8 abril, 2026

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Un pedacito de Hubaide en La Calera

Matilde Hubaide, donó al Museo Ricardo Pedroni de La Calera tres obras de su autoría.

Matilde Hubaide, donó al Museo Ricardo Pedroni de La Calera tres obras de su autoría.


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El pasado sábado 15 de junio, la gran artista plástica, Matilde Hubaide, donó al Museo Ricardo Pedroni de La Calera tres obras de su autoría para enriquecer la sala de muestras permanentes del espacio municipal.

Hubaide se hizo presente en el recientemente inaugurado Museo ante los curiosos que no quisieron dejar de compartir una jornada con la maestra cordobesa.

Vale mencionar, que actualmente se dedica de manera personal a la promoción y difusión de su legado, donándolo a diferentes instituciones oficiales y privadas de nuestro país.

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Hubaide, vida y obra

Matilde Hubaide (Fotografía, Ramiro Pereyra).

Nace en Córdoba, el 31 de mayo de 1927.

Asiste a los cursos nocturnos de la Escuela Provincial de Bellas Artes Figueroa Alcorta, de donde egresa en 1950 como Profesora de Artes Plásticas.

Reconoce como sus maestros a Antonio Pedone y Edelmiro Lescano Ceballos en Córdoba. En Buenos Aires a Emilio Centurión y Juan Carlos Faggioli. También influye mucho en ella un libro de Guido Buffo “Educación Estética”. Conoce y trata a Quinquela Martín, Miguel Carlos Victorica, al escultor Antonio Sassone y a Juan Grillo.

Por cuestiones laborales se traslada a la ciudad de Buenos Aires, donde trabaja en la Fuerza Aérea sin abandonar su tarea artística; allí pinta puertos y ferrocarriles. Dos años después, razones económicas la obligan a radicarse en Ascochinga, en las sierras de Córdoba, donde se siente deslumbrada por el paisaje rural y refleja una vez más en sus obras el entorno en el que vive.

Realiza continuos viajes a distintos puntos del interior del país, en su afán de plasmar principalmente la obra de los jesuitas. Acepta una invitación de Caracas, viaja a Venezuela para documentar especialmente la zona histórica de La Guayra. Este viaje se continúa en Lima, Cuzco y Machu Pichu (Perú).

En la extensa obra de Hubaide, es posible leer diferentes etapas:

1950: A poco tiempo de terminar sus estudios realiza su primera exposición de retratos, paisajes, bodegones interiores. Obras ligadas a la academia, de paleta terrosa.

1952-1954: Por dos años reside en Buenos Aires. Como siempre inmersa en su entorno, pinta el paisaje, ferrocarriles, el puerto, mujeres en el basural.

1955-1958: Reside en Ascochinga. En esta etapa, traslada a la tela sus vivencias en el contacto con la naturaleza, son trabajos de una notable fuerza expresiva y vigor artístico. Utiliza los colores amarillos y anaranjados produciendo una atmósfera emocional en las escenas. Pinta trojes de maíz, arados de tierra y recolección de papas.

1962-1978: En el año 1960 forma su hogar y se establece en la ciudad de Córdoba. Sus obras reflejan la dedicación a su familia. Transfiere con sensibilidad y valentía todas las facetas de la vida cotidiana. Sus hijos, su marido, paisajes interiores, son los temas de esta etapa.

1967-1978: Plasma sensaciones interiores, trata de captar la atmósfera de los tiempos pasados. Representa las habitaciones de la casa con sus muebles. Realiza 24 pinturas de los interiores de la Casa del Marqués.

1968-2001: Durante este período se pone de manifiesto su interés por la historia de Córdoba, y sus monumentos. Interpreta fachadas y también interiores. Registra rincones insospechados. Rescata la arquitectura a través de una mirada que va más allá del mundo ordinario. Es una obra de carácter documental y expresivo. También dedica gran interés a las rejas, portales y balcones de la ciudad de Córdoba.

1967-2000: Asidua concurrente al teatro, comienza a bocetar sus interiores, luego, en el taller, pinta estas obras en óleo o acrílico. En los años cercanos a 1985 realiza retratos de notables personajes de la lírica, la música, la escena y la literatura. Capta con su particular mirada los personajes, momentos e interiores, dejando un testimonio de la vida en el teatro. Emplea un lenguaje visual que logra plasmar la energía, el movimiento, la acción, la tensión. Se trata de una estructura formal flexible y relajada, pero que no por esto deja de lado la expresión de aquellos modos propios de un ambiente glamoroso y escenográfico, como lo es el del teatro.

1954-2003: En sus trabajos con referencia al paisaje, la naturaleza y los interiores, estos son representados con energía e intensidad cromática y una espacialidad más bien plana. Donde ha bocetado del natural y concluido la obra en su taller, aísla el color de la referencia natural, por lo cual la masa cromática se independiza de la anécdota de la forma.

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Un museo necesario

El Museo de Bellas Artes Ricardo Pedroni de La Calera, reabrió sus puertas en un nuevo edificio ubicado en Rodolfo Reyna y Ruta E-55. Fue el viernes 26 de abril de este 2019.

El acto de inauguración contó con la presencia del Coro de Cámara de la Provincia, que interpretó un repertorio de música popular argentina y folclore latinoamericano.

«Mi padre, Ricardo Pedroni, inauguró este museo de Bellas Artes en 1963», comentó Celeste Pedroni a Diario Sierras.

Por ese museo pasaron obras de artistas como Quinquela Martín, José Malanca, entre otros. Su presencia en la ciudad de Sierras Chicas significó un impacto por la cantidad y calidad de obras expuestas.

Además, en 1985 se le coloca al museo el nombre de su fundador, Ricardo Pedroni, y en el año 2009 fue trasladado a un predio de una ex escuela a la vera del río. Previo a ello funcionó en la sede del Concejo Deliberante local.

» Es una satisfacción para nosotros sus hijos y un orgullo para la ciudad y el valor de un ícono porque un museo de artes plásticas recibe a los visitantes en la puerta de entrada a la ciudad», concluyó.


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