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“Unquillo es mi tierra prometida”

Álvaro Izurieta tiene 71 años, es un reconocido artista de la zona.

Álvaro Izurieta tiene 71 años, es un reconocido artista de la zona.


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Por Valentina Lauret y Constanza Sueldo. 4°B IENM.

periodico@elmilenio.info

El Milenio: ¿Dónde nació?

Álvaro Izurieta: Nací en Buchardo, un pueblito muy al sur de la provincia de Córdoba.

EM: ¿Cuándo se mudó a Unquillo?

AI: Vine a Unquillo en 1981 con mi esposa y mis cuatro hijos. Fue un lugar fantástico para su niñez, para mi salud, para mi trabajo. Unquillo es mi tierra prometida.

EM: ¿Esta ciudad influyó en su arte?

AI: Sí, en muchos sentidos; aquí encontré la paz y el silencio, mis hijos se criaron en contacto con la naturaleza que era lo que yo quería, hicimos una vida muy ordenada (mi mujer se ocupó de eso); pudimos hacer aquí una familia muy sólida. Esos niños ahora son hombres y yo avancé mucho en el arte, fue favorable en todo sentido.

EM: ¿Cree que a las demás personas les agradan sus pinturas?

AI: No sé si creerlo, en este momento que le agraden o no mis pinturas me da absolutamente lo mismo, siempre hago lo que puedo para mejorarlas. ¡Cuántos pintores murieron sin un reconocimiento!, así que el destino de la obra y el destino del artista es muy incierto y no vale la pena hacer suposiciones porque pueden ser infinitas y contradictorias.

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EM: ¿Volvería a elegir ser artista?

AI: Yo creo que el arte terminó eligiéndome a mí. He hecho muchísimos trabajos; pintaba letreros en los edificios, me subía a treinta o cuarenta metros con fuertes vientos y arriesgando la vida, siempre aparecía esto de la emoción que provocaba ver pinturas o dibujos y a los veintisiete años decidí que este era mi camino. Me tomó mucho tiempo pero eso no es lo más importante. Yo sentí dentro de mí una fuerza muy grande, me costó mucho ya que me tuve que formar solo, sin academias, dibujando y visitando museos.

EM: ¿Cuándo se dio cuenta de su vocación?

AI: A los cinco años me quedé fascinado cuando vi dibujar a unos de mis hermanos mayores; me parecía un mundo mágico. En mi familia no había ningún artista y tuve que pasar por muchas etapas difíciles, aparentes fracasos y búsquedas, hasta que un día sucedieron cosas fuertes en el día más importante de mi vida que fue cuando yo  estaba pintando pero no sentía esa sensación definitiva que se genera, mi padre me echó de mi casa, luego se arrepintió y fui a pintar a La Quebrada de Río Ceballos con un buen pintor, después de varios meses de arduo trabajo, mi pintura no avanzaba, estaba muy desalentado y pensé que nunca iba a poder ser pintor, hasta que un día, ya estaba tan cansada mi mente que pinté una cabeza de manera intuitiva y sin pensar, parecía que se me abría la cabeza al mundo y fue en ese momento en el que me di cuenta que sí podía ser pintor y después de mucho tiempo entendí que el pensamiento es lo que más perjudica al arte porque hay que dejar que fluyan otras cosas más profundas.

EM: ¿Se inspira en algo para realizar sus pinturas?

AI: Son muchas las fuentes que a uno lo lleva a crear, siempre hay algo que nos sucede. Se va formando un mundo cada vez más grande en el que uno se hace cada vez más chiquito. Hasta ahora llevo registrado haber pintado más de 2000 cuadros, y 13000 dibujos. La inspiración se da trabajando, yo trabajo todos los días; lo que más ganas tengo de hacer cuando me levanto es ir a pintar, así que tengo la vida resuelta, ya no pierdo tiempo, no tengo dudas.

EM: ¿Tiene alguna pintura favorita?

AI: No, los otros cuadros se pondrían celosos si yo elijo a uno de ellos. Yo no sé qué cuadro va a ser el que más guste, porque uno a veces cree que un cuadro es el que mejor ha hecho pero después, se da cuenta que los otros no opinaban lo mismo. El artista no puede ser emisor y receptor de la obra con la misma autoridad, entonces también hay que sacarse esa preocupación de encima.

EM: ¿Siguió a algún modelo en su vida?

AI: Seguí a muchos modelos a lo largo de mi vida, me estimularon muchas personas, entre ellas mi hermano y la gente que se fue acercando a mí cuando ya pintaba, me dieron una mano grande cuando no tenía tantas posibilidades económicas. Aprendí mucho también de los errores ajenos. Los orientales con su filosofía se parecen mucho a lo que yo pienso en la vida.

EM: ¿Qué es la imaginación para usted?

AI: La imaginación es dejar volar la mente y generar energías extrañas y misteriosas, sin ella no podríamos pintar porque la imaginación proyecta algo, algo concreto, me imagino cómo podría expresar la soledad, esta es una de las formas de trabajar sobre ella. El mundo artístico se basa en la imaginacion, es uno de los motivos del arte.

EM: ¿En qué piensa cuando pinta?

AI: Comienzo con un objeto que es por ejemplo, hacer una mancha o un trazo y es ahí en donde empieza la energía, pasa algo y pienso luego hasta dónde va este trazo y cómo puedo hacer para dominarlo, confrontarlo y es así que las energías van creciendo. Los niños están muy cerca del arte, aproximadamente hasta los doce años, porque viven en otra dimensión, ellos tienen una percepción que los adultos perdemos, porque la razón la va obstaculizando y nos empezamos a confundir. El arte está en nuestra naturaleza.

