27 septiembre, 2022

El Milenio

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Día Nacional de la Seguridad Vial: una fecha para reflexionar

El 10 de junio se celebra en la Argentina el Día de la Seguridad Vial, fecha en que se busca generar conciencia sobre los riesgos de la conducción irresponsable y las consecuencias personales y sociales de los incidentes de tránsito.

El 10 de junio se celebra en la Argentina el Día de la Seguridad Vial, fecha en que se busca generar conciencia sobre los riesgos de la conducción irresponsable y las consecuencias personales y sociales de los incidentes de tránsito.


Hoy, 10 de junio, se celebra el Día Nacional de la Seguridad Vial ¿Por qué se eligió ese día? Porque el domingo 10 de junio de 1945 se oficializó el cambio del tránsito de la mano izquierda a la derecha.

Hasta entonces, los autos, de origen inglés, marchaban por el sector izquierdo de las arterias, ya que la mayoría de los automóviles antiguamente tenían el volante a la derecha. 

El Decreto N°12689/45 llegó a tener fuerza de ley el 30 de septiembre de 1949, a través de la Ley N° 13893.

Con la firma del entonces ministro de Obras Públicas, Juan Pistarini, se hizo efectivo el ordenamiento de cambio de mano al “estilo norteamericano”, debido al incremento de automóviles de origen o de estilo americanos.

La inseguridad vial hoy

Año tras año, los accidentes de tránsito en la Argentina son la primera causa de muerte en menores de 35 años, la tercera sobre el total de la población. Desde el Ministerio de Transporte de la Nación, la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT)  expusieron cifras, valores, principios e informes de su gestión.

De acuerdo a estas, en el territorio argentino fallecieron 5.472 personas el pasado 2018 como consecuencia de un siniestro vial, dentro de un marco temporal de seguimiento de las víctimas hasta 30 días después del accidente, conforme el criterio de armonización global establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), al cual adscriben la mayoría de países del mundo. 3.914 (71,5%) de esas muertes ocurrieron en el lugar de los hechos o 24 horas después del accidente.

Asimismo, se presentó un estudio sin precedentes en Latinoamérica: la configuración de las víctimas viales en términos económicos. 

En este sentido, la siniestralidad vial -es decir, atacar los efectos de la siniestralidad- le cuesta al Estado argentino más de $175 mil millones, el equivalente a 1,7% del Producto Bruto Interno (PBI), lo mismo que pavimentar 3.380 kilómetros de rutas o construir 1.830 kilómetros de autopistas. 

Como informa Infobae, los componentes del relevamiento atienden los costos de la pérdida de productividad de la persona siniestrada, los costos médicos, los costos humanos, los costos a la propiedad y los costos administrativos.

Entonces, en función del costo por víctima de la siniestralidad vial, el mismo llega hasta casi el millón y medio de pesos ($1.373.599 -según los cómputos de 2017-), aunque hay una variación considerable entre el costo por víctima fallecida ($30.551.793) y herida ($284.111 por cada lesionado grave y $3.375 por cada víctima con lesión leve).

Conclusiones

Tipo de usuario: El 43,8% (2.350 fallecidos) de las víctimas fatales de 2018 viajaban sobre un motovehículo. La estadística preocupa: el parque de motos crece exponencialmente mientras se busca atacar el paradigma del uso del casco. La cifra ascendió del 38 al 43,8% de un año al otro.

El Ministerio de Transporte, a través de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, realizó un estudio a nivel país sobre las conductas de los argentinos al volante para completar su anuario estadístico. El relevamiento evidenció que el 68,7% de los conductores de motovehículos circulan protegidos mediante el uso de casco.

La proporción desciende al 42% entre un acompañante y al 20,9% entre el resto de los ocupantes. «Si se comparan los resultados respecto de la medición llevada a cabo en 2016, se observa que el uso de casco crece únicamente entre conductores (del 65,4% al 68,7%) y que la protección del resto de las posiciones se mantiene estable», agrega el informe.

A nivel regional, se percibe un registro heterogéneo: mientras Cuyo (92%), AMBA (82,3%) y Patagonia (84,8%) sostienen porcentajes de protección del total de sus ocupantes superiores al 80%, en la región Pampeana (58,4%), NEA (60,2%) y NOA (51,2%) caen por debajo de la media nacional (64,2%). Carlos Pérez, director de la ANSV, contextualizó estos estándares con un caso paradigmático: «En el NEA han aumentado la cantidad de trasplantes de órganos producto de la cantidad de siniestros de motos que se producen. En España pasa al revés: cuando ellos empezaron a bajar la tasa de siniestralidad, empezaron a tener problemas en la búsqueda de donadores de órganos. En Argentina hay más posibilidades de conseguir un órgano por la cantidad de siniestros que hay. Es crudísimo, pero es lo que está pasando».

Las víctimas que viajaban en autos fueron 1.479, el 27,6%. En las estadísticas de 2017, el porcentaje era del 31%. Los resultados de la investigación llevada a cabo por la ANSV demuestra que más de 1,5 millones de personas que circulan en auto pasaron a utilizar el cinturón de seguridad. A nivel nacional, el estudio arrojó que sólo el 55% de los conductores lo usan: la proporción se reduce al 42,8% entre copilotos y al 19,9% entre ocupantes traseros. Hubo una evolución en la conciencia vial de los argentinos: «Respecto de la última medición -apunta el informe-, se observa un crecimiento del uso del cinturón únicamente entre conductores (del 50,2% en 2016 al 55% en 2018)».

Jurisdicción: La provincia de Buenos Aires es el distrito en el que mueren más personas en accidentes de tránsito: 1.419 fallecidos en 2018, seguido por Córdoba (564) y Santa Fe (469). En Tierra del Fuego hubo cuatro víctimas fatales el año pasado. Pero si se tiene en cuenta la tasa de mortalidad, Buenos Aires ostenta uno de los porcentajes más bajos: 8,3% por detrás de la ciudad de Buenos Aires (5,2%) y de Tierra del Fuego (2,4%). En cambio, Santiago del Estero tiene, por amplio margen, la estadística más negativa: 28,6%.

Sexo: De las 5.472 víctimas fatales, hubo 313 de las que no se pudo especificar el sexo porque algunas jurisdicciones no informaron esos datos. Los hombres mueren mucho más que las mujeres en siniestros viales: casi ocho de cada diez víctimas son hombres. El porcentaje es del 77,9% y el de las mujeres, 21%.

Edad: En el apartado de las características sociodemográficas de las víctimas fatales, se distingue cómo afecta la siniestralidad a los jóvenes de 15 a 34 años, el tramo etario más preponderante en las cifras. 1.321 personas de 15 a 24 años y 1.024 de 24 a 35 fallecieron durante 2018 producto de un accidente de tránsito: acumulan el 44,8% del total.


Fuente: Dirección Nacional de Observación Vial.