16 mayo, 2022

El Milenio

Noticias de Sierras Chicas

La provincia de Córdoba incorporará PCR en Tiempo Real para la detección del Chagas perinatal

Se trata de una técnica de mayor sensibilidad que las utilizadas hasta el momento. Ampliará la cobertura diagnóstica temprana en niños y niñas de madres con infección por T. cruzi. Permitirá realizar un tratamiento más oportuno, que a esa edad es altamente efectivo.

A partir de este mes, y en el marco de la conmemoración por el Día Mundial de la Enfermedad de Chagas, el Laboratorio Central de la Provincia comenzará a realizar el diagnóstico molecular para la detección de la transmisión vertical o perinatal de Chagas, mediante PCR en Tiempo Real. Para ellolas instituciones sanitarias de Córdoba referentes en maternidad y pediatría recibirán los insumos necesarios para la correcta toma de muestras.

El Chagas es una infección causada por el parásito Trypanosoma cruzi, que puede afectar el corazón, el sistema digestivo u otros órganos de las personas. Las principales vías de transmisión en Argentina son la vertical (o perinatal) y la vectorial. La primera ocurre cuando el parásito atraviesa la placenta de una persona gestante que vive con Chagas y se aloja en el organismo de su bebé durante el embarazo, mientras que la vectorial se produce por medio de la picadura de una vinchuca infectada.

Actualmente, la transmisión vertical es la que genera más casos nuevos de Chagas en nuestro país y, por ello, desde hace unos años se trabaja intensamente en implementar diferentes estrategias tendientes a mejorar las acciones de diagnóstico, notificación y seguimiento de personas gestantes con Chagas y de sus hijos/as desde el momento del nacimiento y hasta poder confirmar o descartar la infección, a lo que ahora se suma la incorporación de la PCR para la detección de la infección transplacentaria.

El objetivo de esta estrategia es garantizar el diagnóstico temprano de la infección vertical del Chagas para poder ofrecerle a esos niños y a esas niñas un tratamiento parasitológico oportuno”, indicó la especialista en parasitología, Susana Guignard, jefa del Servicio de Calidad del Laboratorio Central de la Provincia y referente laboratorial del Programa Provincial de Chagas.

Por su parte, Ana Willington, médica referente de vigilancia epidemiológica y clínica del Programa agregó que “en las infecciones agudas, es decir, recientes, como sucede en el caso de los/as recién nacidos/as, hijos/as de personas gestantes que viven con la infección por Chagas, el tratamiento antiparasitario es altamente efectivo. Cuanto antes lo administremos, habrá mayores posibilidades de éxito terapéutico”.

Información para la acción

En la región de las Américas, se estima que hay más de un millón de personas con capacidad de gestar que podrían tener Chagas, por lo que si la infección no se detecta oportunamente, existe el riesgo de perpetuar la ocurrencia anual de miles de recién nacidos/as con infección por transmisión vertical. En Córdoba, la prevalencia en personas gestantes es de 0,80 por ciento, por lo que se estima que, anualmente, nacerían en nuestra provincia cerca de 329 niños/as hijos/as de personas gestantes con Chagas, que deberían tener el correspondiente seguimiento hasta confirmar o descartar la infección perinatal.

La principal medida preventiva consiste en que las personas con capacidad de gestar o gestantes se hagan el análisis antes y durante el embarazo para conocer si tienen Chagas. El test de detección es un derecho garantizado por leyes nacionales 26.281 y 26.279 y la ley provincial 9.951, y es una obligación para el equipo de salud ofrecerlo.

La Ley Nacional 26.281 de “Prevención y control de todas las formas de transmisión de la enfermedad de Chagas” establece como “obligatoria la realización y la notificación de las pruebas diagnósticas establecidas según Normas Técnicas del Ministerio de Salud en toda mujer embarazada” y en hijos/as de madres con infección por Chagas. A su vez, la Ley Nacional de Pesquisa Neonatal 26.279, dispone que “a todo/a niño/a al nacer se le practicarán las determinaciones para la detección y posterior tratamiento” de Chagas, entre otras patologías, y determina como obligatorio el seguimiento de esos/as niños/as hasta el año de vida “en todos los establecimientos públicos de gestión estatal o de la seguridad social  y privados de la República en los que se atiendan partos y/o a recién nacidos/a”.

