Lucila Gandolfo es una actriz argentina de gran trayectoria que en la memoria de los más jóvenes se recuerda a la malvada Sharon Benson, su papel en la exitosa serie Soy Luna de Disney Channel. En una entrevista con El Milenio habló sobre su carrera y su experiencia dentro del mundo teatral y cinematográfico.

Por Vicente Schechtel

Colaboración: Felicitas Crerar y Candela Delgado

Instituto Milenio Villa Allende


Sharon Benson fue el personaje que protagonizó la destacada actriz argentina, Lucila Gandolfo, en la telenovela juvenil Soy Luna de Disney Channel. Esta serie se transmitió al aire entre los años 2016 y 2018 otorgándole a la actriz un gran reconocimiento por parte del público juvenil y aclamadas críticas a su personaje.

Anteriormente, la artista ya había tenido su experiencia en la televisión argentina representado a algunos personajes secundarios de las telenovelas Farsantes (2013) y Esperanza mía (2016).

En esta entrevista, Gandolfo cuenta como comenzó su interés por la actuación y las vivencias que marcaron su carrera

El Milenio: ¿Cómo surge tu relación con el teatro?

Lucila Gandolfo: Mi relación con el teatro empieza en 5° grado cuando mi profesor de música dirigió un concert de Cuento de navidad de Charles Dickens y me dio el primer papel protagónico. Tenía que representar al personaje del Sr. Ebenezer Scrooge ya que el colegio era solo de mujeres y también teníamos que realizar los papeles de hombres.

La realidad es que desde que vi La novicia rebelde siempre quise ser uno de los hijos de la familia Von Trapp y poder presenciar Había una vez un circo con Andrea del Boca, y los payasos Gaby, Fofó y Miliki, fue lo que me llevo querer actuar en la pantalla. Ese fue mi deseo desde los 5 años y lo comencé a realizar a los 10 con mi primer protagónico cantando sobre el escenario. En 1990 fui a estudiar dos años a un conservativo en Boston y cuando volví a Buenos Aires decidí que debía dedicarme a esto profesionalmente.


Lucila Gandolfo, actriz y cantante argentina. Foto gentileza.


EM: ¿Quiénes son los referentes que te marcaron como actriz?

LG: Mis referentes venían más que nada de la comedia musical. Las primeras actrices que admire fueron Liza Minnelli y Julie Andrews. A medida que crecía conocí a otras referentes como Judi Dench, Meryl Streep o Emma Thompson, infinidades de actrices inglesas y norteamericanas que admiraba. Respecto a las actrices locales, Norma Aleandro es alguien a quien adoro y conozco muy bien ya que tuve la oportunidad de haber trabajado con ella. Para mi es una de nuestras actrices argentinas referentes.

EM: ¿Cuándo consideras que comenzó tu carrera?

LG: Mi carrera profesional comenzó cuando me subí a un escenario en la calle Corrientes en Buenos Aires. Fue en enero de 1993 con un espectáculo llamado Broadway 2, donde hacíamos todos los éxitos de las comedías musicales de Broadway. Presentábamos fragmentos de El fantasma de la ópera, Evita, Cats, Jesucristo Superestrella, entre otros. Mi debut profesional fue en ese show, aunque antes ya había realizado otras actuaciones a nivel amateur.

“El cine fue siempre un deseo y una aspiración que parecía inalcanzable”

EM: ¿Cómo llegaste a ser parte del elenco de Soy Luna?

LG: Los encargados de realizar el casting me citaron debido a que ellos ya me conocían como actriz y cantante. Dio la casualidad que justo había mandado un reel (video compilado de sus actuaciones) a Disney con todos mis últimos trabajos. Me llamaron al día siguiente y me dijeron que fuera al casting para representar al personaje de Sharon Benson.

Me sentí muy identificada con mi personaje. Componer a Sharon Benson fue muy divertido y hacer de villana es algo que me tocó por primera vez. Había trabajado antes en personajes de mujeres con mucho carácter, pero no necesariamente de villana. El hecho de estar maquillada, peinada y vestida de acuerdo a las características propias de Sharon me ayudaba mucho a componer a esta mujer tan alta, soberbia y egoísta.

Lo más difícil fue actuar tan arrogante, soberbia y malvada, aunque también fue muy divertido. Creo que soy lo opuesto en la vida real, pero al componer esto en la televisión es genial porque uno puede expresar lo que a veces en la vida real no puede hacerlo.


Lucila Gandolfo y Valentina Zenere. Tía y sobrina, en una ficción argentina juvenil que durante tres temporada cautivó al mundo. Foto gentilaza.


EM: ¿Se abrieron otras oportunidades después de ser parte de la serie?

LG: Termine de grabar Soy Luna en el 2017 y la verdad que después de eso no volví a hacer televisión. Continúo realizando audiciones en algunos castings, pero por el momento me estoy dedicando más a la docencia, soy maestra de canto y de teatro. Lo mío es algo que se va alternando, pero después del personaje de Sharon no volví a aparecer en la pantalla.

EM: Entre el cine, el teatro y la televisión ¿Qué es lo que más preferís?             

LG: Lo que más me gustaba era definitivamente el teatro. Obviamente es hasta que uno empieza a probar otras cosas. El cine fue siempre un deseo y una aspiración que parecía inalcanzable. Tuve la posibilidad de hacer algunas cosas pequeñas dentro del cine como cuando fui a Alemania y el trabajo fue maravilloso.

Lo mismo me pasaba en la televisión, no aspiraba a formar parte de ningún elenco hasta que sucedió y lo disfruté mucho. Es muy distinta la concentración, la memoria y la adrenalina. En el teatro uno tiene un proceso de ensayo mucho más largo y te da la posibilidad de entrenar y equivocarte hasta que se estrene la obra. En cambio, en la televisión tenés otros desafíos los cuales me gustaron mucho y fueron muy interesante.


“Todo se da de a poco y en algún momento llegaran las cosas que uno desea”. Foto gentileza.


EM: Dentro de lo que es la actuación, ¿Qué crees que te falta hacer?

LG: Dentro de lo que es el teatro me gustaría poder hacer alguna obra clásica o una tragedia griega. También me encantaría poder desarrollar algo de Shakespeare y trabajar con algunos de los grandes textos. Aun así, no me quejo. La verdad es que todo se da de a poco y en algún momento llegaran las cosas que uno desea.