A tres meses en la lucha de los argentinos contra el Sars-Cov-2, el intendente unquillense realizó un balance sobre cómo se vivió el aislamiento en su localidad y el corredor de Sierras Chicas. Además, pidió “no relajarse” y “cuidarse” para, a futuro, enfocarse en mejorar la economía.

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A lo largo del confinamiento, Sierras Chicas pasó por muchas etapas complejas. No obstante, Unquillo fue una de las localidades con los resultados más exitosos en la pelea contra la pandemia, ya que hasta la fecha no presentó ningún caso positivo de COVID-19. A pesar de su proximidad con algunos de los brotes, la “Ciudad de los Artistas” se mantuvo inmune, aunque su mandatario, Jorge Fabrissin, reconoció algunas de las mayores dificultades del proceso.

En este sentido, destacó que uno de los problemas más significativos fue la inclusión dentro del conglomerado de Gran Córdoba, justamente por la cercanía a ciudades con circulación del virus. “Nos obligó a hacer un montón de gestiones para lograr que nos permitieran actividades que en otros lados permitían sin problema, me pareció muy injusto, lo hice saber personalmente y por notas al COE, varias veces, hasta que terminaron dándome la razón”, afirmó.

Asimismo, aseguró que los obstáculos para circular entre localidades del mismo corredor fueron de difícil adaptación y amplió: “hay una mancha urbana prácticamente sin diferencia desde Córdoba, Argüello, Villa Allende hasta Río Ceballos, no hay casi separación y no podíamos trasladarnos, a lo que estábamos acostumbrados”.


“La crisis económica no es de ahora, se agudizó, la pandemia fue la gota que rebalsó el vaso”, expresó Fabrissin. Foto El Milenio/ Eduardo Parrau.


Finalmente, indicó que, en cuanto a la totalidad del corredor, lo más crítico es el aspecto económico y que “mucha gente la está pasando mal”. “Todos tuvimos que limitarnos, nos ha traído problemas en los comercios, pero creo que en eso estamos igualados en toda la zona”, reflexionó.

El Milenio: ¿Qué medidas se tomarán para enfrentar la recesión económica? En torno fundamentalmente a la gran cantidad de locales cerrados

Jorge Fabrissin: Hasta ahora nos hemos limitado a exceptuar del pago a todos los que han sido afectados por la pandemia, ni marzo, ni abril, ni mayo debieron abonar. Tienen que presentar una nota antes de julio, porque hay algunas actividades, como supermercados o farmacias que no se han visto afectados, entonces cada uno debe exponer su situación.

Estamos tratando de ayudar a comercios en particular también y fundamentalmente, a la expectativa de julio, que creemos que puede ser el pico. Mientras tanto, no estamos intimando a nadie y dejamos que paguen voluntariamente lo que pueden.

En cuanto a locales cerrados, si bien no fueron muchos, hay que reconocer que la crisis no es de ahora, se agudizó, es un proceso que empezó el año pasado y la pandemia fue la gota que rebalsó el vaso.


Hasta el momento, Unquillo no tuvo ningún caso positivo de COVID-19. Foto El Milenio/ Eduardo Parrau.


EM: ¿Hubo trabajo articulado entre las localidades?

JF: Todas las notas que yo firmé han sido articuladas con municipios de la región, sobre todo con Río Ceballos y Salsipuedes, porque eran zonas con casos aislados. Entonces, cuando nos dejaron dentro del Gran Córdoba y sacaron a estas dos localidades, mientras que los tres estábamos haciendo las mismas gestiones, en conjunto, fue bastante difícil.

Se logró revertir, pero después de gestiones y varias notas a los miembros más importantes del COE Central, el Dr. Juan Ledesma, la Dra. Carolina Vargas y el Lic. Claudio Vignetta.


“Hasta que no se consiga una vacuna esto va a persistir por mucho tiempo, tenemos que cuidarnos, andar con barbijos o máscaras, tratar de protegernos entre todos. Foto El Milenio/ Eduardo Parrau.


EM: ¿Cómo será la nueva normalidad? ¿Qué cambios deberán introducirse en la cotidianeidad?

JF: Hay que apelar mucho a la conciencia de la gente. No podemos seguir custodiando todos los ingresos a la ciudad, teníamos 17 personas que no eran de Seguridad Ciudadana controlando ingresos. Los pasos principales los cuidábamos 24 horas, con colaboración de Policía y Gendarmería, no podemos mantener eso eternamente, sale muchísimo dinero y la recaudación y coparticipación han caído estrepitosamente.

Hay que apelar mucho a la conciencia de la gente. No podemos seguir custodiando todos los ingresos a la ciudad, teníamos 17 personas que no eran de Seguridad Ciudadana controlando ingresos.

Tuvimos que redireccionar los presupuestos a los gastos de salud y acción social, no podemos seguir en eso. Hemos empezado a movernos a otras áreas y estamos tratando de controlar dentro de lo posible.

Apelamos a la conciencia de la gente, que la salud no es un problema del municipio, sino de la comunidad y creo que hasta ahora se ha logrado, pero tenemos que acostumbrarnos a vivir con el virus.

Hasta que no se consiga una vacuna esto va a persistir por mucho tiempo, tenemos que cuidarnos, andar con barbijos o máscaras, tratar de protegernos entre todos. Pedimos la colaboración a la población, que se cuiden, si se cuida uno, nos cuidamos todos y hoy lo más importante es la salud. La economía también, pero si estamos enfermos no hay economía que valga. Cuidémonos, para que los problemas económicos no se acentúen y podamos vivir en paz, progresar año a año.