5 mayo, 2026

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

Unquillo Arena: vecinos presentan quejas ante los ruidos altos que genera en la zona

Martina Perotti (IENM)


La llegada del Unquillo Arena, un espacio abierto ubicado sobre la ruta E53 destinado a grandes eventos, no solo trajo una renovación de la agenda cultural de Sierras Chicas, sino que también ha generado considerables molestias para los vecinos de la zona. 

Habitantes de años que, cansados de no poder descansar como corresponde, desde el 25 de marzo de 2024 han presentado múltiples quejas por los fuertes ruidos, cuyos decibeles infringen los valores permitidos por parte de la ordenanza municipal. Así lo constató el último informe realizado por Sergio Zaragoza, licenciado en Higiene y Seguridad en el Trabajo, que data de febrero de este año.  

Este problema ha traído varios estragos que han afectado a más de 300 familias del barrio las Corzuelas y aledaños, incluyendo quejas de 4 Vientos, Ayres y hasta El Talar de Mendiolaza. 

“Además del sonido, para las viviendas que están más cercanas a la ruta, también impactan las luces, lo que hace imposible descansar. Hay vecinos a quienes el sonido directamente hace vibrar los vidrios y optan por irse a dormir a otro lugar”, manifestaron los afectados.

Ante la situación, los vecinos presentaron una nota escrita a la municipalidad con más de cien firmas que confirman los hechos. “Hubo reuniones con el municipio y compromisos de hacer que el lugar tenga cerramiento acústico, pero sin soluciones permanentes. El problema sigue”, lamentaron.

Cabe destacar que en Unquillo, la ordenanza Nº 742/2012 establece que para este tipo de fiestas el máximo permitido es de 70 dBA para la noche y 80 dBA para el día, pero, según las mediciones registradas por los vecinos, muchos fin de semanas llega a superar los 77 dBA.

Si bien, los vecinos admiten que las fiestas se dan de manera periódica y no constante, impactan en su calidad de vida. “Estar obligado a escuchar la música que sea, impuesta por un emprendimiento comercial habilitado por el municipio, vulnera los derechos de vecinas y vecinos que se mudaron a esta zona buscando tranquilidad, muchos años antes de que el emprendimiento fuera habilitado”, concluyeron.

También es importante mencionar el cómo estos ruidos terminan afectando a la fauna local, como lechuzas, búhos o zorros que, muchas veces, terminan desorientándose por no estar acostumbrados a sonidos y luces en horarios que no corresponden a su hábitat natural.


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