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Un buscador incansable

Para Ernesto Berra, el ser del artista va ligado a la exploración permanente. Fanático de las texturas y los materiales extrapictóricos, integró la comisión fundadora del MACU y ha apostado al trabajo mancomunado con otros artistas para llevar sus obras a ferias internacionales y galerías de Buenos Aires y el exterior. En diálogo con El Milenio, reflexionó sobre la impronta de su trabajo y la intimidad de su proceso creativo.

Colaboración: Julia González y Mateo Cabrera (4to IMVA) y Berenice Mercuri y Catalina Scangarello (4to IENM).


La relación de Ernesto Berra con el arte se remonta a su infancia en Córdoba, cuando observaba a su madre pintando cuadros en un caballete ubicado en el living de su hogar. El olor del óleo no solo impregnaba los ambientes, sino también sus recuerdos, y quizás fue esa memoria la que lo condujo a estudiar en la Escuela de Bellas Artes Dr. José Figueroa Alcorta, hoy Universidad Provincial.

“No todo es tan casual”, señala el pintor y escultor sobre esos inicios. “Creo que uno trae una predisposición natural, una sensibilidad que lo lleva a tomar la decisión de formarse, pero si no está esa decisión, tampoco aparece el artista”, explica Berra.

“El MACU puso en circuito a artistas que no eran muy conocidos y formó nuevos coleccionistas”, reconoció Berra, uno de sus impulsores. Foto El Milenio (archivo).

Vinculado históricamente a Sierras Chicas, fue integrante de la comisión fundadora del Museo de Arte Contemporáneo de Unquillo (MACU) y hoy reparte su tiempo entre sus dos atelieres, uno ubicado en la ciudad de Córdoba y otro en Valle del Sol (Mendiolaza).

Con muchos años de trayectoria en su haber, el creador visual ensaya una definición de su propio proceso creativo. “Soy un buscador. Creo que, si el artista se queda quieto, empieza a descender. Todo el tiempo hay que buscar nuevas vertientes para nutrirse y no estancarse. Además, a uno siempre le parece que falta algo, nunca estamos del todo satisfechos”, reflexiona en su diálogo con El Milenio.

El Milenio: ¿Qué técnicas sentís que te representan?

Ernesto Berra: Suelo incorporar muchos materiales extrapictóricos, como madera, chapa o tela. Hay obras que están cosidas entre sí y luego trabajadas por encima, raspadas o borradas, lavadas y vueltas a trabajar. Permanentemente estoy buscando nuevas posibilidades con la idea de que el material se exprese por sí mismo.

Cada material tiene algo distinto, sobre todo los de segundo uso o reciclados, que ya vienen con una carga de sentido, como un soporte donde sólo queda intervenir. A veces no es necesario hacerles nada, solo pongo el material y lo dejo como está. El secreto está en cómo conectarlo o unirlo para que la obra tenga armonía y contenido, que haya una idea que aglutine todo.

EM: ¿Cómo nos damos cuenta que una obra es tuya y no de otro artista? ¿Qué te distingue?

EB: Creo que la obra pasa a través de la interioridad de cada uno y sale transformada en otra cosa. No podría decir qué es lo que me define como artista, pero si alguien pasa frente a una obra mía y dice ¡Mirá, ese es un Berra!, para mí es un orgullo.

Creo que me caracterizo por las texturas, por ese deseo de transmitir la sensación de lo que pasa por los muros. Suelo recorrer el barrio y me inspiran mucho las paredes descascaradas, las puertas con varias capas de pintura, todo eso me va acumulando distintas sensaciones que después intento expresar en la obra.

EM: ¿Has tenido bloqueos artísticos?

EB: Sí, hay días que voy al taller y no puedo hacer ni una raya, no me sale nada. Otros me engancho con lo que estoy haciendo y me traslado de una obra a otra sin parar. Son días y días. Picasso decía “que la inspiración te encuentre trabajando” y es cierto, cuando uno se pone a trabajar, comienzan a salir las ideas y empieza a aparecer la obra.

«Creo que me caracterizo por las texturas, por ese deseo de transmitir la sensación de lo que pasa por los muros. Cada material tiene algo distinto y me gusta explorar sus posibilidades”

EM: ¿Cuándo se considera que una obra es arte?

EB: Es una cuestión muy subjetiva. A veces no pasa solamente por si la obra está bien hecha. Por supuesto, es importante tener un buen oficio para hacer una buena obra. Pero si se limita a eso, el resultado es algo muy básico.

La obra también tiene que tener un mensaje, una carga emocional o psicológica, una carga social, tiene que transmitir algo aparte de lo que uno está viendo. Por ahí con la obra figurativa es más fácil, porque uno dibuja una figura o un paisaje y la gente lo identifica mucho más rápido, pero expresar algo desde lo abstracto no es tan sencillo.

Considero que una obra de arte es tal cuando transmite una sensación o una emoción, cuando moviliza algo en el espectador. Porque si uno la está viendo y no le mueve la aguja para ningún lado, es como que no hay mucho, es solamente rasgar con la uña y encontrar una cáscara de pintura. La obra tiene que transmitir algo profundo.

EM: ¿Cuáles han sido los mayores desafíos de tu carrera?

EB: Para nosotros, como artistas del interior, el desafío más grande es exponer en el exterior, en esos centros o galerías importantes de afuera. El mercado en Córdoba y en Argentina es bastante reducido, no hay muchos compradores ni coleccionistas lamentablemente. Por eso tenemos que salir a buscarlos afuera.

Yo comencé mi carrera desde muy joven. He pasado por todas las galerías de Córdoba y varias de Buenos Aires. También asistí a muchas ferias, que fueron como el “boom” de los últimos años. Es un fenómeno donde se concentran las mejores galerías del mundo con los mejores artistas.

En 1999 fui por primera vez a una feria en Miami con Vía Margutta, una galería cordobesa. Allí nos conoció una galería de Estados Unidos, con la que nos vinculamos por veinte años. Ese año también pude cumplir mi sueño de exponer mis obras en Nueva York.

También fuimos a otras ferias del exterior, como la de Bogotá (Colombia) o la de Torino (Italia), y todos los años exponíamos en Buenos Aires. Hablo en plural porque la manera de salir era asociándonos con otros artistas y galerías.

EM: Para finalizar, ¿te sentís realizado con tus obras?

EB: Los artistas históricamente tenemos una insatisfacción respecto al tema, siempre queremos hacer una obra y cada vez queremos hacerla mejor. Nos obsesionamos un poco con el tema de querer superarnos y nunca estamos satisfechos del todo en ese aspecto.

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