17 septiembre, 2026

El Milenio

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Germán Ferrer: entre ilusiones, esperanzas y utopías

Para Germán Ferrer trabajó gran parte de su vida como abogado, pero su pasión siempre estuvo ligada a la escritura. Así nacieron títulos como "Laberintos del destino" y "De utopías y náufragos", entre otros. El vecino de Mendiolaza comenta que gracias a sus escritos, pudo pararse ante el mundo y decir “aquí estoy yo”.
  • Por Matilde Ferrer y Faustino Capozucca 4° Imva. Justina Alloatti, Pedro Gatti y Santiago Esbry 4° Ienm.

Germán Luis Ferrer es un vecino de Mendiolaza que a sus cincuenta y seis años, está convencido que lo mejor que pudo hacer en su vida es darse la oportunidad de animarse y perseguir su sueño de ser escritor de novelas, pese a que su trabajo como abogado le trajo muchos años de bienestar y satisfacción personal.

No obstante, gracias a diferentes tipos de experiencias o “aventuras” que le tocó vivir, pudo replantearse sobre cuál era la marca que dejaría en esta vida.

“Uno tiene que animarse a desnudarse delante de todo el mundo y decir ´´esto soy yo´´, si escribo, es porque algo tengo que transmitir”, sostuvo en una charla con El Milenio.

Ahora, con cinco libros publicados, Germán navega entre aventuras reales que experimentó e historias de no ficción enmarcadas en los primeros años del regreso a la democracia en Argentina.

El Milenio: ¿Cuántos libros escribiste y de qué tratan?

Germán Ferrer: Tengo escrito cinco libros y publicados cuatro. Uno de los libros es mi tesis doctoral el cuál no diría que es literatura sino uno más técnico y jurídico.

Fuera de ese libro tengo otros tres libros publicados que son “Laberintos del Destino”, “De Utopías y Naufragios” y “Entre la Locura y la Muerte”.

El primero es una crónica de no ficción, el cual refiere a una expedición de montaña, en donde estábamos mi esposa y yo. Ella tuvo un accidente cerebro-vascular a casi 5000 metros y hubo que evacuarla y bajar urgentemente. Fue una cuestión  muy fuerte que me marcó.

Los otros dos libros publicados son libros de ficción; “De Utopías y Naufragios” tiene que ver con la experiencia del volver a la democracia después de la dictadura militar. No lo considero  un libro político ni incursiona en cuestiones de esa índole, sino que tiene que ver con la ilusión, la esperanza y las utopías de una generación que se fueron desmoronando.

El tercer libro publicado tiene que ver con las dificultades que suelen plantearse en las relaciones entre padres e hijos o entre adultos y jóvenes, hay un paralelo entre dos personajes principales con dos historias que luego se entrecruzan.

EM: ¿Cómo llegaste a la escritura siendo abogado?

GF: La relación entre las letras y el derecho siempre estuvieron ahí. Creo que para cualquier abogado escribir es de lo más fácil, porque estás familiarizado con el lenguaje a demás es una herramienta necesaria.

Aunque en realidad considero que mi conexión con la escritura tiene que ver más con la lectura; cuando uno empieza a apasionarse con lo que lee, se da cuenta que uno tiene también muchas cosas adentro que quiere decir.

EM: ¿Qué es lo más complejo al momento de escribir una novela?

GF: Para escribir, desde mi punto de vista, lo más difícil es animarse a exponerse, yo siempre digo que uno tiene que animarse a desnudarse delante de todo el mundo y decir “esto soy yo”, porque incluso al escribir ficción, aunque uno utilice un personaje, ese personaje transmite cosas personales.

Uno escribe porque tiene la necesidad de decir algo, y alguien tiene que escucharlo. Eso que uno tiene para decir, es algo que tiene adentro y lo saca a través de un personaje, a través de una situación. Creo que es lo más difícil es animarse a exponerse.

Quizás el lector no lo advierte, pero cuando veo lo que escribo, me encuentro y descubro tantos mis cosas buenas como mis propias miserias.

EM: ¿Cómo fueron tus experiencias con tus publicaciones?

GF: He encontrado muchas satisfacciones al haber publicado y haber recibido sus correspondientes devoluciones de los lectores. La primera edición de “Laberintos del destino” fueron de tan solo novecientos libros y los otros libros fueron de cuatrocientos.

Poco o mucho, para mí fue una gran satisfacción tener el libro terminado y decir “acá está lo escribí y me animé a publicarlo”. Lo más cerca de ser una celebridad de la literatura, fue una vez escalando una montaña, me reconocieron porque había leído “Laberintos del destino”. Nos pidieron sacarnos una foto y estuvimos hablando un rato largo sobre el libro. Fue una linda experiencia.

EM: ¿Tenés alguna temática favorita o recurrente que te escribir a la hora de escribir?

GF: No tengo una temática favorita para escribir, yo creo que van surgiendo cuestiones que, por distintos motivos disparadores, hacen que uno escriba algo.

Me gusta mucho la ficción, pero en cuanto a la temática, la veo muy variada. Creo que la literatura ficcional trata del ser humano y con eso se abarcan todas las temáticas.

Lo que me inspiró para escribir mi primer libro -y lo que me llevó a decir esto lo puedo hacer-fue una experiencia muy fuerte que fue el haber estado junto a mi mujer peleando por su vida bajando por la montaña y todo lo que vino después. Fue literalmente ir esquivando a la muerte en cada paso que dábamos.

Esa sensación, sentía que debía sacarla, es más cuando me decidí a escribir, me senté y lo escribí de corrido, porque era algo que estaba necesitando hacer.

EM: ¿Qué lugar ocupa la escritura en tu vida y cuál es tu objetivo como escritor?

GF: Siendo que la palabra “escritor”, todavía me queda grande. Soy abogado y estoy cómodo con esta profesión.

En cuanto a objetivos, me gustaría retomar un libro que tengo terminado y corregirlo o reescribir. Pero es algo que realizaré cuando nazca la necesidad de terminarlo, todavía siento que quedan cosas inconclusas por resolver.

Ernesto Sábato decía que hay que escribir cuando no hay más remedio, cuando es absolutamente necesario, es decir cuando uno tiene la necesidad absoluta de sacar afuera las cosas, porque escribir es algo desgarrador.

Yo no lo siento tan desgarrador, pero sí es muy movilizante. Entonces mi objetivo sería reescribir ese libro, corregirlo, terminarlo y publicarlo, pero lo voy a hacer cuando crea que es el momento para hacerlo.

EM: ¿Cuál es tu mayor logro en relación a la escritura?

GF: como escritor, me siento orgulloso de haberme animado a escribir, publicar y a enfrentar el mudo exponiéndome de esa manera, especialmente en el primer libro, porque ni siquiera tuve la necesidad de esconderme detrás de un personaje.

En ese primer manuscrito estuve expuesto y mostrando lo que descarnadamente soy, con mis sentimientos y mis miserias a flor de piel.

En mis libros he tenido devoluciones, gente que le pareció algo fantástico y poder conocer sus interpretaciones y notar que, aunque yo nunca quise decir eso, eso fue lo que interpretó otra persona diferente a mí.


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