Es un error muy grande el que está cometiendo la sociedad al incorporar a los niños en el ambiente de los adultos, meterlos en un mundo completamente distinto al mundo de ellos que es el mundo de la libertad, el niño tiene una libertad plena, lo estamos cargando de cosas creyendo que le estamos haciendo un bien pero en realidad los estamos perjudicando. Ese mundo de libertad es clave para la vida.

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EM: ¿Qué es lo lindo que vive en sus exposiciones?

AI: Lo lindo pasa en mi taller, lo de afuera es lo de afuera. A veces te va bien y a veces no, a veces se vende y otras veces no se vende, a veces hay buenos comentarios y otras veces indiferencia total y de eso se trata la vida. Yo lo que intento hacer es exponer mis cuadros e intentar proyectar mis mensajes con los demás… si alguien puede sentir algo con alguna de mis obras ¿qué más puedo pedir?

El arte es lo que más ennoblece al hombre, la pintura sirve para curar el alma, por algo el hombre lo creó; cuando uno puede emocionarse frente a una obra de arte ya no sos esa persona materialista que está pendiente de sus problemas, desde ese momento ya empezó tu mundo superior.

EM: ¿Cómo ve usted el arte contemporáneo?

AI: Todo está un poco confuso en esta época. Lo que se hace hoy es muy diverso, hay desde pintores que parecen fotógrafos hasta pintores que hacen abstracciones donde no hay figuras naturales en lo absoluto; hacen cosas caprichosas como dejar la sala de un museo vacía y decir que eso es una exposición.

Hemos perdido las raíces, el arte fue siempre una consecuencia y fue pasando de una etapa a otra con transformaciones de acuerdo a la época y de golpe en el siglo XX se decidió romper con la historia y crear un arte nuevo y no se sabía por dónde empezar. Desde ahí comenzaron a suceder cosas en las cuales, la mayoría son simplemente caprichos de la imaginación o especulaciones, pero hacer una obra es una visión de la vida. Retroalimentación.

El arte es todo un proceso de crecimiento que atrapa y entusiasma, varios artistas necesitan mucho tiempo para ser entendido; hoy hay pintores que son aceptados por todo el mundo pero pasaron un siglo o dos olvidados, nadie se dio cuenta de que eran grandes artistas, algunos necesitaron morir para ser famosos.

Al arte contemporáneo lo miro un poco de reojo porque yo amo el arte clásico, me da placer verlo y pintarlo y también tengo influencias de algunos pintores modernos como Picasso que me han influido y enriquecido mucho.

EM: ¿Puede afirmar que Unquillo es una ciudad artística?

AI: Yo creo que no se puede definir así una ciudad, aquí hay muchos artistas pero se necesita el apoyo de la gente, creo que todo el mundo está bajo una sociedad antiartística. Hoy el mundo está enfocado en la razón y en la lógica, pero el arte es otra cosa. Tampoco hubo una ciudad artística pero sí etapas en el que el arte estuvo un poco más reconocido.

Nosotros estamos en otra etapa en la que la tecnología, política, economía, ciencia son lo principal, el gran arte del siglo XX es el cine que no se hizo nunca históricamente. Ojalá algún día lleguemos a ser una ciudad artística y nos podamos ver con otros ojos.

EM: ¿Considera que aportó a la historia de Unquillo?

AI: No, eso no lo puedo decir yo, la historia se verá; si queda algún cuadrito mío por ahí, en buena hora, pero yo no pretendo eso, pretendo sacar de mí lo mejor que pueda. Posiblemente lo más seguro es que dentro de cincuenta años ya nadie se acuerde de mí, es lo más probable. Pude ver en muchos pintores que en vida han sido conocidos y admirados y hoy ya nadie se acuerda de ellos y menos en un país como este que es bastante ingrato con los artistas; eso se verá, no me preocupa, ya no estaré.

EM: ¿Cuál sería su versión personal de la vida?

AI: Todos los conceptos que yo vertí aquí, es una visión personal de la vida. Hay muchísimas otras; yo encontré este camino y quiero trasmitirlo, no digo que es el mejor y el único y creo que lo que yo quise hacer aquí, con ustedes, es que hayan tenido una experiencia con una persona que está en el mundo del arte, que de por sí ya es una curiosidad. Sabemos que la gran energía va por otro lado, la gente por ahí me ve todo el día aquí, trabajando en mi taller y me preguntan si no me aburro y es porque no pueden entender la vida del artista, es muy difícil.

Se puede ser feliz con cualquier camino, no hay ningún trabajo mejor que el otro, es importante amar eso que uno hace, disfrutar del trabajo. El sufrimiento es muy grande para aquellos que toman un camino diferente aunque es el sufrimiento lo que te enseña más.

EM: ¿Qué es la felicidad para usted?

AI: Es una muy linda pregunta. Son muchas cosas que la conforma. Lo primero la construcción personal que significa trabajar siempre sobre uno mismo, cuando hay un problema resolverlo, si sentimos que hemos cometido un error corregirlo, si nos portamos mal con los demás pedimos disculpas, nunca echarle la culpa a los otros por lo que nos pasa.

Superarme en mi trabajo, como padre ir comprendiendo mejor a mis hijos y a mi mujer. También hay que saber que la felicidad no es algo que viene de afuera sino que es algo que viene de adentro y cuando lo de afuera acompaña es una maravilla. Felicidad es estar conforme con uno mismo y eso está por encima de todas esas debilidades que nos arruinan la vida y así poder disfrutar. Buscar algo puntual como eje de la felicidad no está bien. Felicidad es la paz interior, despertar y ver lo lindo que es la vida.

 

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