos la jornada con la energía necesaria para realizar todas nuestras actividades y favorece nuestro metabolismo general.

“El desayuno es la comida más importante del día porque corta con el ayuno, ya que nosotros dormimos ocho horas y el cuerpo necesita recibir un poco de energía, si uno no come es malo tanto para el cerebro como para todo el cuerpo, porque el cerebro para funcionar necesita glucosa, para poder pensar”, describió la nutricionista Lucrecia Costanzo a El Milenio.

Si bien el hábito del desayuno se mantiene entre los más chicos, y suele perderse con la edad entre muchos adultos que se lo saltean o lo reemplazan por una café o mate a las apuradas, no siempre se ingieren los alimentos adecuados para esta primera comida.

Por lo general, en nuestra región de Sierras Chicas, el desayuno habitual se basa en té, café, mate cocido, leche, chocolate, jugo de naranja, acompañado de productos de panificación, tales como pan, criollos, facturas, tostadas o galletitas.

Aunque estos alimentos no son los recomendables, son los que también se ofrecen en los lugares públicos, como bares, restaurantes o ventas ambulantes.

“Lo más recomendado para desayunar es elegir lácteos, cereales y frutas, porque en el transcurso del día es muy difícil incorporar los lácteos y es necesario ingerirlos para cubrir esa dosis de calcio que es la que necesitamos para el día. Después frutas y cereales para que sea más calórico y contenga fibra”, dijo Costanzo.


Relación oferta-demanda


Muchas veces nos preguntamos por qué desayunamos o merendamos de tal o cual manera, y todo gira alrededor de las tradiciones y las costumbres.

“La poca oferta de desayunos o meriendas se basa en realidad en la poca aceptación que hay. La gente siempre pide lo mismo, entonces como generalmente eso es lo que se vende, y como es en lo que más se gana, el restaurantero y el cafetero aplican esa proporción, sirven el café con leche con medialunas o criollos, manteca, mermelada o un jugo de naranja. Esto lleva poca producción, se hace más rápido, y se gana dinero más rápido”, explicó el chef Horacio Gómez.

A su vez, el chef indicó que “sería ideal que estuviera la opción de una ensalada de fruta o cereales, variedad de panes y cosas dulces; té, café, mate cocido, leche con chocolate, pero generalmente no se tienen en cuenta en nuestra región”.

En los bares, por lo general, la oferta se repite y los combos se mantienen de la misma manera: café con leche con medialunas. Sin embargo, Gómez dice que se podría variar un poco más la oferta, aunque esto significaría un aumento en el precio de venta del desayuno o merienda. “Además de leche con chocolate, los batidos con helado se pueden usar también como merienda. Puede ser también leche condensada con fruta. Todo se basa en la falta de información o por no consultar cuál puede ser la opción para introducirse en el mercado”.

“Tendría que haber más opciones de desayunos más nutritivos”. Chef Horacio Gómez.

Por otra parte, la nutricionista Costanzo remarcó que “el argentino tiene un exceso de consumo de harinas, sobre todo de harinas refinadas, y lo mejor sería sustituirla con otros productos integrales orgánicos, como cereales o galletas que contengan avena”.


Las golosinas, una mala opción


En muchos casos, las golosinas sirven de colación para acompañar los desayunos y meriendas de los niños, tanto en la casa como en las instituciones educativas. Tales son los casos de alfajores, galletas, snacks o gaseosas. Sin dejar de mencionar, el alto consumo de chupetines o caramelos.

Según la licenciada en Nutrición Lucrecia Costanzo, “las golosinas son malas, porque la mayoría están fabricadas solamente con azúcares y derivados, y tienen muchísimas grasas saturadas y grasas trans, como chocolates, alfajores y demás. Son alimentos hipercalóricos y súper adictivos”.

Frente a la posibilidad de cambiar el consumo de golosinas, la nutricionista recomienda “consumir frutas en vez de estar consumiendo azúcar en forma de golosina. Se pueden consumir yogures o ensaladas de fruta en el colegio, que suplantan la típica golosina (caramelos, alfajores) y es una alternativa un poco más saludable”.

Consultado por este medio, Rodrigo Sosa –odontólogo- comentó que las golosinas cuando se degradan en la boca, las bacterias metabolizan ese dulce, generan un ácido, dañan el esmalte del diente y producen la carie.

“Las golosinas que son más viscosas, que se pegan en el diente son más cario génicas que otras. Y si los niños piden muchas golosinas se lo pueden suplantar con frutas, con cerealitos como los cereal mix”, dijo Sosa.

Asimismo, el odontólogo recomendó que el cepillado de dientes se efectúe 40 o 50 minutos después del consumo de golosinas, “porque si se cepillan antes, con el cepillo de dientes corren los ácidos a todos los dientes”.


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