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Vientos de cambio

El mundo experimenta una fuerte demanda de aviadores comerciales que podría convertirse en déficit dentro de tres años. Para la joven piloto unquillense Oriana Di Siena, esta crisis puede significar el comienzo de un esperado recambio en la industria aeronáutica mundial, donde sólo el 5,1% de los pilotos son mujeres.

Colaboración: Catalina Gago (6to IMVA).

Diversos estudios advierten que habrá un déficit de pilotos comerciales a nivel mundial en los próximos años. Según un informe presentado en julio por el sitio de noticias aéreas Flight Global y la empresa reclutadora de pilotos Goose Recruitment, se necesitarán cerca de 34 mil pilotos en 2025, número que podría aumentar a 60 mil para finales de la década.

Asimismo, no se descarta que, debido a la pandemia, esta carencia en la oferta de profesionales aéreos sea aún más notoria para los próximos dos años, cuando los vuelos comerciales se normalicen en gran parte del mundo.

Las principales razones de este fenómeno hablan del envejecimiento y la falta de recambio natural de un sector importante de ese colectivo profesional, así como del aumento en la demanda de viajes por parte de los países asiáticos como China o India.

No obstante, para la joven piloto y vecina de Unquillo Oriana Di Siena, este preocupante escenario podría ser el puntapié inicial para una renovación largamente esperada en la industria aeronáutica: la llegada masiva de mujeres pilotos a los vuelos comerciales.

“Ante el déficit de pilotos que se prevé en un futuro cercano, las mujeres están siendo más incentivadas a dedicarse a esta profesión por todas las compañías importantes”, indicó la joven. “Es cierto que es una carrera culturalmente asociada a los hombres, pero con el paso del tiempo, las mujeres fueron incluidas cada vez más en el ámbito aeronáutico”, sostuvo en diálogo con El Milenio.

La unquillense de solo 21 años se recibió en agosto como piloto privado de avión en el Instituto de Capacitación Aeronáutica (ICA), completando su preparación práctica en el Aeródromo Juárez Celman. Hoy en día, sueña con volverse miembro del “club” cada vez más grande de mujeres que realizan vuelos comerciales en el país.

La conquista de los aires


Desde muy pequeña, a Oriana le encanta viajar en avión y todo lo relacionado con la aeronáutica, por lo que tempranamente supo que su futuro estaría relacionado con esta industria. No obstante, era consciente de que se trataba de una carrera dominada principalmente por hombres.

“Siempre dije que iba a estudiar tripulante de cabina, porque nunca me imaginé que se aceptaban a las mujeres como pilotos”, manifestó a este medio. “Una vez salió en las noticias la historia de un vuelo realizado por una tripulación íntegramente compuesta por mujeres y ahí fue cuando empecé a investigar sobre cómo convertirme en una piloto profesional”, continuó.

En este punto es importante destacar que, según datos actualizados al 2020 de la Asociación Internacional de Mujeres Pilotos de Avión (ISWAP por sus siglas en inglés), tan sólo el 5,1% de los pilotos en el mundo son mujeres y, de ese porcentaje, sólo 1,42% tiene el rango de capitana. Vale aclarar que ISWAP es una organización que viene luchando por el derecho de las mujeres a acceder a mejores cargos dentro de la industria aérea desde 1978.

En Argentina, el porcentaje es todavía menor: de los 1168 pilotos habilitados para vuelos comerciales que dispone Aerolíneas Argentinas, solo 11 son mujeres. El panorama se repite en las empresas privadas como Flybondi, donde hay dos mujeres piloto en una planta de 50 profesionales, mientras que Jetsmart tiene una única representante femenina entre 48 aviadores.

En este sentido, el porcentaje de mujeres piloto en el país no llega al 2%, estando por debajo de la media mundial. En el otro extremo, el país con más mujeres al frente de aeronaves es India, donde representan el 12,4% del total de profesionales. Entendiendo este panorama, según las últimas estadísticas, al año se reciben de 60 a 100 pilotos privados, de los cuales solo entre 5 y 10 son mujeres, aunque cada vez van ganando más espacio.

“Cuando empecé a estudiar estuve rodeada de hombres, pero nunca me hicieron sentir menos por ser mujer, la verdad siempre me encontré muy cómoda”, comentó Oriana. “Cursé junto a dos mujeres en la parte teórica y en la parte práctica conocí a cuatro más. Obvio que siguen siendo muchos más los hombres que estudian esta carrera en comparación a las mujeres, pero cada vez somos más las que nos animamos y nos recibimos”, sonrió la joven.

Una carrera de “elite”


En el panorama complejo que se abre para la industria aeronáutica ante la falta de pilotos y el crecimiento del tráfico aéreo, hay otro factor que Di Siena no duda en mencionar: el elevado costo de la carrera y la necesidad de sumar horas de vuelo como requisitos para obtener la licencia. “En Argentina, hoy en día, la carrera cuesta el triple de lo que valía en 2019”, se lamentó Oriana.

“Para obtener la licencia de piloto privado se deben realizar 40 horas de vuelo en el plazo de dos años como máximo”, explicó la entrevistada. “Después, para obtener la comercial, se necesitan 200 horas más como mínimo. Por ende, creo que son contados con los dedos de la mano los pilotos comerciales en Argentina que se reciben cada año”, sentenció Di Siena.

A eso tenemos que sumarle que no estamos hablando de una carrera universitaria convencional, sino que el aprendizaje teórico y práctico se realiza en el país exclusivamente en Centros de Instrucción de Aeronáutica Civil (CIAC) y en Centros de Entrenamiento de Aeronáutica Civil (CEAC). Además, es el propio interesado en obtener la licencia quien debe pagar para obtener las horas de vuelo exigidas por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).

“Por este motivo, no todos tienen la posibilidad de llegar a trabajar en una aerolínea. Muchos pilotos permanecen en entrenamiento, hacen el curso de aeroaplicador para trabajar en la industria agrícola o buscan unirse a las fuerzas que combaten el fuego (con los aviones hidrantes), entre otras posibilidades”, sostuvo Oriana.

“Es cierto que es una carrera culturalmente asociada a los hombres, pero hoy cada vez más mujeres están siendo incentivadas a dedicarse a esta profesión por parte de las compañías importantes”.

Oriana Di Siena

De los 1.168 pilotos habilitados para vuelos comerciales que dispone Aerolíneas Argentinas, solo 11 son mujeres. Foto gentileza O. Di Siena.

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