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Celebramos Halloween con una tarta de calabaza o Pumpkin Pie

Hoy celebramos Halloween con una tarta dulce que es un hit en todo el mundo: el Pumpkin Pie. Esta receta rinde para 8 personas y se prepara en tan solo 45 minutos.

Ingredientes

600 gr. de calabaza cruda o 300 gr, de calabaza cocida
1 vaso de agua
1 base de masa quebrada aprox. de 23 cm de diámetro (200 gr.)
100 gr. de azúcar blanquilla o moreno
Una pizca de sal
Las especias: 1 cucharadita tipo postre de canela molida, ½ cucharadita jengibre molido y ¼ cucharadita de nuez moscada molida
100 ml. de nata líquida (para montar, 35,1% MG)
200 ml. de leche entera
3 huevos
La ralladura de 2 naranjas
1 cucharada de harina
50 gr. de mantequilla
Azúcar glass para decorar con la plantilla de la calabaza de Halloween

Cómo preparar esta receta de Halloween, tarta de calabaza o Pumpkin Pie.

Las calabazas son muy ricas, por esto y aprovechando la movida que genera Halloween compartimos una receta con esta hortaliza tan versatil. Su ingrediente principal es, claro está, la calabaza que, como bien saben, es la reina indiscutible en esta festividad.

Este dulce, es uno de los más clásicos de las recetas de postres de origen americano, el pumpkin pie, que también se suele preparar en Acción de Gracias y Navidad en todos los hogares de EEUU.

Hasta hace muy poco en el país no había arraigado la tradición de la noche de Halloween, pero muchos han decidido no hacerle ascos a este festivo norteamericano, al fin y al cabo cualquier fiesta es una oportunidad para pasarlo bien.

Con una textura suave a la par que rugosa al paladar, quizás no te conquiste del todo al primer mordisco, pero a medida que vas comiendo no solo te seducirá sino que se adueñará de ti. Este postre es perfecto para el desayuno o la merienda de los peques y para acompañar el café o el té de la tarde.

Preparación de la base de la tarta

Precalentamos el horno a 200ºC.
Estiramos la pasta quebrada. La forramos un molde redondo, mejor si es desmoldable.
Cubrimos la base con papel de hornear y ponemos encima unas legumbres crudas (para evitar que se formen burbujas debajo de la masa).
Horneamos la base hasta que se tueste, aproximadamente 10-15 minutos a 180º C.
Quitamos el papel y las legumbres y dejamos otros 5 minutos más en el horno sobre la bandeja engrasada con un poco de manteca, así conseguiremos que quede crujiente la base.
Retiramos del horno y dejamos enfriar antes de rellenar. Reservamos.
Pelamos la calabaza y retiramos. La cortamos en trozos pequeñitos.

Preparación de la crema de la tarta de calabaza

Echamos la calabaza pelada y cortada en trocitos en una cazuela. Añadimos un poco de agua (un vaso suele ser suficiente, no añadir más ya que la calabaza tiene bastante), solo para que no se pegue.

Tapamos y cocemos a fuego medio-lento durante 10-15 minutos hasta que quede reducida a la mitad y al pinchar esté blandita. Escurrimos el agua sobrante.

Machacamos con un tenedor como si fuesen papas cocidas. Añadimos la harina removiendo constantemente hasta que se integre con el puré de calabaza. Vertemos la leche entera y la nata, ponemos al fuego a media temperatura.

Echamos el azúcar y la manteca y removemos muy bien. Es el momento de añadir los aromatizantes, naranjas y especias que acompañan el sabor de la calabaza sin camuflarlo.

Lavamos las naranjas y las rallamos con un buen rallador. Es importante no llegar a la parte blanca, nos amargaría la receta. Echamos la ralladura, la pizca de sal y las especias directamente a la crema de calabaza.

Quitamos del fuego y cuando la masa esté a temperatura ambiente, echamos los huevos y batimos con la batidora hasta conseguir una crema homogénea.

La vertemos sobre la masa quebrada que previamente hemos horneado y que ha reposado 10 minutos fuera del horno.

Horneado y presentación final de la tarta de calabaza

Para hornear la tarta el horno debe ser precalentado a 200º C 10 minutos antes de meterla.

La cocción será a 180 º C durante 30-35 minutos o hasta que cuaje. Cuando la tarta lleve 20 minutos en el horno taparla con papel de aluminio. Así evitamos que la superficie de la tarta se queme y tenga mal aspecto.

Recuerda que no debés abrir el horno durante la cocción. Es para evitar cambios bruscos de temperatura que alteren la superficie de la tarta. Si mientras horneamos vemos que se hincha mucho el relleno bajar un poquito la temperatura.

Retiramos del horno y dejamos enfriar fuera del mismo durante unas horas, desmoldamos con cuidado.

Esta tarta gana un montón de un día para otro y les recomendamos comerla fría.

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