En la actualidad, son cada vez más las personas que optan por dejar de consumir carnes y productos de origen animal en general, lo cual no era común en el pasado. Hay varias razones por las que se inclinan a cambiar su alimentación y adoptar esta postura frente a la industria ganadera.

Por Guillermina Grasetti

Instituto Educativo Nuevo Milenio

Sofía Abate y Lourdes Lugo

Instituto Milenio Villa Allende


En la actualidad, son cada vez más las personas que optan por dejar de consumir carnes y productos de origen animal en general, lo cual no era común en el pasado. Hay varias razones por las que se inclinan a cambiar su alimentación y adoptar esta postura frente a la industria ganadera.

En este sentido, no muchas personas conocen el impacto que genera el negocio de la ganadería, tanto en el ambiente como en la salud de la población. En cuanto a las consecuencias ambientales, está práctica es responsable del 80% de la deforestación; pérdida de hábitats, lo que genera la extinción de especies a gran velocidad; genera un consumo de un tercio de toda el agua potable del planeta y de la mitad de las cosechas mundiales; contribuye con el creciente número de “zonas muertas” en los océanos y es una de las principales causas de las emisiones de gases de efecto invernadero. Así, el consumo de carnes y de productos lácteos contaminan gravemente el planeta.



Respecto a la salud, la dieta del ser humano es uno de los principales factores que genera riesgo de muerte prematura y de enfermedades, como por ejemplo problemas cardiovasculares, cáncer. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó un estudio que asegura que las carnes procesadas generan el mismo riesgo de cáncer que el tabaco, diabetes, colesterol dañino y obesidad. Además, entre 1989 y 2000 aumentó el porcentaje de población con sobrepeso de 23% a 39%, producido por un mayor consumo de productos de origen animal, cereales refinados y azúcar.



Asimismo, especialistas aseguran que una dieta vegetariana, realizada correctamente, ayudaría a reducir el riesgo de contraer estas enfermedades y resultaría beneficiosa para la salud. El consejo de los mismos es que realizando un cambio en la dieta de las personas, y disminuyendo el consumo de alimentos como la carne y los lácteos, se podría reducir el impacto negativo de la ganadería en el ambiente y lograr una mejora en nuestra salud y nuestro organismo.