Un 7 de julio de 2002 un joven unquillense de 20 años asaltaba por sorpresa la catedral del tenis mundial. Se trataba por supuesto, de David Nalbandian, promesa por entonces del tenis argentino, que se convertiría con el paso del tiempo en el jugador más importante de “La Legión”, un grupo de talento irrepetible para el tenis sudamericano.
Wimbledon fue un trampolín en todo sentido para el “Rey” David. Fue la certeza total de sentirse capaz de ganarle a cualquiera, incluso en un terreno esquivo históricamente para el tenis local, como lo es el Gran Slam inglés.

En la final se toparía con el joven maravilla del momento, un Leyton Hewitt que en aquel 2002 era número uno del ranking ATP con 20 años de edad. El australiano derrotó a un Nalbandian que pisaba por primera vez el court central de Wimbledon. Vaya sorpresa había en las miradas de los espectadores ante el rubiecito unquillense que paseaba a sus rivales, con ese tenis irreverente y exquisito que siempre lo caracterizó.
David demostraría tiempo más tarde que aquel brillante torneo no era una excepción, sino una regla: su tenis estaba hecho para jugar grandes partidos, en grandes escenarios.
Descubre más desde El Milenio
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

MÁS NOTICIAS
Río Ceballos: Quimey Milagros Gudiño logró el subcampeonato en el torneo Iberoamericano de Powerlifting
Colonia Caroya: Carolina Maldonado en el podio del Mundial Gravel de ciclismo
Del club a la Selección: dos adolescentes cumpliendo su sueño
Santiago Tulián: “Quiero ser un profesional a fin de año”
Mendiolaza: la ciudad será sede de la primera carrera de autos locos
Villa Allende: la Copa Fénix fue declarada de interés municipal
La Granja: están abiertas las inscripciones para participar del mega cicloturismo familiar
Messi se despide de la selección esta noche: a qué hora juega
La Calera: organizan un Gran Prix infanto-juvenil para este sábado