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Por Agostina Budrovich, Valentina Solís y Antonella Monguzzi

5to Año, Instituto Educativo Nuevo Milenio

Colaboración: Clara Angeletti y Lucía Argüello.


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Desde niña, Carla Dogliani estudió teatro en diferentes talleres y academias. A los 12 años, ya tenía claro que su vocación era el escenario. “El humor era mi fuerte y siempre interpretaba personajes medios ridículos”, recordó la docente y actriz cordobesa. Al terminar el secundario, comenzó a estudiar Psicología, pero pronto se dio cuenta que su pasión estaba en las artes escénicas, así que se cambió a la Licenciatura y Profesorado en Teatro.

“La Bicho me dio felicidad, confianza, la posibilidad de conocer teatros y gente muy valiosa. Me permitió vivir de lo que amo y llevar la risa como lenguaje del alma, para llegar al público desde un lugar sanador”.

Tras recibirse, se embarcó junto a un compañero en la producción de una obra llamada “Con cistitis”. En este marco, nació “La Bicho”, uno de los personajes más populares del imaginario cordobés. Con su acento y sus costumbres “de barrio”, esta singular mujer busca difundir valores como el respeto, el amor y la responsabilidad a través del humor.

El boom de “La Bicho” llegó hace unos años con la viralización de un audio de WhatsApp. Desde entonces, la carrera de Dogliani no paró de crecer. Aunque el camino no fue sencillo, a la artista se le abrieron un sinfín de puertas y pudo viajar con “La Bicho” a distintas provincias e incluso a otros países, como México.

En los últimos meses, Carla (y “La Bicho”) se enfrentaron al desafío de hacer humor en tiempos de virtualidad y pandemia. “Me lo tomé a modo de compromiso, creo que la risa es una vacuna que sana y cura el alma, tanto para mí (para no enloquecer encerrada), como para la gente”, explicó la actriz, que hoy se repiensa en el escenario digital. 

El Milenio: ¿En qué te basaste para crear a “La Bicho”?

Carla Dogliani: Me basé en las características que yo creo que definen a los cordobeses, sobre todo esa cualidad de reírnos de nosotros mismos. Tenemos un humor inagotable y constructivo, nos reímos con el otro y no del otro.

Aparte, tenía una vecina en Córdoba que era llamada así. Vista desde afuera, quizás uno podía pensar que tenía todo para perder, pero sin embargo vivía con una naturalidad, su vida era una montaña rusa. Aunque mi personaje no es una copia, esa mujer fue una fuente de inspiración muy importante. Los personajes que la rodean (los chicos, la suegra y “el Pejo”) son todos ficticios.

La creación de La Bicho, llevó un proceso de análisis y observación sobre el comportamiento de los cordobeses en relación al carácter humorístico y sus códigos. “El humor que tenemos es inagotable” expresó Carla “Siempre existen momentos para reírnos y es constructivo porque lo hacemos literalmente con el otro y no del otro”.

EM: ¿Siempre seguís el mismo proceso a la hora de componer un personaje?

CD: No, generalmente voy jugando y veo qué sale. Siempre digo que el artista que pierda las ganas de jugar, está en el horno. A “La Bicho” la empecé a componer desde la voz y la posición de la boca, que se logra llevando la mandíbula hacia afuera. Eso me llevó a adoptar una postura corporal distinta y así se fue armando el personaje. En la mayoría de los casos empiezo por la voz, aunque no siempre.

EM: ¿Qué transformaciones ha ido sufriendo esta figura a lo largo del tiempo?

CD: La esencia de “La Bicho” se ha mantenido en el tiempo, pero sí ha ido evolucionando. Me di cuenta, por ejemplo, que me seguían muchos niños, entonces trato de usar la menor cantidad posible de malas palabras y dar un mensaje que sume, sobre la responsabilidad y el respeto, a través del humor.

EM: ¿Cómo creaste a Janet y en qué se diferencia de “La Bicho”?

CD: Al personaje de Janet lo cree hace mucho tiempo, jugando también desde la voz y la postura corporal. Se diferencia de “La Bicho” en las formas, pero en realidad la esencia es la misma. Ambas tienen esa inocencia y esa naturalidad que las caracteriza. No son malas, pero sí pícaras, y se nota que vienen de mundos distintos.

En lo personal, me siento identificada con las dos. Siempre digo que el taller de todo artista y de todo actor, es uno mismo. Nuestra materia prima es lo que somos, por eso tengo un poco de Janet y de “La Bicho”.

Además, yo misma escribo los guiones de los personajes y me gusta abordar temas cotidianos, esos que nos identifican a todos. Me parece que eso genera empatía con la gente. Lo cotidiano puede ser monótono o maravilloso, según cómo se lo tome.

Con Janet todavía no hemos salido de gira, está en la radio y en la tele, pero todavía no ha pisado las tablas afuera. Y con “La Bicho” es algo espectacular siempre, yo me sorprendo mucho al ver cómo la gente la conoce y, sobre todo, cómo comparte sus risas.


En 2019, Carla Dogliani ganó el Premio VOS al “Gran Debut” y este año sumó otro reconocimiento con el Estrella de Concert. Foto gentileza La Voz del Interior.


EM: ¿Qué lugar ha tenido la docencia en tu vida profesional?

CD: La docencia es algo hermoso, al principio le tenía mucho miedo y respeto, porque mis papás eran maestros y siempre los vi laburar muchísimo. No quería ser docente, pero me enamoré en el instante mismo que entré al aula. El teatro me pareció una herramienta preciosa para enseñar y conectar con los estudiantes de todas las edades y con ese niño interno tan puro que nos hacer jugar y es el motor de la vida.

EM: ¿Te gustaría incursionar en otros géneros más allá de la comedia?

CD: He quedado vinculada a la comedia porque quizás es lo que mejor me sale y donde más cómoda me siento, aunque también he hecho obras dramáticas e infantiles. Un género que me atrae es el suspenso, me gustaría interpretar un personaje retorcido.

EM: ¿Qué te dio “La Bicho”?

CD: La verdad que me dio todo: felicidad, confianza, la posibilidad de conocer teatros y a mucha gente valiosa; hacer y vivir de lo que amo, que no es para menos. También me permitió llevar la risa como lenguaje del alma, para llegar al público desde un lugar sanador. 

“La esencia no ha cambiado, pero por ahí si un poquito el modo de hablar, no la forma de hablar sino cómo dirigirse”, explicó Dogliani. Y agregó: “Los guiones los escribo yo, tanto de Janet como de La Bicho, entonces me gusta abordar temas cotidianos porque me  parece que eso es lo que genera empatía con la gente”. 

Momento de aislamiento


“Creo que hablar de nuestra experiencia en la pandemia, en esto del aislamiento, nos dio un libro entero para poder contar lo que hemos vivido”. Foto Ana Gray.


La intérprete de La Bicho, fue una de las actrices que menos se vió afectada por la situación de aislamiento que está atravesando la sociedad. Su público, al tener conocimiento de una posible cuarentena a inicios de marzo, le sugirió contenido, apoyándola para continuar llegando a la gente que la seguía. Además, recalcó que por el momento,  deberán pensarse otros escenarios más grandes y en algunas ocasiones virtuales para continuar trabajando.


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