Sin embargo, actualmente no todas las personas gestantes acceden a un diagnóstico de Chagas durante su embarazo, o esta situación no se notifica correctamente al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS) para poder hacerle luego el seguimiento a sus hijos/as. A ello se suma que muchas veces, a pesar de lograr detectar y notificar la infección en las personas gestantes, luego no se puede confirmar o descartar el Chagas en el/la bebé al momento de su nacimiento mediante la método de observación directa del parásito en sangre, y un porcentaje importante de esos/as lactantes no completan los 10 o 12 meses de seguimiento clínico y laboratorial para llegar a un diagnóstico inequívoco.

“Si el resultado del test en el embarazo es positivo, existe la posibilidad de que el bebé nazca con Chagas y, por eso, es necesario hacerle un seguimiento clínico a ese niño o a esa niña desde su nacimiento hasta que se confirme o se descarte la infección. Si la infección se confirma, deben realizar un tratamiento antiparasitario, que es gratuito y, como ya dijimos, altamente efectivo en niños, niñas y adolescentes”, aclaró Willington.

Si esas personas tienen otros hijos o hijas además del bebé recién nacido, ellos/as también deben realizarse un análisis de diagnóstico de Chagas, para poder acceder oportunamente al tratamiento, en caso de ser necesario.

Las ventajas de la PCR

Foto Infobae.

Las Normas Nacionales para el diagnóstico de la infección por Chagas, publicadas en el año 2018, establecen que la confirmación diagnóstica de la infección connatal puede realizarse mediante el denominado método Microstrout, es decir, la observación e identificación directa del parásito en sangre durante las primeras semanas de vida (fase aguda).

Si esa técnica arroja un resultado negativo, ese/a niño/a deberá ser estudiado nuevamente entre los 10 y los 12 meses de vida con serología que permita determinar o no la presencia de anticuerpos maternos contra el parásito. Este estudio se realiza por al menos dos pruebas de distinta configuración antigénica (enzimoinmunoensayo o ELISA y hemaglutinación indirecta o HAI) en simultáneo y sobre la misma muestra de suero (dupla serológica). En aquellos casos en los que se requiera, se realiza un tercer método como la inmunofluorescencia indirecta  o IFI.

Si el resultado del método parasitológico o del serológico es positivo, se deberá iniciar el tratamiento específico. Solo si el resultado del estudio serológico realizado al año de vida es negativo, se descarta la transmisión vertical.

“Los métodos de diagnóstico directo como el Microstrout presentan baja sensibilidad, ya que dependen en gran medida de la carga parasitaria, de la experiencia del bioquímico o bioquímica que opera la muestra, del tiempo de observación y de la motilidad del parásito, es decir, su habilidad para moverse espontánea e independientemente”, explicó Micaela Brunetto, bioquímica aspirante a la especialidad de Parasitología (FCQ-UNC), que se desempeña en el área de Biología Molecular del Laboratorio Central.

Por otra parte, y de acuerdo con la especialista, pasada la fase aguda, la parasitemia disminuye, puede ser no detectable y eso genera que este método posea baja sensibilidad y, por ello, bajo valor diagnóstico. De allí la necesidad de esperar 10 o 12 meses para poder estudiar nuevamente a esos/as niños/as, esta vez con técnica de dupla serológica para detectar, ya no el parásito, sino anticuerpos.

“Las técnicas moleculares, entre ellas la PCR, detectan secuencias específicas de ADN del parásito. Se ha demostrado que la PCR tiene mayor sensibilidad analítica que el método parasitológico convencional cuando se usa al momento del nacimiento y durante los primeros meses de vida, lo que permite un diagnóstico más temprano de la infección. En este sentido, es clave la muestra de sangre a los 30 días de vida, ya que en ese momento el organismo del bebé presenta la mayor carga parasitaria”, precisó Brunetto y aclaró que “la técnica de PCR en Tiempo Real presenta la ventaja de permitir cuantificar la carga parasitaria, lo cual es de suma utilidad para evaluar la respuesta al tratamiento específico de esta parasitosis”.

“Poder diagnosticar la infección perinatal por T. cruzi en los primeros meses de vida de un/a bebé, y con un técnica más sensible que el método de observación directa del parásito, es una oportunidad fundamental para garantizar el derecho a un tratamiento oportuno en esos niños y esas niñas y, por lo tanto, una ocasión histórica para que el sistema sanitario logre finalmente que en nuestro país y en nuestra provincia haya finalmente infancias sin Chagas”, remarcó Guignard.

Para mayor información, comunicarse con el Laboratorio Central de la Provincia a los teléfonos 0351 4342452/54 o al correo electrónico jefaturalaboratoriocentral@gmail.com.